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¿Cómo puede uno tener un orden completo?

Segunda Conferencias públicas, Brockwood Park, 1978

30 Noviembre 1978

Krishnamurti: Podemos continuar con lo que hablábamos ayer por la mañana? Antes de empezar, si puedo señalarlo, uno debe tener cierto grado de escepticismo, de duda, no aceptar lo que el orador dice, sino cuestionar, investigar lo que dice el orador o lo que uno piensa por sí mismo, ver si hay alguna verdad, alguna falsedad, o si lo que se dice es un hecho aplicable a la vida diaria. Si sólo aceptan palabras, como la mayoría hace, somos recolectores de palabras y frases, y por tanto nos perdemos casi todo. Así pues, de lo que estamos hablando es del conocimiento propio, o sea, conocerse uno mismo es sumamente importante, no de acuerdo con algún psicólogo, analista o de acuerdo con el orador, sino conocerse a sí mismo tal como uno realmente es. No negando o aceptando lo que es, sino observando, mirándose a sí mismo muy profundamente, y descubrir por sí mismo, no de acuerdo con otro, sino realmente por sí mismo, lo que uno ve y percibe cuando actua o reacciona, etc., darse cuenta de eso, conocerse a sí mismo. Conocerse a sí mismo significa no tener conocimientos almacenados o reconocer « lo que es », sino descubrirse a sí mismo de nuevo, en cada momento, no de acuerdo con algún recuerdo con algo que antes ha visto en uno mismo y lo reconoce, y sigue reconociéndolo todo el tiempo. Espero ser claro;

o sea, quiero conocerme a mí mismo porque si no me conozco no hay posibilidad alguna de actuar y comportarme correctamente, ni tener base alguna para la claridad. Uno puede engañarse tan fácilmente, vivir en un mundo ilusorio, en un mundo imaginario, pero para conocerse a sí mismo por completo, debe liberar la mente de todo sus enredos, de sus preocupaciones, de ese constante parloteo, etc.

En esta investigación, como decíamos ayer, utilizamos el lenguaje, pero el lenguaje nos usa a nosotros en vez de nosotros utilizarlo a él. Ayer vimos todo esto con detalle, y también decíamos que es como si no estuviera el orador, que son ustedes los que se hablan a sí mismos, que se escuchan a sí mismos para descubrir exactamente lo que sucede dentro de uno, dentro de la piel, en el ámbito psicológico de cada uno. Sabemos muy bien lo que sucede alrededor nuestro, al menos si uno está medianamente bien informado, pero muy pocos saben realmente quienes son, cuales son sus reacciones y si es posible ir más allá de ellas.

También dijimos ayer, que la raíz principal del miedo que todos padecemos es el tiempo, el tiempo cronológico como el ayer, el mañana, y también todo el movimiento del pensamiento. Estos son los dos factores que generan miedo, y el otro factor es la memoria. El recuerdo de un miedo pasado y el recuerdo de ese miedo proyecta un miedo futuro. Hablamos de eso ayer,

de manera que si podemos deberíamos seguir investigando otros factores de nosotros mismos. La mayoría vivimos en desorden, en lo psicológico, no sé si son conscientes de eso. No sólo nos influye el lenguaje, sino también las muchas presiones externas, económicas, sociales, políticas, nacionales, las creencias religiosas, etc. Pero en lo psicológico la gran presión es el deseo.. para la mayoría de nosotros. Como dijimos ayer, por favor, estamos en comunicación unos con otros, no están simplemente escuchando a la persona que habla, quien no es importante en absoluto, lo importante es lo que se dice, no la persona, es como tener un teléfono, uno no le da mucha importancia al teléfono, más allá de que esté limpio, pero lo que se dice a través del teléfono es lo que importa. De forma similar, la persona que habla aquí no es importante en absoluto. Creo conveniente señalarlo una y otra vez, la persona no es importante, lo importante es lo que se dice. De modo que su admiración por la persona o su indiferencia, o esto o aquello, todo son pequeñeces de poca importancia. Si tienen un buen teléfono no lo rompen, lo tienen limpio, lo respetan, pero el teléfono en sí mismo no tiene mucho valor, lo que dicen a través del teléfono es lo importante. De igual modo, aquí, la persona no es importante, ¿han entendido eso de forma clara y definitiva?

Decíamos que vivimos en desorden psicológico, podemos tener la habitación ordenada, hacer los ejercicios adecuados, hacer yoga, no voy a investigar esa palabra, ni lo que significa, cómo empezó y todo eso, no es el momento. Aparentemente, mantenemos orden en lo externo, pero hay desorden, un tremendo desorden en el mundo. Tal vez, ese desorden sea generado por el desorden psicológico de cada uno, desorden significa contradicción en uno, pensar una cosa y hacer otra, decir una cosa y hacer lo contrario de lo que uno ha dicho, o tener dudas, no tener claridad, ser contradictorio, etc. Todo eso indica desorden y donde hay desorden también debe haber esfuerzo, donde hay división debe haber conflicto, etc. Ese es todo el desorden en el que vivimos, es un hecho obvio.

Y para producir un orden psicológico, ¿qué debe hacer uno? Espero que tomen este reto personalmente y no dependan de mi reto. Cuando uno es consciente, cuando se da cuenta de que está en desorden psicológico, ¿qué puede hacer? ¿Cómo puede generar orden? Porque sin orden psicológico como también externo, uno está condenado a vivir en el caos, igual que el mundo que cada vez se vuelve más caótico, destructivo y violento, lo que demuestra el gran desorden en el mundo y, tal vez, este desorden es proyectado por cada uno de nosotros, porque vivimos en desorden.

Así que preguntamos, ¿cómo se puede dar un orden completo, total en uno mismo? ¿Es eso posible? Cuando hay orden, existe una energía tremenda, cuando hay desorden la energía se disipa, se malgasta energía. Estamos investigando juntos, no estoy investigando dentro de mí, sino juntos estamos investigando, explorando la cuestión, ¿qué es el orden y si puede haber orden sin comprender el desorden? De modo que estamos investigando juntos para descubrir este estado real, el hecho de que vivimos en desorden, ¿es un hecho y no una descripción verbal del desorden? La palabra no es la cosa, la descripción del desorden no es el hecho real del desorden, la descripción de la montaña por muy bien pintada que sea, la belleza del valle, la luz, la nieve, el contraste con el cielo, toda la sensación de dignidad, la belleza de esa montaña puede describirse maravillosamente, pero la descripción no es el hecho real. Para la mayoría la descripción es suficiente, y por eso estamos atrapados en la descripción y no estamos con el hecho real, por tanto, preguntamos, ¿qué es el desorden? ¿Es sólo la idea de lo que creemos que debe ser el orden y al compararla con eso que debe ser el orden hay desorden, lo cual de nuevo es un desorden total? Espero que sigan todo esto. Vamos a investigar lo que es el desorden y si podemos percibirlo, tener una percepción rápida de toda la estructura del desorden, entonces de esa percepción surge el orden. Ese orden no se ajusta a un modelo, a un proyecto, a algún sabio, a un filósofo o algún religioso charlatán, la mayoría de los sacerdotes religiosos y toda esa gente son super charlatanes, incluso el nuevo Papa, eso creo, (risas) Así que, (risas)

Así que, ¿nos damos cuenta de que vivimos en desorden? No la definición de la palabra, sino el hecho real de la contradicción, de la división, yo y lo mío, usted y lo suyo, nosotros y ellos, toda esa división que funciona dentro de nosotros, este constante conflicto, todo eso indica desorden, y ¿cómo observamos este desorden? Digamos, por ejemplo, tal como comentamos ayer, el apego en cualquiera de sus formas es desorden y también es un aspecto, como decíamos ayer, como lo descubrimos ayer, parte del miedo. Por tanto, el apego a una persona, a una idea, a una conclusión, a los recuerdos pasados, a un mueble, etc., genera desorden, ¿se dan cuenta de este hecho?

Y estar libre de apego, sin aislarse, sin volverse insensible, indiferente, ¿genera cierto orden? Porque estamos diciendo que, cuando ponemos todo en orden, entonces se libera una enorme energía, una energía tremenda y uno necesita energía para profundizar en uno mismo. Estamos observando, tratando de descubrir por nosotros mismos primero el desorden en el que vivimos y la naturaleza de ese desorden que es parte del apego, del miedo, del placer, etc., y sin enfocarlo en una dirección concreta esperando que genere orden, sino sólo observando el desorden sin ningún movimiento para escapar de él, ¿estamos trabajando juntos? ¿Está bien expuesto por el orador? Es decir, ¿puedo profundizar? De acuerdo.

Supongamos que vivo en desorden, internamente, puedo tener un maravilloso orden externo, pero internamente, quizá, estoy en un gran desorden, así que me digo a mí mismo, ¿qué puedo hacer? ¿Es el desorden diferente de mí o yo soy el desorden? ¿Entienden la pregunta? Por favor, es muy importante comprender esto, porque si el desorden es diferente de mí, entonces puedo hacer algo al respecto, puedo cambiar el modelo y moverlo de un lado a otro, o generar orden psicológico suprimiendo, controlando, haciendo esto o aquello, puedo hacer algo con él, pero si el desorden no es diferente de mí, lo cual es un hecho, el desorden soy yo, entonces surge el problema, ¿qué sucede luego? ¿Siguen todo esto? No me están escuchando a mí, se están escuchando a sí mismos, entonces, quizá, generarán un cambio, pero si meramente escuchan al orador, le escuchan por el resto de sus vidas, espero que no lo hagan, si meramente le escuchan a él no cambiarán, pero si ven por sí mismos que viven en desorden y que este desorden no es diferente de uno mismo, fundamentalmente, básicamente uno es el desorden, entonces, ¿qué sucede? Antes, podía hacer algo al respecto porque se separaba del desorden y actuaba sobre él, por tanto, en eso había constante conflicto, engaño, un día podía hacer algo y al día siguiente no podía hacer nada, etc., variando de un día a otro, mientras que el hecho es que uno está en desorden, ese es el hecho, no es una conclusión a la que el orador ha llegado y trata de imponer, no es eso. No se trata de propaganda de ninguna clase, ni tampoco de convencerles de nada, pero cuando yo soy el desorden no puedo hacer nada al respecto, lo cual significa que no puedo actuar sobre él tal como lo hacía antes, por tanto, permanezco con ese desorden total, ¿están haciéndolo mientras hablamos o sólo es una acumulación verbal? O sea, no soy diferente del desorden, el desorden existe porque me he separado de aquello que llamo desorden, ese es uno de los grandes factores del desorden. He descubierto esto, que mientras existe una separación entre yo y lo que observo, psicológicamente, esa división es uno de los grandes factores de desorden, es decir, cuando digo que soy hindú, musulmán, cristiano, católico, Inglés, Francés, Alemán o lo que sea, esa división es un factor de desorden, los judíos y los árabes, tenemos un ejemplo obvio cada día hay sucesos. Así pues, psicológicamente, cuando hay una división entre el desorden y yo mismo, estoy fortaleciendo el cultivo del desorden, mientras el hecho es que yo soy el desorden y, por tanto, el darme cuenta de esa verdad trae orden, ¿están siguiendo? Están todos muy silenciosos, depende de ustedes.

Questioner: Estoy esperando que suceda.

Krishnamurti: El caballero dice que está esperando a que suceda, me temo que, entonces, ¡tendrá que esperar mucho tiempo! (risas) Es un hecho, no puede sucederle, usted se tiene que dar cuenta por sí mismo de lo que sucede, de modo que el hecho real, la verdad del hecho libera la mente del desorden. La causa del desorden es la separación que hago entre yo y el desorden, ¿entiende?

De forma similar, ¿podemos generar orden en nuestras vidas? Es decir, aprender el arte de poner cada cosa en su justo lugar, eso es orden, pero no puede poner cada cosa en su justo lugar, a menos que quien pone las cosas en su justo lugar esté también en orden, ¿entienden? Es natural. Por tanto, estamos tratando de descubrir lo qué es el orden y qué es el desorden. El desorden sólo puede eliminarse, cuando la separación entre yo y lo otro termina, psicológicamente. Uno debe aprender el arte de poner cada cosa en su justo lugar. El dinero, al que muchos, si somos ricos, nos apegamos, y si tenemos poco queremos tener más, etc. El dinero se ha vuelto tremendamente importante en el mundo, y el sexo también se ha vuelto tremendamente impotante, no voy a hablar de eso, aunque es importante, ya saben lo importante que es en nuestras vidas, y cuando uno da tanta importancia a algo, el mismo hecho de darle a una cosa concreta tanta importancia eso es desorden, ¿de acuerdo? Si le doy una tremenda importancia a la práctica de lo que llamamos yoga, entonces lo saco fuera de contexto. Así pues, poner cada cosa en su justo lugar, implica dar a todo su justo valor, ¿verdad? ¿Podemos hacer eso? ¿Quieren hacerlo ..o es demasiado difícil? Puede que digan, « por favor, durante muchos años hemos vivido en desorden, déjeme seguir así, no interfiera en este desorden ». De modo que aceptan el desorden y se acostumbran a él, decimos que nos sentimos cómodos con el desorden y no queremos cambiarlo. Pero el hombre que tiene un serio interés, no sólo en el mundo externo, sino también en lo interno, en poner el dinero, el sexo, todo en su justo lugar, aprenderá la belleza de la libertad y sin eso no hay libertad.

La siguiente cuestión es, vivimos bajo gran presión, cada vez más, presión, presiones institucionales, políticas económicas, sociales, etc., etc., y decimos que, tal vez, la presión más fuerte en la mayoría de nosotros, es el deseo de querer actuar, la presión del tremendo deseo, ¿verdad? ¿Están siguiendo? ¿Puedo continuar?

Questioner: Sí.

Krishnamurti: Espero que estén observando todo eso en sí mismos, porque pueden escuchar estas palabras durante los próximos 10, 15 o 20 años, pero al final dirán, « estoy en el mismo lugar », debido a que no se lo han aplicado, no han dicho, « voy a descubrirlo », se han quedado meramente en el nivel de las palabras.

La siguiente pregunta es, ¿por ejerce esta tremenda presión el deseo en nosotros? La presión del sexo, la presión del deseo sexual, del deseo de experiencias, de ser popular, famoso, el deseo, ya saben, de todo estas actividades del deseo. El deseo de iluminarse, ¡es el más estúpido de los deseos!, porque la iluminación no llega por medio del deseo, pueden retirarse a los picos más altos del Himalaya, pero nunca encontrarán allí la iluminación, se encuentra en donde uno está, no en la India, en Japón, o cualquier otro lugar, incluido Roma. (risas) Lamento hablar de Roma, pero esta mañana he escuchado que, ¡habían elegido un nuevo Papa! (risas)

Así pues, si uno se da cuenta de sí mismo, de uno mismo, verá qué el deseo es tremendamente fuerte, el deseo de poder, de dominar a la gente, el deseo de, ya conocen todo esto, no tengo que entrar en detalles. conocen todo eso muy bien. Vivimos bajo esa presión, no sólo física cuando uno enferma, la tensión que eso produce, sino también en lo psicológico hay una gran lucha, hay un gran problema. El deseo, por ejemplo, de ser la persona más maravillosa, y existe una presión constante, de llegar a ser alguien, de ser alguien, de alcanzar un resultado. De modo que podemos ver que el deseo, si no comprendemos toda su naturaleza y su estructura, es uno de los factores del desorden, ¿de acuerdo? Por favor, ¿se dan cuenta de eso? Por favor, no acepten lo que digo, eso no tiene ninguna importancia, ¿es un hecho que por sí mismos han descubierto, han visto que el deseo en todas sus múltiples formas y expresiones genera confusión, genera desorden? ¿No es así? Muchos han dicho que debemos controlar el deseo, reprimirlo o realizarlo hasta llegar a su máximo extremo, todo eso son trucos. Si hablamos con cualquier monje, nos dirá que debemos reprimir todo deseo, tanto el deseo carnal como cualquier otro, para servir a Dios, a Jesús o, sea lo que sea Dios. De modo que siempre hay represión, control, un conflicto constante, uno desea algo, lo reprime, lo racionaliza, lo controla, trata de escapar, etc. Lo que intentamos hacer, lo que estamos diciendo es, vamos a descubrir la naturaleza del deseo, cómo surge, y tal vez podamos darle al deseo su justo lugar, en vez de reprimirlo, controlarlo o destruirlo, ¿de acuerdo? Vamos a investigarlo.

Uno debe descubrir toda la naturaleza y estructura del deseo, descubrirlo por sí mismo, no que les diga yo cuál es la naturaleza y estructura del deseo, porque si lo acepta, entonces regresará el próximo año o los siguientes 30 años y dirá, « estoy exactamente en el mismo punto, empecé, pero me he quedado igual que hace 30 años », porque uno sólo ha vivido de palabras y realmente no ha investigado en sí mismo. ¿Por qué el deseo se ha vuelto tan importante? Se debe a la influencia que ejerce la educación en cualquiera de sus formas, la sociedad, todo lo que nos rodea influye en el proceso del deseo. Quiero descubrir por qué el deseo se ha vuelto tan importante en uno y qué es el deseo. Así que primero debo comprender la naturaleza de la sensación, ¿de acuerdo? Las percepciones sensorias, los sentidos, debo comprender cómo operan los sentidos, ¿podemos seguir?

Los sentidos, el tacto, el olfato, el sabor, etc., nunca actuamos con todos los sentidos funcionando, ¿me pregunto si entienden esto? ¿No? El sabor se ha vuelto extraordinariamente importante, si uno es un gourmet, si a uno le gusta la buena comida, el vino y todo eso, el sabor es muy importante, o si uno es sensible, la música, sólo la música tiene importancia, escuchar hermosas melodías, el espacio entre dos notas, la cualidad del sonido, o lo que sea. De modo que nuestros sentidos están divididos, fragmentados, nunca vemos algo desde la unión de todos nuestros sentidos, ¿verdad? ¿Nos entendemos unos a otros? ¿Pueden mirar algo, el movimiento del mar, el desplazamiento de las nubes, el viento entre los árboles, mirar todo eso con todos los sentidos plenamente abiertos y observando? ¿Podemos hacerlo? Entonces, al hacerlo lo comprobarán, no aceptando lo que yo digo, sino que lo comprobarán por sí mismos, entonces verán que no hay un centro desde donde observan, no hay una división causada por el centro que dice, « soy diferente de eso ». Cuando uno observa las cosas en su totalidad, una mujer, un hombre, un niño, su novia, su esposa, esposo, con todos los sentidos abiertos, entonces ningún sentido en concreto pide actuar, ¿entienden eso? ¿Lo están haciendo mientras lo hablamos? Los sentidos tienen su justo lugar, pero se vuelven destructivos, dividen y generan conflicto, cuando un sentido en concreto actúa y el resto están dormidos o semi-dormidos, mientras que si uno observa algo en su totalidad, con todos los sentidos, entonces no hay división alguna en uno.

Así que el deseo es parte de esas sensaciones, es el principio de la sensación, ¿de acuerdo? Eso es un hecho, ¿verdad? Ver la belleza de una mujer, de un hombre, de un niño, de un automóvil, de una montaña, la hermosa simetría de una casa, de un jardín, al percibirlo hay sensación y surge el deseo, ¿no es verdad? Y el deseo, la sensación, la percepción, la sensación crea un imagen, y el deseo empieza a actuar. Ese es todo el movimiento del deseo, es así de simple, de obvio, son hechos diarios que uno puede observar, si presta atención.

Por tanto, ¿dónde empieza el conflicto, el problema, la confusión, en el movimiento del deseo? ¿Entienden, están siguiendo? Digamos, por ejemplo, que veo un hermoso árbol, un espléndido jardín, y como tengo un pedazo de tierra, me gustaría tener ese espléndido jardín, es decir, hay percepción, sensación, el proceso de imagen que es el pensamiento, ¿siguen?, y entonces el pensamiento persigue eso que se ha observado, que le ha gustado. De modo que mientras haya movimiento del pensamiento en relación a una sensación, surgirá el deseo y generará conflicto, ¿comprenden esto? ¿Está claro o debo? No, no, ya veo que no. Voy a repetirlo de forma diferente.

Veo una casa hermosa, bien proporcionada y todo esto, entonces se da una sensación, eso es normal, es lógico, de lo contrario estaría ciego, mis sentidos no funcionarían ni captarían, pero el problema empieza con el movimiento del pensamiento que crea la imagen de querer una casa como esa y trabaja para eso, se identifica a sí mismo con esa casa, etc. Por tanto, cuando el pensamiento interfiere en la observación, hay división, surge el deseo, ¿me siguen? ¿Está claro? No, no lo que yo digo, sino en ustedes. ¿Están también trabajando duro como lo hacemos nosotros? Hace calor aquí, ¿están trabajando duramente? Eso espero. No importa, depende de ustedes.

De modo que la cuestión es, es natural percibir, tener una sensación, eso es natural, pero ¿es posible detenerse ahí y que el pensamiento no interfiera, creando una imagen y persiguiendo esa imagen hasta convertirla en deseo? ¿Entienden lo que digo? ¿Comprenden la pregunta? O sea, percibir, sentir, es normal, sano, pero cuando el pensamiento interfiere y crea una imagen, entonces se persigue esa imagen como deseo y empiezan los problemas, ¿lo han observado en sí mismos? Al ver un hermoso automóvil hay una sensación, la imagen de estarlo conduciendo, se siente el impulso de poseerlo, etc., pero ¿puede ver el automóvil, sentir y detenerse ahí? ¿Pueden hacerlo? Inténtelo y vea lo que sucede, en eso no hay control, ver todas las implicaciones del deseo, como surge, como el pensamiento crea la imagen y la persigue. Mientras sólo haya percepción, la sensación de mirar el automóvil, una montaña, una chica, un chico, o lo que sea, no hay conflicto, no se reprime ningún deseo, entonces uno tiene enorme energía, que antes usaba el movimiento del pensamiento como deseo, ¿está claro?

Así que el siguiente punto es, estamos investigando en nosotros mismos, ¿por qué vivimos tan pendientes de los recuerdos? ¿entienden la pregunta? ¿Por qué los seres humanos viven en el pasado, con los recuerdos? ¿De acuerdo? Parecen todos tan desconcertados. Si tienen un día agradable lo registran, lo archivan en la memoria y luego se recrean en esa memoria, viven de esa memoria o viven en un recuerdo sexual, o en el recuerdo de algún logro que le ha sido posible, por tanto, el recuerdo se vuelve muy importante para nosotros, como experiencia, como conocimiento, y me pregunto, nos preguntamos, ¿por qué? ¿Entienden? No se trata de que uno no recuerde, por supuesto que debe recordar como conducir un automóvil, donde vive, etc., el conocimiento técnico que ha acumulado, pero en lo psicológico, ¿por qué el recordar se ha vuelto tan importante en la vida? ¿no es cierto? Nos hacemos esta pregunta a nosotros mismos, ¿qué es recordar? ¿Cuál es la causa de recordar? Sucede un incidente que es placentero o doloroso, tanto si produce una sonrisa como una lágrima se registra en el cerebro, ¿verdad? Es natural, así de simple. Y ese registro se convierte en memoria, ese registro es el recuerdo del incidente agradable o doloroso, ahora bien, la cuestión es, ¿por qué registrar psicológicamente? ¿Comprenden mi pregunta? He hecho una pregunta, ¿por qué debe el cerebro registrar un suceso que ha sido doloroso o placentero? Necesito registrar cosas peligrosas, ¿verdad?, como un precipicio, un animal peligroso, una serpiente venenosa, una persona temeraria, un criminal, debo registrar eso, todos son hechos cotidianos obvios, pero ¿por qué el cerebro registra una herida, un halago, un insulto, el sentimiento de que uno es esto, etc.? ¿Por qué psicológicamente registramos en absoluto? ¿Han captado la pregunta, la han captado? ¿Estamos investigando juntos? ¿Creo que es bastante por hoy?

Questioner: No.

Krishnamurti: Avísenme por favor cuando sean las doce y media.

Bien, estamos diciendo, que una de las causas de que el cerebro registre es la necesidad. Dedo recordar el conocimiento tecnológico, si trabajo con maquinaria, etc., etc., y también si escribo, si soy cirujano, médico, etc., debo guardar en memoria, pero preguntamos, ¿por qué debo registrar psicológicamente? Por lo menos miren primero la pregunta, ¿es necesario? ¿Trae eso claridad? ¿Genera eso gran energía, libertad, etc.? ¿O el registrar psicológico es una de las causas que destruye la verdadera dicha? Vamos a investigarlo ahora.

Como decíamos, la actividad del cerebro consiste en registrar algunas cosas, es necesario, pero preguntamos por qué psicológicamente, internamente, ¿por qué debe registrar el cerebro? ¿Se ha convertido en un hábito, cuando nos insultan inmediatamente lo registramos? Cuando me halagan, de inmediato lo registro, ¿por qué? Si usted me halaga es mi amigo, si me insulta no es mi amigo, etc., etc. De modo que preguntamos, ¿puede detenerse el registrar psicológico? Veamos lo que significa. Significa que el cerebro se regenera, y el cerebro se vuelve increíblemente activo, joven, renovado, porque no registra lo que no es necesario; ¿me pregunto si están siguiendo esto? Bien, ¿es eso posible? Intelectualmente uno puede ver la belleza de eso, verbalmente, decir, « diantre, debe ser realmente maravilloso intelectualmente no registrar lo psicológico ». Lo cual no significa que uno sea un vegetal, esté vacío, todo eso, sino que hay libertad, una extraordinaria sensación de júbilo, una extraordinaria sensación de juventud, el cerebro no envejece, no se deteriora. Así pues, uno debe descubrir si es posible, porque a medida que envejecemos el cerebro se hace cada vez más mecánico, queda cada vez más retenido en un surco, en una zanja y se vuelve insensible, frágil, poco flexible, poco rápido. Entonces, ¿es posible no registrar nada psicológicamente? ¿Han captado la pregunta? ¿Es clara la pregunta ? ¿Sí?

Bien, vamos a descubrirlo. Descubrirlo, no significa que yo voy a decirlo y entonces ustedes al descubrirlo digan, « sí, eso es ». De ser así, regresarán después de 30 años y dirán, « sigo igual, sigo en el mismo lugar ».

Decíamos que el cerebro necesita seguridad, seguridad para funcionar eficientemente, debe registrar ciertos hechos como conducir un automóvil, escribir cartas, etc., la parte tecnológica, todo eso, entonces el cerebro se da cuenta que al poner orden, que al dar la orden de registrar sólo las cosas que son necesarias, eso genera orden, ¿de acuerdo? Si es así, podemos avanzar para descubrir, ¿por qué el cerebro o la psiquis registra psicológicamente? ¿Produce eso seguridad y evita el peligro? ¿Previene nuevas heridas, nueva destrucción, nuevos obstáculos? O cultivamos inconscientemente el hábito de registrar, Habiendo registrado allí, ¿por qué no aquí? De allí nos movemos hacia aquí, físicamente, desde lo externo es necesario, pero psicológicamente, de allí nos movemos hacia aquí, ¿es realmente necesario hacer eso? Un ejemplo bien simple, desde la niñez somos heridos psicológicamente, por nuestros padres, por otros niños, en la escuela, en el colegio, en la universidad, si somos afortunados, etc., etc., somos heridos, heridos psicológicamente, y registramos esas heridas, al ser heridos hay resistencia, aislamiento, miedo, y todo esto. Ahora bien, ¿es necesario registrar cuando me insultan? ¿Comprenden la pregunta? ¿Es posible impedir de registrar? ¿Entienden la pregunta? ¡Eso espero!, ¿verdad? Sólo es posible si al insultarme ..o halagarme con todos mis sentidos estoy atento y escuchando, ¿entienden?, entonces no hay reacción alguna. ¿Les suena a Griego? (risas) Veo la importancia de tener un cerebro fresco, joven, lúcido, claro, es realmente importante ¿es posible mantener esa claridad, esa precisión, esa determinación, la belleza que implica todo eso, hasta que muera? Eso no es posible si registro las cosas que no son absolutamente necesarias, ¿de acuerdo? Así que uno debe descubrir, ¿cualquier forma de registro psicológico que se convierte en memoria, en recuerdo, es posible no registrarlo? Uno descubre, si lo investiga profundamente, que es posible, es posible sólo cuando uno está realmente atento en el momento del insulto, en el momento del halago, ¿de acuerdo? ¿Lo han intentado?

El otro día un hombre me dijo, « usted es un condenado estúpido, está estancado en un surco », fue descortés, pero eso dijo. (risas) De manera que me fui a mi habitación y me dije, « ¿es realmente así?, quiero descubrirlo ». Uno puede quedarse estancado en un surco o ser un condenado estúpido, uno debe investigarlo y observar con mucho cuidado, no registrar eso que, no registrar, sino escuchar la palabra, escuchar el hecho de si uno lo es o no, de si uno está estancado en un surco, ¿están ustedes estancados en un surco? ¿Comprenden? ¿Lo están? No, descúbranlo; no respondan, por favor. Alguien les dice lo que me dijeron a mí, espero de forma más educada, uno tiene que descubrir si eso es así, no negarlo o aceptarlo, sólo observarlo, descubrirlo. Si uno está estancado, es obvio que descubrirá si de verdad está en un surco,

de modo que no hay registro si está alerta, si se da cuenta, totalmente atento con sus sentidos abiertos, no registrará nada psicológicamente, ¿lo intentarán? No, no lo harán, porque para nosotros el placer se ha vuelto inmensamente importante, ¿no es así? Si se observan detenidamente a sí mismos, verán la enorme parte, quizá, la más grande, que el placer juega en nuestras vidas. El placer de encontrar a Dios o la iluminación, el placer de ser libre, el placer del dinero, de las posesiones, de amar a su esposa o esposo, ya conocen todo este tema, el placer del sexo, el placer del poder, los políticos con su placer, su inmenso poder. De modo que registrar el placer es algo tremendo en nuestras vidas, ¿no es cierto? Y perseguir el placer se ha convertido en una necesidad dominante, el recuerdo de un placer pasado y perseguir ese placer pasado como recuerdo, el deseo que hay detrás y perseguirlo preguntando, exigiendo, queriendo. Todas nuestras religiones organizadas se basan en eso. Es un entretenimiento maravilloso, proporciona gran placer, una gran sensación, de que uno está en presencia de cosas sagradas, etc.

Estamos diciendo, que registrar el placer de un suceso proporciona gran satisfacción, registrarlo y perseguir ese placer en nuestra vida.

Ahora bien, la pregunta es, ¿qué es el placer? Cuando uno disfruta de algo, en ese momento no dice, « qué agradable es, qué hermoso », lo disfruta, sólo un segundo después el pensamiento interviene y dice, « qué hermoso fue ese momento, qué bonito fue, esa gran sensación me proporcionó, qué hermosa experiencia ». Así es como empieza el registro, cuando el pensamiento interviene, ¿siguen todo esto?

Estamos hablando de todo esto porque es parte del conocimiento propio, no de los libros, no de las palabras, no de las descripciones, sino de conocerse realmente a sí mismo. Conocerse no significa acumular recuerdos de uno y desde esa acumulación observar, porque si uno observa a través de la acumulación sólo sigue acumulando lo que ya sabía, mientras que si uno observa todo el tiempo de forma limpia, entonces es como un extenso río con un gran volumen de aguas que fluyen, están en movimiento.

Así pues, ¿qué es el placer? ¿Es tiempo, es el pensamiento como temor? Dijimos que la raíz del temor es el tiempo, la raíz de miedo es el pensamiento, el pensamiento que es memoria, recordar, recordar ciertos sucesos que causaron temor, registrarlos, recordarlos para que la próxima vez todos estos recuerdos puedan proyectarse, ¿se dan cuenta? Por tanto, ¿es el placer tiempo y movimiento del pensamiento? ¿O ambos son lo mismo, son el pensamiento y el tiempo básicamente lo mismo? De modo que el pensamiento es el movimiento del placer, lo que no significa que uno no mire la belleza de un árbol y la disfrute, la belleza de una persona, de un cuadro, un hermoso valle con sus suaves sombras, mirarlas, pero en el momento que las registra y las recuerda, ya no se trata de disfrute y se convierte en placer, que es el recuerdo de lo que ha sucedido. Ahora bien, si se da cuenta de toda la naturaleza de esto, por completo, entonces el placer tiene su justo lugar, hay un disfrute, pero psicológicamente, internamente, no se registra eso que sucede, la mente, el cerebro, se vuelve entonces realmente activo, joven, capaz, sin reacción neurótica alguna.

Eso es todo. Terminamos justo a tiempo. Por favor, si puedo sugerirlo, no aplaudan, es algo, se aplaudirían a sí mismos, no a mí o aplaudan cuando ya no esté presente. (risas)

Segunda Conferencias públicas, Brockwood Park, 1978

30 Noviembre 1978

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