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Cuarto sesión de preguntas y respuestas en Ojai

30 Noviembre 1980

Al explorar juntos estas preguntas, no solo estamos compartiendo las preguntas, sino también las respuestas, la exploración de las respuestas. No se trata de que yo responda y ustedes escuchen, de que estén o no de acuerdo, sino juntos tratar de encontrar la verdadera respuesta a estas preguntas.

La primera pregunta: « No pregunto cómo surge el miedo, eso ya ha sido explicado, sino más bien: ¿cuál es la base real del miedo? ¿Qué es el miedo en sí mismo? ¿Es un patrón de reacciones y sensaciones psicológicas, una parálisis de los músculos, un aumento de adrenalina, etc., o es algo más? ¿Qué debo mirar cuando miro el miedo en sí mismo? ¿Puede suceder ese mirar cuando el miedo no está presente? ». « No pregunto cómo surge el miedo, eso ya ha sido explicado, sino más bien: ¿cuál es la base real del miedo? ¿Qué es el miedo en sí mismo? ¿Es un patrón de reacciones y sensaciones psicológicas, una parálisis de los músculos, un aumento de adrenalina, etc., o es algo más? ¿Qué debo mirar cuando miro el miedo en sí mismo? ¿Puede suceder ese mirar cuando el miedo no está presente? ».

Es una pregunta larga. El interlocutor, hasta donde puedo entender de esta pregunta, quiere saber cuál es la base del miedo, qué es realmente el miedo y cómo puede observar el miedo presente o pasado; ¿de acuerdo? Esa es la pregunta. ¿Entendemos la pregunta?

¿Qué es el miedo en sí mismo, aparte de las reacciones físicas, de la parálisis, etc.; qué es el momento real de miedo? ¿Cuál es la naturaleza, la estructura interna del miedo, la base? ¿De acuerdo? ¿Podemos avanzar? ¿Hemos entendido todos esta pregunta tan larga?

¿Qué es el miedo en sí mismo? Generalmente, tenemos miedo de algo, ¿verdad? O recordamos algo que sucedió, o bien una reacción que se proyecta hacia el futuro; ¿no es cierto? Pero no es solo eso lo que pregunta el interlocutor. También pregunta cuál es la naturaleza real del miedo. Yo no lo sé; tendremos que descubrirlo.

Cuando uno tiene miedo, tanto si es físico como psicológico, es o no es algo con lo que uno tiene una sensación de peligro. Una sensación de completo aislamiento que llamamos soledad, una soledad profunda, constante y duradera. Todas ellas son reacciones de algo: miedo a una serpiente, o uno ha tenido un dolor y tiene miedo de ese dolor, etc. O es un recuerdo y, por tanto, algo que sucedió en el pasado y se recuerda cuando aparece un momento de peligro; el recuerdo del pasado lo identifica y decimos que eso es miedo. El interlocutor dice, y creo que es algo que debemos investigar juntos: aparte de todas estas reacciones físicas y psicológicas que conocemos como miedo, aparte de esto, ¿existe el miedo en sí mismo, no miedo a algo? ¿Entienden? ¿Lo expreso con claridad? ¿Existe el miedo per se o solo conocemos el miedo en relación con algo más? Si no está relacionado con algo más, ¿es eso miedo? Solo conocemos el miedo en relación con algo, de algo o hacia algo; pero, si eliminamos ese algo, ¿existe realmente el miedo? ¿Cuál de ellos podemos examinar? ¿Entienden mi pregunta? ¿O está el miedo profundamente arraigado en la mente que siempre quiere seguridad completa y, al no encontrarla, siente miedo? ¿Entienden?

Por favor, lo estamos examinando juntos; no están simplemente jugando un juego conmigo. La pelota no está en su cancha o en la mía; lo estamos observando juntos. La mente, el cerebro, necesita seguridad completa para funcionar bien, de forma sana, cuerda. Al no encontrar seguridad en nada, en una relación, en una idea, en una creencia, en una imagen, la mente inteligente rechaza todo esto. Pero, aun así, debe tener seguridad completa. Y, como no la tiene, aparece el miedo; ¿no es cierto? Es decir, ¿existe algo total y completamente seguro, certero? No la certeza de una creencia, un dogma, de rituales e ideas que pueden cambiarse por nuevas ideas, dogmas, teorías que las sustituyan, pero si dejamos todo eso a un lado, ¿sigue la mente, el cerebro, buscando una seguridad que sea imperecedera? Al no encontrar esa seguridad, el miedo se arraiga profundamente. No sé si... ¿Nos entendemos mutuamente?

Así que pregunto, uno se pregunta: aparte de los miedos ordinarios, ¿la mente, el cerebro, crea el miedo en sí mismo? ¿Entienden? Debido a que no hay nada válido, nada que sea completo, ¿es esa la base del miedo? Es decir, ¿puede el cerebro, y la mente incluye el cerebro, las reacciones y todo esto; puede esa mente total tener seguridad completa, certeza, no en algo? ¿Entienden lo que digo? No en Dios, en una creencia, todo esto, sino en sí misma ser completa? ¿Entienden? ¿Lo expreso bien?

O sea, ¿puede la mente en sí misma no tener miedo? ¿Lo expreso bien, nos entendemos mutuamente? El pensamiento, que es parte de la mente y el cerebro, al desear seguridad crea diferentes ilusiones, psicológicas, teológicas, etc., y, al no encontrarla en eso, crea algo más allá de sí misma en donde pueda encontrar seguridad total, o la mente es tan completa y total que no tiene necesidad del miedo. ¿Nos entendemos? Esto es un poco difícil. No hablamos de eliminar el miedo o de reprimirlo, ni de cuál es la causa del miedo, ya vimos todo eso el otro día, sino que preguntamos algo del todo diferente:

¿puede la mente en sí misma no tener ninguna causa, base o reacción que genere miedo? Señor, por favor, esa es una cuestión que resulta difícil descubrirla: ¿puede la mente...? ¿Puede estar en un estado...? De nuevo, la palabra « estado » implica estático, y no quiero decir eso. ¿Puede la mente tener una cualidad, estar en un estado que no tenga un movimiento de extenderse, de progresar? ¿Ser completa en sí misma?

Mire, eso implica investigar, comprender qué es la meditación, si se interesa en ello. La meditación no son todas estas tonterías que se hacen, sino estar libre del miedo, ¿entiende?, tanto físico como psicológico; libre del miedo. De lo contrario uno no puede amar, no hay amor, no hay compasión, ¿entiende? Mientras haya miedo, lo otro no puede existir. Y meditar, no lograr algo, comprender la naturaleza del miedo e ir más allá de él, es descubrir si la mente no tiene memoria o recuerdos de algo que ha causado miedo, de modo que sea totalmente completa.

Creo que más o menos he respondido la pregunta. Oh, sí, excepto: « ¿Puede ese mirar suceder cuando el miedo no está presente? ». Uno puede recordar el miedo, ¿verdad? Y uno puede observar ese recordar el miedo, ¿no es cierto? Ustedes están cómodamente sentados aquí; es probable que ahora no tengan miedo, pero han tenido miedo en el pasado y pueden volver a sentirlo, aunque en realidad no es lo mismo; ¿verdad? Porque, en el momento en que surge... No. El miedo surge un momento después, no en el momento real. No sé si... Le dan un nombre, una reacción, etc., y dicen que eso es miedo. Pero en el momento real de un gran peligro, en el momento de afrontar algo que puede causar miedo, en ese segundo no hay miedo, no hay nada. Al rato recuerdan el pasado, lo nombran y dicen: « Caramba, tengo miedo »; toda esa parálisis muscular, la adrenalina, etc., etc. Creo que uno puede recordar los miedos pasados y mirarlos. Observar el miedo es importante, porque uno puede separarse de él o decir: « Yo soy el miedo ». No es que uno observe el miedo; uno es esa reacción. Entonces, cuando no hay división entre uno y el miedo, sino únicamente ese estado de reacción, si lo han experimentado, algo totalmente nuevo sucede. ¿De acuerdo?

Segunda pregunta: « Cuando uno no ve en el mundo que nos rodea ningún principio universal que demuestre justicia, no siente ninguna razón convincente para cambiar o para cambiar esa caótica sociedad externa. No veo ningún criterio racional con el cual medir las consecuencias de actuar y sus responsabilidades. ¿Puede compartir su percepción de este asunto con nosotros? ».

« Cuando uno no ve en el mundo que nos rodea ningún principio universal que demuestre justicia, no siente ninguna razón convincente para cambiar o para cambiar esa caótica sociedad externa. No veo ningún criterio racional con el cual medir las consecuencias de actuar y sus responsabilidades. ¿Puede compartir su percepción de este asunto con nosotros? ».

¿Hay justicia en el mundo? Esta ha sido una cuestión que todos los filósofos han investigado; han hablado mucho sobre ello. Ahora bien, ¿hay en el mundo justicia, justicia sensata, racional? Usted es brillante y yo no lo soy; ¿de acuerdo? Usted tiene dinero y yo no. Usted tiene una capacidad y otro no la tiene. Usted tiene talento, puede disfrutar de todo eso, y otro ha nacido pobre. A uno le agobian las enfermedades y a otro no. Un criminal, alguien llamado criminal, es juzgado y encerrado en la cárcel, o lo que sea. Y nosotros consideramos que debe haber justicia; ¿verdad? Al ver todo esto, decimos: « De alguna manera debe haber justicia ». Nos movemos desde la falta de justicia hacia una idea de justicia. No sé si lo entienden. Dios es justo, etc., pero sigue el hecho de que hay una terrible injusticia en el mundo; ¿no es cierto? Y el interlocutor quiere saber: ¿si no hay justicia, por qué debe cambiar? ¿Entienden? No tiene sentido hacerlo. ¿Por qué debo cambiar este mundo caótico donde los dictadores son los que mandan, sus mismas vidas son injustas, aterrorizan a millones de personas? Al ver todo esto, no existe una causa racional para cambiar. Creo que esa es... No es una pregunta racional, si puedo decirlo. ¿Cambiará por alguna causa, porque está presionado? ¿O porque será recompensado? ¿Entiende? ¿El premio o el castigo generan el cambio? ¿O bien ve que los seres humanos son tan irracionales en todo el mundo, y todas las cosas que hacen también son irracionales, y usted, como ser humano, como ser humano es el resto de la humanidad? No sé si lo ve. ¿Lo entiende? El otro día lo investigamos. Si usted es el resto de la humanidad, ¡es responsable! No porque esté buscando una recompensa o porque ve que hay mucha injusticia en el mundo, que los sinvergüenzas se quedan con todo, construyen maravillosas iglesias, etc., tienen montones de dinero y hay millones y millones pasando hambre.

El cambio no se produce a través de la compulsión ni a través del castigo o la recompensa. La mente por sí misma ve lo absurdo de todo ello y dice: « Lo haré... » ¿Entiende? Per se, ve la necesidad de que ella misma cambie, no porque alguien le diga que cambie, sea Dios, un sacerdote o alguien más. Si a mi alrededor veo caos, si ese caos lo han creado los seres humanos y yo soy un ser humano, debo actuar; es mi responsabilidad, ¡una responsabilidad global!

Tercera pregunta: « ¿Podemos morir psicológicamente al « yo »? Descubrir es un proceso de darse cuenta sin elección ». Me gustaría que no citaran lo que yo digo. [Risas] « Sin embargo, para observar sin elegir parece que debemos terminar, morir al ego, al « mí ».

Mi pregunta es: ¿cómo puedo observar desde mi estado actual de fragmentación? ¿Es como si el « ojo » tratara de ver al « yo »? Como usted ha dicho, debemos estar libres del miedo para observar el miedo. Esto parece una paradoja imposible. Me vuelve loco. [Risas] Por favor, ¿puede aclarar este punto? ».

Aclararé el punto: no cite lo que yo digo. Ni nadie, porque entonces no es algo suyo, se vuelven seres humanos de segunda mano; eso es lo que somos. Así que, por favor, esta es la primera cosa, porque distorsiona nuestro pensar, ¿entienden? Somos el resultado de un millón de años de las presiones del pensar de otras personas, de la propaganda, de todo esto. Y si uno no está libre de todo ello, nunca descubrirá el origen de todas las cosas. ¿Entienden? De modo que la pregunta es: ¿cómo puedo observar desde mi estado actual de fragmentación? No puede. ¿De acuerdo? Pero puede observar su fragmentación. No sé si lo entiende. Me observo a mí mismo, y al observarme descubro que me estoy mirando con cierto prejuicio; entonces me olvido de mirarme a mí mismo e investigo la cuestión del prejuicio. Me doy cuenta, empiezo a darme cuenta de mis prejuicios y puedo mirarlos sin ninguna clase de distorsión, sin elección, etc., solo mirar los prejuicios que tengo. Permitir que los prejuicios me cuenten su historia; no que yo cuente la historia de los prejuicios, sino que los prejuicios se expongan a sí mismos. ¿Entienden lo que estoy diciendo? ¿Cuál es la causa del prejuicio: la imagen, las conclusiones, las opiniones? ¿Entienden?

Así que empiezo a descubrir, uno empieza a descubrir, al mirar al miedo se da cuenta de que está fragmentado, y esa fragmentación es un producto del pensamiento, es evidente; por tanto, empiezo a observar el movimiento del pensamiento. Así pues, lo importante no es observar el miedo cuando la mente está nublada, confusa, sino investigar la confusión. ¿Por qué los seres humanos están confundidos? ¿Por qué todos ustedes están confundidos? Si tuvieran claridad, no estarían aquí, y yo tampoco, ¡gracias a Dios! Como consecuencia de estar confundidos, nuestra pregunta es: ¿qué es esa confusión, quién ha creado esa confusión, en nosotros y fuera nuestro? ¿Entienden? Al observar e investigar la confusión, el movimiento es darse cuenta del movimiento del pensamiento, la naturaleza contradictoria del pensamiento; ¿entienden? Si lo observan, toda la cosa se expone a sí misma. La historia está ahí, pero no la leemos. Le decimos al libro lo que tiene que decir; ¿no es cierto? No decimos: « Sí, es mi propia historia, yo soy la historia de la humanidad ». Al investigarlo, al leer el libro, ¿leo el libro capítulo por capítulo o comprendo todo el libro en un instante? Eso significa que uno debe tener una profunda percepción. No voy a entrar en todo esto. No sé si quieren que lo investigue.

Mire, señor: todos estamos confundidos; sería muy estúpido decir « no estoy confundido ». O « tengo una relación perfecta con otra persona': eso sería igual de estúpido. Así que uno está confundido. Ahora bien, al analizar la causa, ¿entiende?, por favor, siga un poco más. La causa es el pensamiento; el pensamiento es contradictorio por naturaleza; el movimiento del pensamiento divide, en naciones..., divide; el pensamiento en sí mismo es limitado, porque se basa en el conocimiento, y el conocimiento nunca puede ser completo. ¡Nunca! ¿Entiende? Así es como investigamos analíticamente o permitimos que el pensamiento se mueva en una dirección concreta para examinar; eso significa que los recuerdos, la memoria, la experiencia son los que observan; ¿entiende? ¿Entienden todo esto? ¿No? De acuerdo.

Si observa a alguien, su amigo o quien sea, ¿qué observa? No el rostro, no la figura, no cuál es su aspecto, si tiene el cabello corto o largo, sino observar la imagen que ha construido de ella o de él. Decimos que todo esto es el movimiento del pensamiento, que se basa en recuerdos, conclusiones, ideas. Todo esto es el movimiento del pensamiento. O sea, es un hecho obvio. No tiene que demostrar a nadie que el pensamiento en sí mismo divide, fragmenta, es parcial. Nunca puede ser completo; por tanto, debe generar confusión. Lo he explicado. Y bien, ¿puede mirar en usted esa sensación de confusión, por favor, siga esto un poco más, sin tener que pasar por todo este proceso? ¿Entiende? Sin explicaciones, sin recuerdos; solo mirar y ver, tener una percepción profunda; entonces puede explicarlo. ¿Comprende? ¿Lo he explicado de forma clara?

¿Lo he explicado bien? Percibir: la misma palabra significa ver dentro de algo; percibir. Pero no puede tener una percepción si meramente responde con la memoria. Mire, señor: la religión organizada no es religión, ¿de acuerdo?, con todas las tonterías que la acompañan: rituales, dogmas, teorías, teólogos hilando nuevas teorías, etc., etc. ¡Eso no es religión! Ahora bien, ¿qué le hace decir que eso no es religión? ¿Es tan solo un simple examen reflexivo de todas las religiones, con sus dogmas, supersticiones, ignorancia, rituales, y al final decir: « Son una tontería »? ¿O de inmediato ve que cualquier clase de propaganda, de presión, etc., nunca puede ser religión? Si lo ve de inmediato, está fuera. No sé si lo captan. Pero si solo examina las diferentes religiones y llega a una conclusión, entonces esa conclusión será limitada; podrá desarmarse con un argumento, con un conocimiento superior, etc. Pero si tiene una percepción de la naturaleza de la estructura de las religiones que el hombre ha inventado, la mente queda libre de ello de inmediato. No sé si entienden todo esto. Es como... Pondré otro ejemplo. Si comprende la tiranía de un gurú, ¿de acuerdo? La tiranía. Son tiranos porque quieren poder, posición, etc.; ellos saben y el resto no sabe. Si ve la tiranía de un gurú, habrá visto la tiranía de todos los gurús; ¿entiende? No tiene que ir de un gurú a otro. Me temo que eso es lo que hacen. [Risas]

Cuarta pregunta: « Al observar sin el observador, ¿existe una transformación al estar con el hecho que conduce a incrementar la atención? ¿Tiene esa energía que se crea una dirección? ». ¡Dios mío! No lo sé; ¿qué es todo esto? « ¿Cuál es la relación de la atención con el pensamiento, con el centro, con el « yo »? ¿Existe un espacio entre la atención y el pensamiento que conduzca a la libertad? ».

Mire, señor, estas preguntas, por desgracia, no tienen relación con su vida cotidiana; ¿no es verdad? No estoy diciendo que no hagan preguntas; solo le pregunto muy respetuosamente si todas estas preguntas de verdad tienen relación con el vivir, con la vida diaria; ¿entiende? ¿De acuerdo? ¿La tienen o no? Todas estas preguntas son teóricas, abstractas, algo que ha escuchado, y luego dice: « Bien, ¿quién es el observador, es el observador lo observado? », etc. Pero si dice: « Mire, mi vida es esto; vamos a descubrir por qué vivo así ». ¿Entiende, señor? ¿Por qué me preocupo, por qué la mente parlotea constantemente, por qué no tengo una relación correcta con otra persona, por qué soy cruel? ¿Entiende? ¿Por qué mi mente es estrecha? ¿Por qué soy neurótico? Una persona neurótica nunca dice: « Soy neurótico ». Pero uno puede observar a la persona neurótica; puede que mi esposa o mi esposo sean neuróticos, pero, según parece, nunca afrontamos estas cuestiones que afectan nuestra existencia diaria. Me pregunto por qué. ¿Entienden mi pregunta?

Son todas estas preguntas. Creo que hay unas 250 preguntas; ya las vimos. Por favor, no estoy regañando, siendo impaciente o predicando, sino que solo me pregunto, después de leer todas estas preguntas, ¿por qué no hay un pregunta que afecte psicológicamente lo interno? ¿Entienden? ¿Por qué soy infeliz, por qué tengo conflicto con los demás, con mi esposo? ¿Entienden? Así pues, ¿por qué sucede esto? Responderé estas preguntas, si debo hacerlo, pero ¿por qué somos tan tímidos, o tan cerrados, o tenemos miedo de exponernos frente a otro? Lo cual no significa que deban exponerse. Si de verdad, genuinamente, hacemos una pregunta que afecta profundamente nuestra vida, es mucho más vital que esto otro; ¿no es cierto?

Así que yo haré la pregunta. [Risas] ¿Por qué cada uno de nosotros vive de la manera que lo hace? Tomando drogas, marihuana, alcohol, tabaco, buscando placer y agresividad; ¿por qué? ¿Entienden? ¿Por qué? ¿Por qué somos así? Por favor, señor, investigue conmigo. ¿Por qué somos agresivos? Toda la sociedad en la cual vivimos, en esa sociedad occidental, la agresividad es una de las cosas más importantes. Y la competición; ambas van juntas. ¿Por qué?

Pueden ver que los animales son muy agresivos en la época de celo, en ciertas ocasiones, pero no compiten, ¿verdad? Como saben, cuando un león mata una cebra, la comparte con otros leones. Habrán visto esto en la televisión, etc. Pero, al parecer, para nosotros la agresividad es algo muy profundo y arraigado, así como el competir. ¿Por qué somos así? ¿Es la sociedad la culpable? ¿O es la educación? Pero la sociedad es como nosotros la hemos hecho. Así que no digan « la sociedad »; no culpen a la sociedad por esto, o a cierta educación, sino que, según parece, somos profundamente agresivos y competitivos. Y si uno no es competitivo, agresivo, en esta sociedad, es pisoteado, ¿verdad?, es puesto aparte, menospreciado. ¿Por qué somos agresivos? Vamos, señores, examínenlo. ¿Es porque damos énfasis a la libertad individual, entienden, a esa libertad individual que demanda que la expresemos a cualquier precio? ¿Es eso? En especial en este país, en Occidente, esta sensación de libertad, ya saben. Si tienen el impulso de hacer algo, si quieren hacer algo, háganlo. No se repriman, no lo examinen, no importa: si tienen esa sensación, actúen. Interlocutor:¿No existe diferencia entre agresividad y competición? Krishnamurti:Señora, por favor, no se apure, ya lo investigaré.

Interlocutor: Ahora me parece que son diferentes.

Krishnamurti: Si escriben las preguntas, las contestaré; permítame hablar un poco de ello. Puede ver lo que hace la agresividad, ¿verdad? Usted es agresiva y yo soy agresivo por el mismo trabajo, por el mismo esto, aquello o lo otro. Por eso peleamos uno con el otro todo lo que haga falta, ¿no es cierto?, ya sea física o psicológicamente, y seguimos así. Esto es parte de nuestro modelo, parte de nuestra educación social, y para romper ese modelo decimos que debemos ejercer la voluntad; ¿de acuerdo? Lo cual es otra forma de agresividad. No sé si lo entienden. ¿De acuerdo? ¿De acuerdo? ¿Lo entiende, señor? Cuando ejerzo mi voluntad, la voluntad es otra forma de « debo », ¿entiende?; eso es otra forma de agresividad. Entonces, ¿puede tener una percepción de la agresividad? ¿Entiende mi pregunta o es demasiado difícil? ¿Entiende mi pregunta, señor? Es decir, soy agresivo; gracias a Dios no lo soy, nunca lo he sido, no quiero serlo. [Risas] Supongan que soy agresivo y ese ha sido el modelo desde mi infancia: mi educación, mi madre, mi padre, la sociedad, los niños a mi alrededor, todos son agresivos; lo veo y me gusta, me da placer, lo acepto y también me vuelvo agresivo. ¿Entiende? Luego, cuando me hago mayor, alguien me muestra la naturaleza de la agresividad, lo que hace en la sociedad, cómo el competir destruye a los seres humanos. No solo lo dice el orador, también los científicos empiezan a decirlo; tal vez lo acepte porque lo dicen los científicos. Así que me explican con mucho cuidado todas las razones, las causas y la naturaleza destructiva del competir, que es comparar, siempre comparar; ¿entiende?

Ahora bien, una mente que no compara, ¿entiende?, es una clase de mente del todo diferente; tiene mucha más vitalidad. Alguien explica todo esto y, aun así, seguimos siendo agresivos, competimos, nos comparamos con alguien más, siempre con algo más grande, no con el más pobre, sino siempre con el más grande. Este es el modelo establecido, el cuadro, el marco, en el cual la mente está atrapada. Y, al escucharlo, dicen: « Debo liberarme de esto; debo hacer algo al respecto », pero ¿qué significa eso? Es otra forma de agresividad, ¿entienden? Me pregunto si lo ven. ¿Pueden, podemos percibir la agresividad? ¿Entienden? No dar explicaciones, no recordar todas sus implicaciones, etc., etc., que es un constante examinar para llegar a una conclusión y actuar a partir de esa conclusión. Eso no es percibir. Mientras que si lo percibe de inmediato, ¿entiende?, entonces rompe todo el modelo de la agresividad.

Es decir, señor, nos comparamos, ¿verdad?, ya sea físicamente: usted tiene más..., desearía estar tan bien como usted; o en lo psicológico, siempre hay un constante comparar. ¿Qué significa eso? No sé si lo han investigado. Compararse con alguien más grande, más inteligente, más brillante, etc., ¿para qué? Para negar lo que soy y cambiarlo. Me pregunto si lo entiende. ¿Lo expreso con claridad? Mire, me comparo con usted y digo que usted es mucho más inteligente, todo eso; al compararme digo: « Caramba, me doy cuenta de que soy torpe ». ¿No es cierto? ¿Entiende? Pero si no me comparo, ¿soy torpe? Entonces empiezo a descubrir « lo que es ». Me pregunto si lo ve.

Y bien, ¿qué haremos con nuestra forma de vivir? Lamento ser tan directo. ¿Qué haremos? Participarán en reuniones, en otras clases de reuniones, de diálogos, con filósofos que les explicarán sus filosofías, con los últimos psicólogos no freudianos, no esto o no aquello, con los últimos, para que se lo expliquen; ¿entienden? Eso es lo que hacemos todo el tiempo: ir de una cosa a la otra, y decimos que eso es una mente abierta, pero nunca decimos: « Esto es así, soy esto; voy a descubrir por qué soy así. ¿Por qué tengo heridas psicológicas? ¿Por qué vivo con ellas? ». No sé si entienden todo esto. Pero leer a alguien como... libros de... o asistir a las charlas públicas de Krishnamurti y luego citarlo: « Es así; ¡me lo sé todo de memoria! » [Risas] He estado con esto durante más de sesenta años, así que no me citen. Pero si no me citan y descubren por sí mismos, ¿entiende, señor?, hay enorme energía, diversión, más vida; tienen mucha más vitalidad.

« ¿Cuál es la relación de la atención con el pensamiento? ¿Existe un espacio entre la atención y el pensamiento? ». ¿Entienden?

Esta es una buena pregunta porque nos afecta a todos. Es decir, ¿qué es la atención? ¿Cuál es la relación del pensamiento con la atención? ¿En la atención, hay libertad? ¿Entienden? ¿Nos afecta esta pregunta a todos? Es decir, sabemos qué es la concentración; ¿verdad? Muchos lo hacemos; desde la infancia nos enseñan a concentrarnos, y las implicaciones de concentrarse es reunir toda la energía en un solo punto y mantenerse en este punto, ¿no es cierto? Un niño en la escuela está mirando por la ventana, mirando a todos los pájaros, árboles, al movimiento de las hojas, a una ardilla que sube por un árbol, y el educador dice: « Escucha, no estás prestando atención; concéntrate en el libro »; ¿verdad? « Escucha lo que digo », etc., etc. ¿Qué es eso? Investigue, señor: ¿qué es eso? Hacen que la concentración sea mucho más importante que la atención. O sea, si el niño, al mirar por la ventana, ve una ardilla, yo le ayudaría a observarla, si fuera el educador; le ayudaría a observar completamente la ardilla, ¿entiende?, a observarla. A observar el movimiento de la cola, de la boca, del hocico, cómo son sus uñas, todo; observarla. Entonces, si aprende a observar con atención, ¡pondrá atención al maldito libro! [Risas] ¿Entienden lo que digo? Por tanto, no hay contradicción.

La atención es un estado de la mente en el cual no hay contradicción; ¿de acuerdo? No hay una entidad, un centro, un punto que diga: « Debo atender ». En ese estado no hay desperdicio de energía, mientras que en la concentración siempre funciona el proceso de controlar: « Quiero concentrarme en esta página, pero interfieren los pensamientos y hay un forcejeo, una constante lucha ». Mientras que la atención, si lo investiga, es realmente muy simple. Cuando alguien dice: « Le amo », y lo dice de verdad, ¡lo escucha! No dice: « Usted me ama porque soy guapo, tengo dinero, soy sexual, esto o aquello »; ¿entiende lo que digo? Así que la atención es algo por completo diferente de la concentración.

Y esta atención, pregunta el interlocutor, ¿cuál es la relación de esta atención con el pensamiento? ¿Entiende? Es obvio que no tiene ninguna. No sé si siguen todo esto. La concentración tiene relación con el pensamiento, porque el pensamiento dirige: « Debo aprender, debo concentrarme para controlarme », ¿entiende? El pensamiento pone una dirección de un punto a otro, mientras que en la atención el pensamiento no tiene lugar; uno atiende.

« ¿Existe un espacio entre la atención y el pensamiento? ». ¡Santo Dios! Señor, como explicamos el otro día, si comprende, si uno capta todo el movimiento del pensamiento, no hace esa pregunta; ¿entiende, señor? No estoy... La responderé, pero primero uno debe comprender qué es el pensamiento; ¿entiende? No que alguien le diga qué es el pensamiento, sino ver qué es el pensamiento, cómo surge. Si lo investiga... Lo haré de nuevo; lo investigaremos.

En la completa amnesia no hay pensamiento, ¿verdad? Pero, por desgracia o por suerte, no estamos en ese estado de amnesia. Y uno quiere descubrir qué es el pensamiento, qué lugar ocupa en la vida; ¿entiende? Así que uno empieza a examinar el pensar, ¿verdad? Y bien, ¿qué es pensar? El pensar surge como una reacción de la memoria; es indudable. La memoria responde ante un reto, una pregunta, una acción, o responde en relación con algo, con una idea, una persona; ¿de acuerdo? Puede ver todo esto en la vida. Bien, ¿qué es pensar, qué es el pensamiento? ¿Cómo funciona el pensamiento en la mente humana? Así que uno pregunta: ¿qué es la memoria? ¿Entiende? ¿Qué es la memoria? La memoria es: un insecto le ha picado. Esa memoria, ese dolor se registra y almacena en el cerebro; ese dolor, que se ha convertido en memoria, ya no es un dolor real. Ese dolor pasó, pero la memoria sigue ahí. La próxima vez andará con cuidado. Está la experiencia del dolor, que se ha convertido en conocimiento; ese conocimiento, esa experiencia, es memoria, y esa memoria responde como pensamiento; ¿verdad? Esa memoria es pensamiento. Y el conocimiento, por más amplio, más profundo, más extenso, siempre será limitado; ¿no es cierto? No existe el conocimiento completo. No sé si siguen todo esto.

De modo que el pensamiento siempre es parcial, limitado, divisivo, porque en sí mismo es incompleto, nunca puede ser completo; puede pensar en lo completo, ¿entiende?, puede pensar en la totalidad, en el todo, pero no es... El pensamiento en sí mismo no es total. Cualquier cosa que produzca, psicológica, religiosa, será parcial, limitada, fragmentada, porque el conocimiento es parte de la ignorancia; ¿entiende, señor? No sé si lo entiende. Como el conocimiento nunca puede ser completo, siempre va de la mano con la ignorancia; ¿no es cierto? Es lógico, racional. Si uno comprende la naturaleza del pensamiento y comprende qué es la concentración, entonces el pensamiento no puede estar atento, porque la atención es poner toda la energía, ¿entiende?, sin ninguna resistencia. Me pregunto si lo entienden. Si ahora están escuchando, espero que lo hagan, si escuchan y están atentos, ¿qué sucede? No existe el « yo estoy atento », ¿verdad? No hay un centro que dice: « Debo estar atento ». Uno está atento porque es su vida, su interés. Si no está interesado, si está tumbado en el sol y dice: « Bien, escucho parcialmente », eso es un asunto diferente. Pero si es serio y presta atención, pronto descubrirá que todos sus problemas desaparecen, al menos por el momento.

De modo que resolver problemas es estar atento. Me pregunto si lo captan. ¿Lo entienden? ¡No es un truco! [Risas]

¿Qué hora es, señor? Interlocutor: La una menos diecisiete.

Krishnamurti: Lo siento, la una menos diecisiete.

Señor, el resto de preguntas son de la misma clase. Como esta es la última reunión de preguntas y respuestas, tal vez algunos podamos reunirnos el sábado o el domingo, ¡y después cerrar la tienda! [Risas]

Todas estas preguntas, 250 de ellas o más, siempre, de alguna forma, no tratan de los hechos de uno; ¿entiende, señor? ¿Por qué mi mente parlotea, nunca para? ¿Entienden? ¡Nunca se hacen esa pregunta! ¿Alguna vez se han preguntado a sí mismos por qué son tan activos, en especial en este país, la mente siempre parloteando, sin descanso, moviéndose, de una cosa a la otra, en constante entretenimiento? ¿No es cierto? ¿Por qué parlotea su mente? ¿Y qué harán al respecto? ¿Entienden? Su respuesta inmediata es controlarlo, ¿verdad? Decir: « No debo parlotear », pero ¿qué significa eso? El mismo controlador es el parloteo. No sé si lo ven. ¿Ven esto? Hay un controlador que dice: « No debo parlotear », pero él mismo es parte del parloteo. ¿Ven la belleza de ello? Y bien, ¿qué harán? Vamos, señor.

Interlocutor: Observar.

Krishnamurti: Si observa, si dice: « Mire, mi mente está parloteando y puedo examinar las causas del parlotear, porque el parloteo es parte de una mente ocupada », ¿no? No sé si se dan cuenta de que la mente, toda la estructura del cerebro, debe estar ocupada en algo, ¿verdad?: con el sexo, los problemas, la televisión, ir al fútbol, a la iglesia; estar ocupada. ¿No es cierto? ¿Por qué? ¿Por qué debe estar ocupada? Si no está ocupada, ¿no se sienten inseguros, tienen miedo de no estar ocupados? ¿No es cierto? Se sienten vacíos, ¿verdad? ¿No? Se sienten perdidos. Sienten... Entonces se dan cuenta de lo que son, de que en lo interno hay una tremenda soledad; ¿no es cierto? Y para evitar esa profunda soledad con toda su agonía, la mente parlotea, está ocupada en cualquier cosa menos en esto. Entonces, esa se vuelve la ocupación; ¿entienden? Si no estoy ocupado con todas las cosas externas, como cocinar, lavar, limpiar la casa, etc., entonces la mente dice: « Me siento sola; eso me preocupa », ¿no? « ¿Cómo puedo superarlo?, permítame hablar de ello, qué miserable soy »; regresa al parloteo. Pero si dice: « ¿Por qué parlotea mi mente? ». Hágase esa pregunta, señor, junto conmigo. ¿Por qué su mente parlotea? Nunca tiene un momento de quietud, ¿entiende?, nunca un momento en que haya libertad completa de cualquier problema; ¿no es cierto?

De nuevo, ¿es esa ocupación el resultado de nuestra educación, de la naturaleza social de nuestra vida? Es evidente que todo eso son excusas. Pero si uno se da cuenta, si ve que su mente está parloteando y la mira, ¿entiende?, permanece, está con ella; no sé si lo expreso bien. Mi mente parlotea; la observo, digo: ¡Está bien, parlotea! »; le presto atención, ¿entiende? Me pregunto si lo entienden. Le presto atención, lo cual significa que no trato de que no parlotee; no digo: « Debo reprimirla », o algo así; solo observo el parloteo. Si lo hace, verá lo que sucede. Entonces su mente es clara, está libre de todo esto. Y probablemente ese es el estado de un ser humano normal, saludable. ¿De acuerdo? Creo que es suficiente, señores.

30 Noviembre 1980

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