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La belleza de la muerte como parte de la vida

Cuarta charla pública en Brockwood Park, 1982

Domingo 5 Setiembre 1982

Esta es la última charla. Supongo que estarán contentos, yo también lo estaría.

Ceo que deberíamos examinar brevemente lo que hemos estado hablando en las dos últimas charlas y sesiones de preguntas y respuestas. Hablamos del caos en el mundo, de la gran inseguridad que todos tenemos. La vida se ha vuelto más y más peligrosa, imprevisible, y el futuro, si uno observa la política, la economía, incluso socialmente, es desalentador. No se trata de ser pesimista u optimista, éstos son hechos. Se están preparando para la guerra. Parece que el hombre no ha aprendido de la historia que matar a otro ser humano no tiene valor, no soluciona ningún problema, pero parece que es una moda, una herencia nacional, una ortodoxia aceptada. Nadie parece manifestarse pero hay muchas evidencias de una guerra nuclear, de esto o aquello, pero desde el más alto al más bajo, nadie quiere terminar con todas las guerras, no una en particular, la guerra atómica, convencional, o cualquier clase de guerra, sino poner toda nuestra energía, nuestra fuerza e intensidad para detener todas las guerras. Por supuesto, los políticos nunca estarán de acuerdo con esto, ni los gurús, ni las altas jerarquías cristianas. Si lo hicieran dejarían de ser las altas jerarquías.

Y también hablamos del desorden externo colectivo, así como del desorden interno en el que vivimos. Hablamos del odio que se extiende por el mundo cada vez más y, parece no tener fin. También hablamos de las heridas psicológicas de la infancia y de sus consecuencias, las heridas que uno recibe en la escuela, en la familia. La educación, la escuela, la universidad, todo el proceso del vivir, parecen producir esa clase de heridas internas que causan aislamiento, miedo, y cierta clase de neurosis que parece ser tan común.

Hablamos también de la relación, tal vez la cosa más importante, de lo esencial que es descubrir por uno mismo cómo vivir una vida sin conflicto en la relación -el sexo, la búsqueda individual de auto realización, la persecución de ambiciones propias que hacen... que la relación nunca es completa, está siempre dividida como dos líneas paralelas que nunca se encuentran. Sin embargo, a eso lo llamamos relación, en consecuencia, tenemos conflicto perpetuo. La causa del conflicto, de la falta de relación profunda y real, es esa sensación de aislamiento, no sólo el aislamiento individual que indica la palabra aislarse, sino que esa palabra también tiene distintos significados, indivisibilidad, un ser humano que no esté fragmentado viviendo su vida en diferentes niveles, la vida de negocios, la religiosa, la social, la familiar, etc. Ese ser humano no puede tener una profunda, duradera, perdurable relación en la que haya amor. Ya hemos hablado de eso bastante.

Y también hemos investigado juntos la naturaleza del miedo, de si es posible para los seres humanos vivir en este feo mundo siendo totalmente libres, libres por completo del miedo. El miedo es algo terrible, es oscuridad, reduce y hace la mente frágil. Se trata de ver si es posible liberarse de todo miedo, tanto psicológico como externo. Si tenemos miedo no puede haber generosidad, no puede haber esa sensación de gran afecto.

También hablamos de amor, compasión e inteligencia. Dijimos que el amor no se puede abordar positivamente, pero lo que no es amor puede eliminarse: celos, envidia, antagonismo, ambición, competitividad, niegan la misma naturaleza y belleza del amor.

Además hablamos de compasión. es obvio que no puede haber compasión si uno está aferrado a una creencia, a una fe, un dogma, o pertenece a un grupo, a una secta. Esa persona puede sentir lástima, afinidad, generosidad, pero eso es compasión. Donde hay compasión hay inteligencia. Ya vimos eso. Investigamos la naturaleza de ser humano inteligente. Si la inteligencia se basa en el conocimiento, si sale del conocimiento, entonces, tenemos mucho conocimiento de las cosas de la vida, pero ese conocimiento ni nos transforma ni no hace más inteligentes. El mismo antagonismo, las divisiones nacionales, raciales y religiosas, indican lo poco inteligentes que somos. Alguien debería escribir una historia sobre la estupidez, (risas) creo que lo han hecho, en los años treinta alguien escribió un libro. Pero esa clase de libros pronto se olvidan, se ignoran. Ayer hablamos de la naturaleza del sufrimiento, por qué los seres humanos, que aparentemente tienen una enorme habilidad y capacidad en el campo tecnológico, no usan esa capacidad, esa energía, esa cualidad de intensidad para eliminar todo el sufrimiento humano, tanto físico como psicológico. Tal vez, consigan eliminar el dolor físico, la enfermedad, etc., pero, siglo tras siglo, el hombre sigue sufriendo. Examinamos todo esto con detenimiento y no es el momento... ..de repetir lo que dijimos ayer por la mañana.

De modo que esta mañana debemos hablar juntos, por favor, no lo consideren morboso o impertinente en esta mañana tan hermosa, hablar de la muerte, porque es parte de nuestra vida, igual que el resto de características como los celos, la violencia o la ocasional flama de la belleza y el amor, que son parte de nuestra vida. Y también deberíamos hablar juntos, no sólo que escuchen a quien les habla, copiando sus palabras, sus frases, o tratando de comprender lo que habla, sino más bien juntos investigar estos problemas y descubrir su verdad. Por favor, estamos hablando juntos, están compartiendo, tomando parte, cooperando, no sólo escuchando para luego estar o no de acuerdo, e irse a practicar su Tai-chi o yoga regular, o practicar lo que le diga algún gurú que cree le dará la iluminación, a nosotros nos interesa la vida diaria, no conceptos reliogiosos... exóticos y ridículos, sino el día a día de conflicto, de confusión, de inseguridad, y esa búsqueda de seguridad. Ya hemos pasado por todo esto, es parte de nuestra vida, y la muerte también es parte de nuestra vida, no podemos obviar ese hecho. Podemos tratar de evitarla, de desacreditarla, o sólo interesarnos en el último minuto, como hace mucha gente. Así que juntos debemos inquirir en la naturaleza, en ese extraordinario hecho que es la vida, también debemos considerar esto.

Antes de la muerte y la meditación, debemos considerar qué es la belleza. Lo cual también es muy importante. ¿Está la belleza en el ojo del observador? ¿Es la belleza el estado de una mente que ha estudiado todas las pinturas, los poetas, las estatuas del mundo y ha llegado a cierta conclusión, desde la arquitectura de los edificios más extraordinarios en el mundo, a la profundidad de las pirámides del Partenón, de las catedrales, de los templos y mezquitas? Si uno observa esos maravillosos árboles, las secuoyas que viven desde... 5 o 6 mil años, algunas de ellas, ¿qué es belleza, dónde está la belleza? ¿En el poeta, en los poemas, en la literatura, en los cuadros? ¿O cuando vemos una persona hermosa, bien parecida, con elegantes rasgos? ¿Qué consideran que es la belleza? Es importante porque amor y belleza van juntos.

Uno debe inquirir en la naturaleza de lo que es la belleza. ¿Cuando percibimos la belleza? Vemos una maravillosa montaña con profundos valles y las sombras en contraste con el cielo azul, con toda la luz del cielo sobre ella, por un instante uno queda conmovido por esa grandeza y enormidad de esa colosal roca sólida, por un segundo uno queda absorto, nos olvidamos de nuestros problemas y pequeñas disputas, etc., fascinados por esta tremenda belleza. ¿Existe la belleza sólo cuando no está el « yo »? Por favor, háganse esas preguntas a sí mismos. El « yo », el « mí », la persona, el nombre, la forma, todas las palabras como miedo, problemas, profunda soledad con su desesperación, todo esto es el « yo », el « mí », luchando y luchando para ser algo. Cuando el « yo » está del todo ausente, ese... estado de la mente, del ser, percibe la belleza. Sucede lo mismo cuando vemos un gran monumento, una enorme montaña. Por un segundo el « yo » está ausente frente un accidente, una crisis, entonces, tal vez, uno capta eso que es belleza. Nos sucede a todos nosotros, no es algo extraordinario. Cuando vemos una hermosa puesta de sol con una luz indescriptible, dorada, anaranjada, verde, por un segundo nos olvidamos de todo, sólo existe esa asombrosa claridad y belleza, esa luz, en ese momento el « yo » no interviene.

Bien, ¿puede uno vivir así? No quedar absorto por algo enorme, algo magnífico igual que un niño con a un juguete. El niño queda absorto con su juguete olvidándose de las travesuras, por un momento el juguete lo distrae, hasta que lo rompe. De modo que depende del juguete para olvidarse de sí mismo. Y nosotros, gente mayor, dependemos también de un juguete, de un juguete como símbolo, palabra o mantra. La palabra « mantra » en sanscrito, creo, significa meditar, reflexionar, no llegar a ser o quedar absorto en toda la actividad egocéntrica. Esa es la raíz etimológica de esa palabra y ¿qué hemos hecho de ella?

Así pues, ¿es posible vivir una vida sin causa y efecto? Por favor, investiguemos juntos. Nuestra vida, toda nuestra existencia tiene una causa. Hago esto porque, amo porque. adoro porque tengo miedo, mi vida es vacía y, tal vez, algo externo me ayudará. En nuestra vida siempre hay una causa, y toda causa tiene un final. Si le amo porque me ofrece sexo, placer, compañerismo, al tener una causa, esa clase la relación pronto termina. Pero vivir sin causa-efecto, es vivir una vida que no tiene medida, porque esa vida no tiene fin. No es como mi vida que tiene un final. Aquellas personas que tienen una causa siempre encontrarán un final. Tal vez, eso puede ser la inmortalidad. No mi inmortalidad o la suya, sino vivir una vida que no tiene principio, que no tiene causa y, por tanto, no tiene fin. Si uno ve la belleza de esto, la vida tiene otro significado diferente. Por favor, como decíamos, estamos hablando juntos. Quien les habla no está estimulándoles, en ese caso me convertiría en una droga, entonces dependerían y empezaría todo el infortunio. Pero si juntos inquirimos, examinamos con mucho detenimiento y escepticismo, dudando mucho todo lo que examinamos, porque puede que no sea un examen completo; la duda y el escepticismo son grandes factores en la vida.

Por eso juntos debemos investigar esta cuestión de la muerte. ¿Qué es eso que muere? Y ¿qué es eso que vive? Ambos van juntos. Cuando usamos la palabra « muerte », morir, significa que también vivimos, no podemos separarlos. Esa es una verdad básica, no se pueden separar, como no es posible separar la relación del mismo pensamiento y el dolor, la herida, el miedo, están todos interrelacionados. No sólo existe un problema. Si un problema psicológico se comprende plenamente, entonces, en ese problema está el resto de problemas. Pero si los separamos y decimos este es un problema y debo resolverlo, estamos reduciendo la vida a un asunto insignificante y mezquino. Si uno examina un problema completamente, para entender la naturaleza de esa totalidad, uno debe saber cómo abordar ese problema. Así que debemos tener muy claro que la vida y la muerte van juntas, no están distantes. Cuando uno es joven, está lleno de vida, con mucha energía, disfruta, nunca piensa en el otro extremo. Cuando crece y se hace mayor, al ver su propio hijo morir empieza a cuestionar, empieza a sentir tristeza y ansiedad por la vida. La muerte nos espera a todos.

Y bien, ¿qué es eso que muere? Y ¿qué es eso que vive? Uno no puede preguntar qué es morir sin preguntar qué es vivir. Si no comprendemos la vida, tendremos miedo de lo otro, es obvio, pero si comprendemos la naturaleza del vivir, entonces también comprenderemos, en lo profundo, la naturaleza de la muerte. No lo que sucede después de la muerte, sino lo que sucede antes de morir. Es mucho más importante descubrir lo que sucede antes de morir que lo que sucede después. Se han escrito volúmenes sobre lo que sucede después, y todos estamos ansiosos buscando, esperando, racionalizando lo que sucede después, nunca miramos lo que sucede antes. Así que, juntos, vamos a mirar lo que sucede antes. ¿Qué nos sucede antes a todos? Eso que llamamos vivir, llegar a ser, las luchas, el dolor, las ansiedades, la soledad, el profundo y eterno sufrimiento, trabajar de la mañana a la noche hasta los 60, para retirarnos y morir. A eso lo llamamos vivir, pero nosotros cuestionamos si eso es realmente vivir. Por favor, deben cuestionarlo, no yo, no quien les habla, sino cada uno debe cuestionar eso. Cuestionar, no encontrar una respuesta. Es un reto y debemos aprender a afrontar un reto. Y esto es un reto. ¿Qué es nuestra vida, el vivir? Conseguir dinero, buscar poder, satisfacerse sexualmente, luchas, conflictos, miedos, ansiedades, soledad y profundo sufrimiento, ¿es eso nuestra vida? Eso es nuestra vida, un constante movimiento de llegar a ser, por eso todos dependen, no todos, algunos dependen de un grupo esperando ser algo, esperando iluminarse, ser rico. Así, el llegar a ser tiene causa y si no lo consiguen en una dirección, van hacia otra, manteniendo esa constante de llegar a ser algo. Así es nuestra vida, el mundo de los negocios, el político, el mundo religioso; piénsenlo, es absurdo. En el mundo religioso el sacerdote quiere ser obispo, el obispo cardenal, y el cardenal, finalmente, ser la cabeza. (Risas) No, no, miren, por favor, no se rían, miren el hecho, vean la extraordinaria crueldad de todo esto. A eso lo llamamos vivir y, por supuesto, tenemos miedo de la muerte.

Así pues, vamos a descubrir, si mientras vivimos podemos, si es posible estar completamente libre de toda esa carga humana. Eso es lo que hemos hablado durante casi 60 años, si es posible estar completamente libre de todo miedo, de todas las heridas que el hombre ha causado al hombre, de las agonías, de la soledad, de esa gran separación de la existencia, de si realmente somos individuos, porque nuestra consciencia con todas las cosas grabadas ahí por el pensamiento, como el miedo, la fe, etc., es algo que compartimos con toda la humanidad. Nuestra consciencia, aunque pensemos que es nuestra consciencia individual, no es así si lo examinamos de más cerca. Es una condición y una base común a todos los seres humanos. Por eso uno cuestiona si realmente existe la individualidad, si bien en la periferia, en la vida externa, podemos tener mejor educación, más dinero, mejor comida, mejor ropa, más poder, pero internamente todos somos lo mismo. Pertenecen a una determinada secta, grupo, comunidad, tienen nombres y ropa diferentes, pero internamente, debajo de la piel, psicológicamente, son la humanidad. Así que, en esencia, no somos individuos, esa es una ilusión nuestra. Pensamos, y también decimos que el pensar es mi pensar. Pero el pensar nunca es personal, individual, es pensar, el pensar es común a toda la humanidad, desde el más grande filósofo hasta el matemático, el científico o el pobre hombre ignorante que no sabe leer, escribir y no ha viajado. Pensar, de nuevo, es común a todos nosotros, por tanto, no es del Este o del Oeste. Esta es nuestra vida.

Cuando no hay libertad de esta clase de esfuerzo y agonía, con alguna ocasional sensación de belleza, ¿qué es la muerte? ¿Por qué tenemos miedo, por qué estamos atemorizados? Los hindúes, los antiguos hindúes, inventaron la teoría de que hay vida después de la muerte, sigan con su vida miserable, y si se han comportado bien, la próxima vida será mejor. Trendrán más dinero, mejores casas, mejor ropa, tendrán más poder o serán un gran santo. Y los cristianos también tienen su propia racionalización con la resurrección, ya conocen todo esto. Aquellos que creen en la reencarnación, o sea, en encarnar en una próxima vida, ¿qué encarna en esa próxima vida? Vamos señores, no acepten la tradición, investiguen, ¿qué encarna en la próxima vida? ¿Sus pensamientos? ¿Su soledad? ¿Sus esfuerzos? ¿Su total confusión y sufrimiento? Y, ¿el sufrimiento, la ansiedad, la soledad, la agonía, desaparecerán con el tiempo, con la evolución? Nos gusta pensar que así será, nos gusta pensar que la violencia cesará, que es cuestión de tiempo. Al aceptar el tiempo, siembran la semilla futura de la violencia, es así. Aquellos que creen esa teoría, aunque digan: « Oh, no, eso es así », « quizás », tienen que tener mucho cuidado con todas estas creencias. Ninguna creencia puede solucionar todos los problemas. Si lo cree, entonces tiene que vivir correctamente ahora, llevar una vida buena, inteligente, una vida de amor y compasión, pero no lo hace, sólo es una teoría que le reconforta en el último minuto.

Y bien, ¿qué es lo que muere? Por favor, respóndanse a sí mismos. No lo que dicen los libros, no lo que dice la tradición, porque eso puede ser otra clase de ilusión. No importa quien lo diga, el Buda o cualquiera que lo diga, o Shankara según los antiguos hindúes, ellos pueden engañarse, y los seres humanos se engañan muy fácilmente porque en el trasfondo todos quieren confort.

Bien, ¿qué es lo que muere? Como es obvio, sus apegos, su cuenta bancaria, aunque quiera poseerla hasta el último minuto, su cuenta bancaria, su creencia, su soledad, su relación, íntima o no, todo eso muere. Sólo observe lo que sucede, eso es lo que muere. Puede coleccionar un tesoro de grande obras de arte, bienes, buenas casas, posición, cultivar esto o aquello, no sólo el jardín, sino cultivar su propia mente y corazón, y al final de todo esto, la muerte está ahí. Es decir, usted es todas estas cualidades, puede llamarlo el alma, los hindúes le dan un nombre diferente, pero es el centro del « yo': el nombre, la forma, las cualidades, las heridas, las injurias, todo esto soy yo. Y ya sea por enfermedad, vejez o un accidente, todo termina. Eso es la muerte; ¿de acuerdo? Hemos separado la vida y la muerte, acorralándola en un lejano rincón.

La siguiente pregunta es, ¿podemos morir mientras vivimos? Por favor, entiendan lo que queremos decir. Estoy apegado a mi familia, a mi esposa, a mi casa, a estos preciosos muebles que acabo de comprar, -no los he comprado- y estoy apegado a todo eso. La muerte es el fin de esto. Y bien, ¿puedo vivir, vivir la vida con toda mi vitalidad y poner fin al apego, lo cual es muerte? ¿Comprenden? ¿Siguen todo esto? Estoy apegado a mi esposa, a mis hijos más que a mi cuenta bancaria, y la muerte se lleva todo esto. Mientras uno vive con una mente clara, con esa claridad, con vitalidad, terminar con el apego. De manera a vivir con la muerte todo el tiempo. ¿Entienden la belleza de esto? ¿Lo comprenden? Es decir, poner fin a todo lo acumulado psicológicamente. Por tanto, vivir y morir van juntos. ¿Comprenden lo que significa? Deseo..., ¿es eso posible? ¿Lo han intentado alguna vez, si puedo preguntarlo respetuosamente, han intentado poner fin a algo sin ningún motivo? POner fin a cosas cotidianas: fumar, beber, parlotear, seguir a alguien, su líder, su gurú, su sacerdote, su especialista, a nivel psicológico, no estoy hablando..., no estamos hablando de los especialistas físicos, como los médicos, etc., ¿alguna vez, han puesto fin a algo voluntariamente, sin ningún motivo? Puede odie cierta persona, que la repudie, ponga fin a eso. Eso es morir. Así que si uno lo investiga con profundidad, empieza a comprender, que la muerte es algo que no está al final de la vida, sea corta o larga, sino que la muerte es un movimiento de la vida. La muerte está estrechamente relacionada con la vida. Y cuando hay un final , un final completo, sin motivo, entonces hay un empezar sin fin; eso es la inmortalidad. Es un estado sin tiempo. Y si temo la muerte, o sea miedo a perder, para poner fin a ese miedo, pierda ahora. ¿Entienden? En eso hay gran belleza.

En la próxima charla lo hablaremos, no hemos terminado con el tema de la muerte que es muy complicado, uno tiene que investigarlo muy hondamente. Es decir, ¿qué nos sucede, al compartir una consciencia común a la humanidad, y qué le sucede a aquel que está fuera de esa consciencia? ¿Qué relación tiene esa persona con el resto de la humanidad? ¿Entienden? No vamos a investigarlo ahora porque no hay tiempo. Como decía, la muerte con todo su significado es muy compleja, requiere una observación cuidadosa, no puede observar si hay miedo. Ver qué es la vida y la muerte requiere un alto grado de duda, afecto.

Ahora deberíamos hablar también de... ..como se trata de la última charla, ¿qué es meditación? En relación con esto deberíamos hablar juntos, ¿qué es la religión? Vayan al pueblo más pequeño de la India, – pobres, hambrientos, una sóla... comida que no es suficiente, y tienen también ese sentimiento religioso: veneran un árbol, una piedra. Y uno va a una sociedad más complicada, más sofisticada y es el mismo movimiento. Ponen una guirnalda alrededor de una piedra con gran reverencia, en una sociedad sofisticada, la cosa es mucho más refinada, tienen maravillosas catedrales, iglesias, vidrieras emplomadas, solemnidad, cánticos, velas, extrañas vestiduras. Eso también crea una gran atmósfera. Si han estado en alguna de esas viejas catedrales cuando los cardenales están interpretando, realmente es de una enorme belleza, aunque puede ser un disparate, todas las palabras y las cosas que suceden pueden ser ridículas, esa atmósfera, esa belleza de los pilares que se elevan hacia el cielo. Es la misma cualidad sólo más refinada, más limpia, más sano, 2 mil años de repetición. Es lo mismo que el hombre o la mujer que en un pueblo ponen una guirnalda o una flor enfrente de una piedra, ambos se dicen religiosos. No digan que el otro es un pagano, un hombre ignorante, está haciendo exactamente o mismo que usted adorando algo externo, algo, un agente, un dios con toda la parafernalia de la religión ortodoxa. Ahora bien, ¿qué es religión? Es necesario entenderlo antes de investigar la cuestión de la meditación.

¿Es todo eso que sucede en el nombre de la religión, judaica, árabe, el mundo islámico, su brutalidad, sus castigos? Ya saben lo que está sucediendo. Y todas las grandes supersticiones en India con sus 300 mil dioses o más. Pueden inventar tantos dioses como quieran, es mucho más divertido que tener, ¡un solo dios! Pero todos los dioses son inventados, igual que todos los rituales. Sin embargo, el anhelo, el sentimiento de que debe haber algo más allá, más allá de todo sufrimiento humano, de todo dolor humano, del trabajo, esfuerzos, del materialismo con su maravillosa tecnología, debe haber algo más allá de todo esto, sino la vida se convierte... la vida como es tiene muy poco significado. Así que el hombre inventa: como mi vida es vacía, trivial, sin sentido, debo tener algo más. Entonces inventa dioses. Los dioses son un invento. Dios no nos ha creado a nosotros, de ser así sería un dios horrible, porque ha convertido nuestra vida en una terrible desdicha, odio, etc. Hemos creado un Dios en base a nuestra imagen, el opuesto de lo que somos, bondadoso, benevolente, sabelotodo, protector, reconfortante, etc. ¿Es eso religión? El hombre siempre ha buscado algo sagrado. Puede que usted no crea en lo sagrado, ese es su problema. Pero hay varios millones, y me incluyo, si uno es serio, se pregunta, ¿existe algo sagrado, imperecedero, sin medida? Para descubrirlo, la meditación es necesaria. Así que preguntamos, ¿qué es meditación?

Para descubrir qué es meditación, su belleza, no la palabra, la palabra significa ponderar, reflexionar, pensar, recordar, para descubrir qué es meditación, debemos abordarlo negativamente. O sea, descubrir lo que no es; ¿entienden? La mayoría somos positivos y creemos que la meditación es algo que debemos hacer, practicar, pero si podemos abordarlo con inteligencia, no con deseo sino con inteligencia, lo cual es ver lo que no es. ¿Podemos hacerlo juntos? Ver lo que no es.

En primer lugar no es un sistema, si practica un sistema su cerebro se vuelve más mecánico de lo que es; ¿no es cierto? Es obvio. El practicar alguna meditación tibetana, Zen o los recientes sacadineros, esa repetición, ya dure 20 minutos en la tarde, en la mañana, en la tarde y la mañana, repetir mantras, si conozco el significado esa palabra, si supieran su significado nunca repitirían un mantra, es tan ridículo. Cualquier práctica es igual que practicar una nota desafinada en un piano, puede practicar y practicar, (risas), por favor, investíguelo. El mundo Oriental, por desgracia, ha traído esto aquí. Así que la meditación no es una práctica, un método, es obvio. Ya sea el Zen, que está increíblemente establecido, desde la antigua India hasta China, y de China a Japón. No podían pronunciar cierta palabra Sánscrita como « dhyana », que se ha convertido en... etc., etc. Tampoco es un llegar a ser; ¿de acuerdo? La meditación no es un llegar a ser, eso significa que la meditación no es un proceso en el tiempo, ¿verdad? ¿Está claro? Es decir, para toda la gente que recomienda la meditación, es un proceso de logro. Estoy aquí, y mejoro capa tras capa, ladrillo tras ladrillo, día tras día, hasta que me ilumino, lo que quiera que eso signifique. Pero eso es una práctica, un llegar a ser en el tiempo. Observen lo que está implicado. Estamos hablando juntos, no están aceptando lo que dice quien les habla. Observen lo que está implícito, esa iluminación depende del tiempo, ¿es así? Dicen que el Buda pasó por toda clase de pruebas, se sentó debajo de un árbol y de pronto se iluminó, lo cual cuestiono. La iluminación no es una cuestión de tiempo, que significa gradualmente llegar a ser algo, eliminar todas las desdichas de la propia vida, paso a paso, como si pelara una cebolla, derramando lágrima tras lágrima. Vea qué significa, un constante afán consciente de lograr un resultado. Un resultado que es una promesa, algo totalmente diferente de mi desdichada vida cotidiana. Lo haré, a pesar de toda la desdicha trabajaré para eso, pero es como construir una casa sobre la arena. A eso lo llamamos meditación.

También decimos que la meditación es enorme atención, darse cuenta de la respiración, controlar, paso a paso controlar. O sea, empezar a darse cuenta de uno mismo, de los propios pensamientos, sentimientos, reacciones, ¿es eso meditación? Puede hacer eso con relativa facilidad, ¿por qué llamarlo meditación?

Si todo esto no es meditación, significa que la meditación no es un esfuerzo consciente. Si hay un esfuerzo consciente, deliberado, es una acción de la voluntad. La voluntad es la suma de los deseos, igual que uno desea ser importante en el mundo de los negocios, ¿cuál es la diferencia? Puede decir que uno es sagrado y el otro mundano, pero es el mismo movimiento. Si uno, si la meditación no es un proceso consciente, una acción de la voluntad, practicaré, estoy perezoso esta mañana, debo levantarme, etc., sentarme con las piernas cruzadas, respirar correctamente, hacer esa clase de yoga, ese yoga en especial, ¿siguen?, es todo tan infantil, si uno lo mira. Eso no es intolerancia, ¿por qué debe uno tolerar la fealdad? Lo que significa aguantarla. Todo eso es una tontería, ellos se están haciendo ricos con todo esto, están forrados, algunos son... Bien, si todo esto no es meditación, entonces, ¿qué es meditación?

Es decir, la mente, un ser humano comprende el mundo, el mundo externo y el mundo interno. comprender el mundo externo y el interno, como la marea que va y viene. Por favor, entiendan la verdad de esto. Es una marea; ¿de acuerdo? La marea se aleja, crea el mundo, el mundo externo, las guerras, etc., y entonces la marea regresa haciendo el mismo movimiento dentro de nosotros, y lo modificamos, lo adoramos, hacemos algo con él, y de nuevo se aleja. Ese es el movimiento, no son movimientos separados, mi movimiento no está separado del mundo, es ese movimiento eterno de siempre. El hombre ha creado la sociedad y, se ha vuelto esclavo de la misma, ese es el movimiento.

Ahora bien, por favor, investíguelo, el cese de ese movimiento. ¿lo captan? Poner fin a ese movimiento sin ningún motivo, porque si ese movimiento existe, hay una constante reacción, una respuesta constante a lo externo, y esa respuesta crea otra reacción en mi, que al reaccionar, creo otra externa, cuando ese movimiento externo e interno se detiene, cuando cesa, no conscientemente porque entonces regresamos..., si lo hacen conscientemente, regresan al mismo movimiento. Se trata de ver esa verdad, de percibir la naturaleza de ese movimiento, la lógica, la sensatez, la verdad de esto. Si uno lo percibe, entonces termina.

Lo diremos de otra manera, de otra forma, espero que no estén cansados. Dependemos de la experiencia, por eso toda la gente que medita ha tenido toda clase de extrañas experiencias, pero para reconocer una experiencia como experiencia, uno previamente debe conocer esa experiencia. En un libro, leo la experiencia rara de alguien, puede estar chiflado y que haya escrito un excelente libro, al leerlo digo: « Por Dios, siento un dolor en mi cabeza », o en otra parte, y « empiezo a tener esa experiencia ». Así, vivir, por favor, comprendan esto, vivir sin una sola experiencia, significa ser una luz para sí mismo; ¿entienden? Y ver todo ese circo religioso en el mundo en nombre de Dios, en nombre de lo que sea, eso no tiene ningún valor. Si percibe la verdad de eso, se deja totalmente a un lado todo eso, significa que no hay agente externo, excepto uno mismo. La meditación es el cese de ese movimiento de acción y reacción, de lo externo y lo interno. Entonces, ese cese, como no tiene causa, no tiene fin, ¿entienden?, es eterno.

Ahora deberíamos tratar la cuestión de una mente, un cerebro silencioso. Esto es parte de la meditación. No se trata de calmar el cerebro con la respiración, la repetición, con diferentes trucos, sino que toda la estructura física y la entidad psicológica estén en completa calma, generar esa quietud, ese silencio en el cerebro. Existen varias clases de silencio, silencio entre dos ruidos terribles, silencio entre dos pensamientos, silencio entre dos esfuerzos, silencio entre dos notas. Es como el silencio, la paz entre dos guerras. Eso es lo que tenemos, hay quietud, hay paz entre dos guerras, pero eso no es silencio, no es paz.

Uno debe inquirir en lo que es el silencio profundo, sin causa. Cuando el cerebro está totalmente libre de su condicionamiento, sólo entonces existe esa cualidad y gran profundidad de silencio. En ese silencio florece aquello que es eterno. Pero eso requiere, todo esto requiere enorme seriedad, no sólo una hora separada del resto de la vida de uno. La vida es seria, y ser serios depende de cada uno de nosotros. El mundo necesita un grupo de personas así, tremendamente serias. En esa seriedad también hay humor. O sea, un pequeño grupo puede afectar el mundo entero, un ser humano puede afectar el mundo entero. De modo que todo ese movimiento es meditación, y con la meditación surge aquello que es eterno, sin nombre, sin medida. Meditación significa también no tener medida, es parte de la raíz etimológica de la palabra « meditación », no tener medida, no comparar. El pasado ha terminado, no se edifica sobre lo que ha sucedido. Ese movimiento sin causa requiere un constante vacio.

¿Puedo levantarme, por favor?

Cuarta charla pública en Brockwood Park, 1982

Domingo 5 Setiembre 1982

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