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La observación es la negación total del análisis

Segunda Charla pública en Ojai, 1980

30 Noviembre 1980

Me pregunto por qué están aquí. Creo que deberíamos tener presente que esto no es un entretenimiento; no es algo a donde acuden los domingos por la mañana o los sábados por la tarde para que les entretengan, para que les estimulen o para que les hablen. Tal como decíamos ayer, tenemos muchos problemas que afrontar: políticos, religiosos, económicos, sociales, y también problemas personales. Muy pocos estamos libres de cualquier autoridad, religiosa, psicológica o social. Según parece, somos incapaces de ser responsables por nosotros mismos. Los psicólogos, los científicos, los predicadores, los sacerdotes, las organizaciones religiosas nos dicen lo que debemos hacer. Por fortuna, los gurús de la India han dejado de ser populares en este país. Esa moda ha pasado. Y hay personas muy ansiosas de contarnos qué es la iluminación, cómo alcanzarla, cómo meditar, lo que debemos hacer, etc., etc.

Aquí no hacemos nada de eso. El orador quiere dejarlo claro. Aquí, si son serios, estamos pensando juntos, lo cual no significa que acepten lo que dice el orador, no significa que tengan su propio punto de vista, ni su propia experiencia particular y se aferren a ella. En ese caso, el pensar juntos es del todo imposible. Es absolutamente necesario ver qué es el mundo: enorme confusión, terrorismo, secuestros, países totalitarios con su imagen de cómo la sociedad debe funcionar, y el lado opuesto con su imagen también tiene muy claro este asunto.

Si observan sin ningún prejuicio que el mundo está en una gran crisis, deben responder a esa crisis. Los seres humanos han creado esta crisis con su forma de vivir, con sus creencias, con sus actitudes pueblerinas, con lo que llaman la libertad individual, la cual no es libertad sino control; nosotros hemos creado este conflicto en el mundo. Y estoy seguro de que muchos de ustedes, si lo observan, reconocerán este hecho: que la sociedad es así debido a la codicia humana, a la conducta y a las ilusiones humanas con sus muchas imágenes, divisiones nacionales, seguidores religiosos, aceptando ciertas doctrinas, creencias, dogmas y rituales. Y en todo el mundo ha habido una serie de guerras, conflictos, brutalidades, crueldades, etc.

Como decíamos ayer, hay muy pocas personas que digan: « Vamos a solucionar realmente este problema, este problema del conflicto entre los hombres, entre los seres humanos ». Existen muchas explicaciones para este conflicto: algunas históricas, otras factuales, otras imaginarias, y algunas otras basadas en conceptos o imágenes, etc. Pero cuando el orador dice « observe », no está analizando. Por favor, seamos muy claros en este punto.

El análisis, en especial el psicoanálisis, como el comunismo, es un desgraciado incidente en nuestra vida; ¿no es cierto? Por favor, si puedo puntualizar lo que dice el orador, no se irriten o enojen conmigo, no me arrojen una bomba o me disparen, sino que juntos vamos a hablarlo. Debido a que la vida es muy compleja, requiere que la investiguemos, que la observemos. Puede que no les guste lo que ven, puede que estén en desacuerdo, puede que digan: « Lo que usted dice es una tontería », o lo contradigan con enojo. Pero solo estamos, en primer lugar, observando lo que sucede. En ese observar, el análisis no tiene cabida.

Vamos a investigarlo. Por favor, tengan paciencia. Si son realmente serios, no solo asistan a un charla pública y digan: « Lo he entendido », o « Él habla de tonterías », y se vayan; deben escucharlo todo, deben leer todo el libro. Como dicen los comerciantes, ¡tienen que comprar todo el paquete! No solo una parte, la que más les interese, la más conveniente, sino que tienen que « comprar », esa palabra desafortunada, si puedo usarla, toda la cosa. Por favor, si son serios, atiendan a todas estas charlas públicas y lleguen hasta el final. No es una invitación para tener más personas, solo que una persona seria debe escuchar toda la descripción, leer todo el libro y después mirar si es correcto, verdadero, falso o ilusorio. No es solo leer la primera página y decir: « Es una tontería », o después de leer el primer capítulo, si no le gusta, olvidarse del libro. Ese libro es su vida, una vida muy compleja. Debe tener paciencia, integridad, observar, y la responsabilidad de leer el libro, que es usted mismo, completamente, a fondo, como un todo, de modo que pueda ir más allá del libro, de ese libro que es usted mismo.

Así pues, como decíamos, el mundo está en conflicto. Ese mundo, económico, social, religioso, político, lo han creado todos los seres humanos, sean de este país, de Europa, de la India, etc.; somos los responsables de todo ello. Y unos pocos, los intelectuales, los psicólogos, los psicobiólogos, los científicos, dicen: « Resolvamos este problema del conflicto humano ». Y nosotros, que no somos profesionales, sino seres humanos corrientes, con todas nuestras ansiedades, miedos, placeres, sufrimientos, con el miedo a la muerte, etc., tenemos que resolverlo. Se vuelve más y más necesario que lo resolvamos; de lo contrario, los seres humanos nos destruiremos unos a otros. De nuevo, esto es un hecho que realmente está sucediendo.

Es un problema que nos corresponde pensarlo juntos. Pensar juntos implica que ustedes y el orador debemos estar libres de nuestras particulares, estrechas actitudes provinciales, pueblerinas, de creencias, dogmas, experiencias, de modo que podamos encontrarnos mutuamente. Y bien, ¿cuál es el problema? Ayer lo preguntamos y hoy lo estamos preguntando de nuevo: ¿cuál es el problema? En esencia, el problema es una crisis en nuestra consciencia, una crisis en nuestra mente, en nuestro cerebro y corazón. Ese es el quid de la cuestión. Ayer también dijimos, espero que no les importe que repita las cosas, que nuestro cerebro, que es el centro de toda nuestra existencia, ha evolucionado a través del tiempo, a través de millones y millones de años. Durante todos estos años, ha creado para sí mismo toda clase de mecanismos de autoprotección. Ha buscado, si lo investiga por usted mismo y no solo repite lo que dicen los psicólogos y especialistas del cerebro, siempre ha buscado seguridad, de lo contrario no puede funcionar; ¿de acuerdo? Debe tener seguridad. Por eso empieza a crear imágenes, empieza a crear ilusiones en las cuales se siente seguro. Ha creado cierto modelo de existencia para sí mismo, que es nuestra vida. Se ha desarrollado a través del tiempo, y por tanto siempre con esa cuestión de adquirir conocimiento, de utilizar ese conocimiento para estar seguro en la vida. Espero que entiendan todo esto.

Porque, después de todo, el conocimiento es el factor más importante en nuestra vida: conocimiento de alguna actividad técnica, conocimiento de la psiquis, de nosotros mismos. Hemos adquirido ese conocimiento a través de siglos y está acumulado en el cerebro, en las células cerebrales, etc. Y, como decíamos ayer, el orador no ha leído ninguno de estos libros, ¡gracias a Dios!, sino que ha observado las actividades de los seres humanos, las actividades de su propio cerebro, o sea, observando las reacciones, placenteras, dolorosas, conflictivas, etc. Es una percepción directa y no una acumulación de segunda mano. Y esto es importante en nuestra comunicación mutua.

Así que el cerebro ha adquirido enorme conocimiento para estar completamente seguro. Debido a que este conocimiento es ilusorio, tangible, imaginativo, imaginario, agradable, etc., ha creado un modelo de existencia para sí mismo, para que nunca puedan dañarle, herirle, tanto física como psicológicamente. Es importante comprender esto, porque vivimos de imágenes. Nuestras religiones no son otra cosa que imágenes creadas por la mente, por el pensamiento. Y, una vez creada esa imagen sagrada, seguidamente empezamos a adorarla. Pero en esencia es deseo, es la necesidad de seguridad, de estar seguro, protegido. Sin embargo, al conocimiento siempre le acompaña la ignorancia; ¿no es cierto?, porque el conocimiento nunca puede ser completo. Por favor, vean la importancia de esto: el conocimiento nunca puede ser completo. Uno puede adquirir enorme conocimiento del mundo, la materia, del mundo, de la materia, los cielos; no me refiero al cielo espiritual, sino a los cielos, el firmamento, el universo; pero cualquier conocimiento que haya adquirido la ciencia y lo haya transmitido a través de generaciones sigue estando en el área de la ignorancia, en el área de la oscuridad, de la oscuridad que no es conocimiento.

Observen lo que hemos hecho: cómo el cerebro se engaña a sí mismo en la seguridad del conocimiento, cómo se aferra a ese conocimiento y, de esa manera, nunca descubre por sí mismo que el conocimiento nunca puede ser completo, y por tanto cualquier acción que haga desde ese conocimiento debe ser incompleta. Espero que sigan todo esto. Por favor, no somos intelectuales, aunque el intelecto tiene su lugar. La capacidad del intelecto es observar, distinguir, discernir, pero si el intelecto es lo más importante en la vida, tal como sucede ahora, entonces se hace cargo de todo el campo de la vida. O sea, una parte, el intelecto es una parte de toda la existencia humana; cuando esa parte se vuelve la más importante, entonces es inevitable que toda acción sea fragmentaria, incompleta y, por tanto, conflictiva. Espero que sigan todo esto; ¿de acuerdo? ¿Puedo continuar? No, puedo seguir, pero como dijimos, estamos pensando juntos. Porque el orador no está vendiendo nada, ¡gracias a Dios! No les está pidiendo que le sigan ni toda esa clase de tonterías. El orador dice que, como en el mundo hay tanta desdicha, confusión, conflicto, por el amor de Dios, pensemos juntos. Y pensar juntos implica que debemos estar libres para observar, no que yo observe y se lo cuente a ustedes, o que ustedes observen y digan: « Oh, usted no lo ve correctamente », sino que juntos observemos; ¿de acuerdo?

Como decíamos, el análisis no tiene lugar en la observación. Análisis es descubrir la causa y el efecto, ¿no? Está bien, señor... El pájaro. ¡Tal vez le gustamos! Por favor, entiendan esto e investíguenlo con cuidado, porque observar es totalmente diferente de analizar. El observar es inmediato: ver el árbol. Pero si empiezan a analizar nunca verán el árbol; ¿no es cierto? Entiendan esto. Es decir, observar significa ver, ser sensible, darse cuenta sin ningún movimiento del pensamiento. Tan solo observar. Me pregunto si... ¿De acuerdo? Voy a ir despacio. Cuando digo « sin pensamiento », debo investigarlo. Sean pacientes.

Observar no es analizar. El análisis implica un analizador que analiza algo externo a él. El analizador cree que comprende, que tiene un conocimiento superior, y analiza algo que es externo a él. Pero, si lo miran con cuidado, el analizador es lo analizado; ¿de acuerdo? ¿Lo entienden? ¿Lo ven, no como una idea sino como un hecho? ¿Lo comprenden? El enojo no es diferente de usted; ¡usted es el enojo! Lo siento, señor. Como dije, debo ir despacio. Cuando estoy enojado, en ese momento de enojo no existe ninguna división entre yo y el enojo. Pero más tarde, unos segundos después, digo: « Me he enojado ». Me separo de esa reacción que llamo enojo. De la misma manera, cuando se analiza a sí mismo, o alguien más le analiza, el analizador es parte del análisis, es parte de esa cosa que está analizando; no está separado de lo que analiza, ¿verdad? Por favor, entiendan esto, investíguenlo mientras hablamos. Eso es pensar juntos. El orador no les dice lo que deben pensar; eso es lo que generalmente hacen ciertas personas: los profesores, los analistas, los predicadores, etc. Nosotros no hacemos eso. Estamos diciendo que, mientras exista una división entre el analizador y lo analizado, habrá conflicto; ¿de acuerdo? Lo cual es una ilusión, no es un hecho. Psicológicamente, el hecho es que el observador es lo observado; ¿entienden? Si observo un árbol, el árbol no soy yo, yo no soy el árbol. Pero en lo psicológico, en lo interno, la reacción del enojo, de la codicia, de los celos, eso soy yo; no estoy separado de ello. Pero nosotros nos separamos para poder hacer algo con ello. ¿Entienden? ¿Lo comprenden? Al sentirme violento, creo la idea de la no violencia y hago algo con la violencia. Pero el hecho es que yo soy la violencia; no soy diferente de ese hecho. De ser así, sucede algo totalmente diferente; ¿entienden? Me pregunto si lo entienden.

Estamos pensando juntos para eliminar el conflicto; ¿comprenden? Mientras exista una división entre el observador, psicológicamente, el analizador y lo analizado, habrá conflicto. Mientras existan divisiones entre las personas, habrá conflicto: religioso, económico, social, político. Habrá conflicto mientras exista el judío; mientras exista el árabe, tiene que haber conflicto. Siempre que haya una división psicológica, tiene que haber conflicto. ¡Es una ley!

Al pensar juntos, vemos que siempre que haya análisis, psicoanálisis, psicoterapia, todo esto, en ese proceso hay división y eso genera conflicto. ¡Lo he olvidado! [Risas] El observar niega totalmente el análisis. Me pregunto si lo entienden. Todo nuestro condicionamiento es analizar; ¿de acuerdo? Nuestra educación, todo, es: « hágalo, no lo haga », « esto está bien, esto está mal », « debe ser, no debe ser », etc., etc. Y recientemente, en los últimos cien años, se ha introducido el proceso psicoanalítico, como el comunismo; por desgracia, ambas cosas han sucedido. Si realmente las observan, ambas son lo mismo. Ahora no voy a investigar eso; tomaría demasiado tiempo. Ellos han analizado la historia y han llegado a una conclusión, ¿entienden?, una conclusión histórica, y según esa conclusión han creado un modelo, unas teorías con sus imágenes, con su estado analizado, y han creado el totalitarismo. Y los psicólogos, con sus análisis, etc., han creado el mismo modelo, aunque en un campo diferente. No lo ven, pero no importa.

Lo que estamos diciendo es: observar juntos. Ahora bien, observe el conflicto; ¿de acuerdo? Y bien, ¿qué es el conflicto? ¿Cómo observa el conflicto? ¿Entiende mi pregunta? Usted, como ser humano, si me permite decirlo, usted como ser humano está en conflicto; tanto si se da cuenta como si no, como si no quiere verlo, como si cree que Dios o alguien le salvará, usted está en conflicto. Y, como decíamos ayer, ¿cómo afrontará ese problema? ¿Entiende? ¿Cómo mirará ese problema? Es decir, ¿cómo lo encarará, cómo lo mirará? ¿Cómo lo afrontará, cómo lo observará? Mire, estamos hablando juntos; no le digo cómo observarlo. Solo estoy preguntándole cómo lo encarará, cómo lo recibirá y cómo lo observará. Si lo observa, o se da cuenta, ¿se da cuenta del conflicto sin elección alguna? Darse cuenta sin elección; ¿entiende? O, al darse cuenta del conflicto, dice: « Debo resolverlo ». ¿Entiende? Cuando dice « debo resolverlo », se está separando a sí mismo del hecho. Me pregunto si lo ve. ¿Me están siguiendo, algunos de ustedes? Vamos, señores, ¡muévanse! Por favor, estamos pensando juntos; solo juntos podemos resolver este problema. Nadie más en el mundo puede.

La forma de afrontar el problema es lo más importante. Si tiene un motivo, ese motivo dicta la dirección que tomará el problema; ¿entiende? Por eso debe afrontarlo sin motivo. El afrontarlo debe estar libre del deseo de resolverlo. Vea la dificultad. Si el afrontarlo está condicionado por su educación, por su deseo, por su placer, nunca lo resolverá. Por tanto, la mente debe observar el problema libre de todo motivo o deseo, sin tratar de resolverlo, porque usted es el problema; ¿no? ¿Entiende? Usted es el problema; no « el conflicto es el problema ».

¿De acuerdo? ¿Podemos seguir? Por favor, usted es el conflicto. No lo digo yo; usted, al observarlo, lo descubre. Al pensar juntos, hemos descubierto este hecho: el conflicto no está fuera sino dentro, ¡y ese conflicto es usted! Puede decir: « Yo soy Dios » o « alguien me salvará ». Hemos jugado esta clase de truco durante milenios; ¿entiende? Por el amor de Dios, seamos adultos.

Ahora el problema es nuestra consciencia; ¿lo entiende ahora? Nuestra consciencia, lo cual significa: cómo piensa, cómo vive, cómo cree, cómo reacciona, su conducta, su pensar; todo esto es su consciencia, que es su vida. ¡Esa consciencia es usted! Por favor, es muy importante comprender esto; presten atención por unos minutos. En esencia, usted es toda esa consciencia. El contenido de esa consciencia es la consciencia; ¿entiende? El contenido de la consciencia de un protestante es lo que cree, sus rituales, sus imágenes de la religión, de Jesús, todo esto, y su nacionalidad, sus actitudes particulares, sus opiniones, su relación con otro, sus heridas, sus ansiedades, su sufrimiento; ¿de acuerdo? Y el católico, con el... contenido de su consciencia, y el hindú, con su..., y el budista, etc., igual que el árabe o el judío; ¿entiende? Esa consciencia está formada por su contenido. Y, mientras ese contenido permanezca, el conflicto seguirá. ¿Han captado este punto?

Ese contenido se ha acumulado a través del tiempo; no se ha acumulado en un día. Nuestro cerebro es el resultado del tiempo, de la evolución. Nuestro cerebro no es su cerebro o el mío, sino el cerebro de la humanidad. Esto es difícil que usted lo vea o, incluso, lo reconozca, porque estamos muy condicionados que es mi cerebro; ¿entiende? Y es su cerebro, pero si lo observa... Si observa a los seres humanos de todo el mundo, padecen enorme agitación, pobreza, ansiedad, inseguridad, confusión, tienen heridas psicológicas, miedo, miedo de ser heridos física y psicológicamente, miedo a la muerte, y la pregunta: ¿qué hay más allá? Y las numerosas imágenes que el hombre ha creado en nombre de Dios, y adorar estas imágenes en todo el mundo. Ese es el contenido de nuestra consciencia, ¿verdad? Mientras exista ese contenido, que siempre es divisivo, siempre es fragmentario, nuestra acción será fragmentaria; ¿de acuerdo?

Estamos pensando juntos, no lo digo yo.

Entonces, el problema es: ¿es posible disolver el contenido de esa consciencia? ¿Entienden? Avancemos un poco más. Es decir, uno de los contenidos de esa consciencia son las heridas psicológicas que hemos recibido desde la infancia. Ya las conoce, ¿verdad? Le son familiares. Ese es, seguramente, uno de los mayores problemas, de los mayores factores de nuestra consciencia. Juntos lo investigaremos completamente y lo eliminaremos de inmediato; ¿entienden? No con el análisis, sino con observación pura. Análisis implica un concepto desde el cual trabajar; ¿entiende? ¿De acuerdo, señor? En la observación no hay ningún concepto.

Estamos pensando juntos. Los seres humanos, desde el principio de los tiempos, internamente han sido heridos: por un comentario, una mirada, una palabra, un sarcasmo, por negar lo que más queremos, lo que consideramos más importante en nuestra vida, y alguien viene y lo destruye; eso nos hace sentir terriblemente heridos. ¿No es cierto? Y preguntamos: ¿la consecuencia de esta herida es resistir, construir un muro a nuestro alrededor para aislarnos? Observe todo esto, por favor, obsérvelo. No estamos analizando; solo estamos observando la historia, leyendo la historia de las heridas, lo cual no es analizar. ¿Entiende? ¿De acuerdo?

Al resistir, entra en acción el miedo, no ser herido nunca más. Así, poco a poco, esta herida nos empuja a aislarnos; ¿no es cierto? Observe el hecho. La consecuencia de ese aislamiento es más miedo, más ansiedad, etc., etc.; esa es la consecuencia. El hecho es que está herido, ¿y qué es una herida? ¿Entiende mi pregunta? ¿Qué es ese algo que está herido? ¿Están interesados en todo esto? Interlocutor:Sí.

Krishnamurti: De todas maneras, es su vida. Si no están interesados, lo siento. ¿Qué es ese algo que está herido? ¿Es la psiquis, es...? Estamos observando, no analizando. ¿La psiquis, o es básicamente la imagen que ha construido de sí mismo? ¿Entiende mi pregunta? La imagen que uno ha construido de sí mismo. Puedo construir una imagen de mí mismo al decir « soy un gran hombre, tengo una audiencia », ya sabe, bla, bla, bla; « viajo por todo el mundo, qué importante es », etc.; « he alcanzado una posición »; ¿entiende? He construido una imagen de mí mismo, al igual que usted ha construido una imagen de sí mismo. Yo no tengo ninguna, pero eso no importa. Desde la infancia nunca he querido una imagen; es demasiado estúpido.

Así, una vez creada una imagen de mí mismo, sea noble, innoble, inferior o superior, la que sea, fea, hermosa, con una decoración extravagante, romántica o sentimental, ya sabe, esa imagen que cada uno tiene, eso es lo que se siente herido; ¿no? Y bien, ¿puede...? Estamos hablando juntos, por favor; ¿puede liberarse de esa imagen? ¿Y quién crea esa imagen? ¿Entienden todo esto? ¡Oh, Dios! Miren, no estamos pensando juntos. Se lo estoy explicando, haciendo las preguntas. No importa. Estamos pensando juntos, eso espero.

¿Quién crea esa imagen? Porque en esa imagen hay seguridad, ¿entienden? Hay seguridad, hay eso que llaman identificación: identificación nacional, religiosa, económica, democrática, republicana, ¿entienden? Esa imagen ha sido creada desde la infancia; ¿de acuerdo? A través de la educación, etc. ¿Quién ha creado todo esto?

Como decíamos, el conocimiento es el factor de esa imagen, ¿verdad? Me pregunto si lo entienden. Nuestra experiencia en todos los niveles de la vida, como carpintero, científico, ama de casa, constructor de casas, como dicen ahora, etc.; todos creamos imágenes de nosotros mismos. Y cuando se cuestiona esa imagen, se pone en duda, alguien le clava un alfiler, nos sentimos heridos. Mientras tenga una imagen de sí mismo, recibirá heridas. Igual que el hombre que dice: « He logrado la iluminación ». Y habla, predica sobre ello. Ese hombre no sabe nada de la iluminación; solo es un concepto. ¿Entienden?

Así pues, ¿es posible vivir la vida, la vida diaria, sin esa imagen? ¿Quién crea esa imagen? En evidente que es el resultado del conocimiento. El conocimiento que la mente, que el cerebro ha adquirido durante siglos; ese conocimiento se ha convertido en una imagen y esa imagen predomina. Pero esa imagen siempre vive en el campo de la ignorancia. Me pregunto si lo ven. Porque el conocimiento nunca puede ser completo; ¿de acuerdo? Cualquier conocimiento psicológico que uno haya adquirido está cubierto por la sombra de la ignorancia; ¿no es cierto? Así que el problema es, ¿siguen interesados en todo esto?, el problema es: ¿es posible estar libre del conocimiento psicológico y no identificar el conocimiento técnico psicológicamente? ¿Entienden? Me pregunto si lo ven. Voy a investigarlo. Estamos hablando juntos como dos amigos, investigando el problema del conflicto y viendo la necesidad, la absoluta urgencia de terminar el conflicto, porque si no lo terminamos, usted y yo, el orador, destruiremos el mundo, cosa que está sucediendo ahora.

Así que la cuestión es: la experiencia, el conocimiento, la memoria. Miren la secuencia: primero la experiencia, a partir de la experiencia se adquiere conocimiento, dado por los demás o por uno mismo, y se almacena en el cerebro como memoria; ¿de acuerdo? Esa memoria, ese conocimiento, esa experiencia crea la imagen. Pero ese conocimiento nunca reconoce el hecho de que es incompleto; ¿entienden? Vive en la sombra de la ignorancia, por más avanzado o elevado que sea; ¿de acuerdo? Está en el campo de la ignorancia, y por tanto debe haber conflicto; ¿de acuerdo? Entonces, ¿es posible que ese enorme conocimiento que uno ha acumulado, conocimiento técnico, enorme conocimiento que ha acumulado técnicamente como carpintero, como fontanero, como burócrata, como político, etc., etc., ese conocimiento no se identifique con la psiquis y, por tanto, se mantenga el conocimiento psicológico? ¿Entienden? No, no están siguiendo.

Lo explicaré. El conocimiento técnico es absolutamente necesario, porque de lo contrario no podemos hacer nada. Pero ¿por qué debemos tener conocimiento psicológico? ¿Entienden mi pregunta? Lo tenemos. Ese conocimiento se ha convertido en la imagen. Esa imagen es la que se siente herida, y desde esa herida, la consecuencia de esa herida es aislamiento, más conflicto, más miedo, más desdicha, más actividad destructiva. Así que preguntamos: ¿por qué debe haber conocimiento psicológico? ¿Entiende, señor? ¿Por qué? Investiguen. Vamos a hablar de ello, vamos a verlo. ¿Es el miedo, por favor, escuchen, es el miedo de no ser nada? ¿Entienden? Toda nuestra educación dice: « Sé algo ». ¿No es cierto? Ser algo: exitoso, noble, valiente, dejar de ser cobarde, ser santo, meditar; ¿entienden? Todo el conocimiento es meramente técnico, ¿verdad? ¿Por qué tener el otro conocimiento? No sé si estamos pensando juntos, observando. ¿Qué significa eso? No tener conocimiento psicológico; ¿entiende, señor? ¿Qué significa eso? ¿Y está uno, al observar, descubriendo el gran vacío de la vida? ¿Comprenden? El total sinsentido de la vida, y así, al sentirlo profundamente, crea una imagen y se aferra a ella. ¿Entienden todo esto? ¿Es así? Es así porque, si no tiene una imagen de sí mismo, no es nada. Lo cual significa « ninguna cosa », ¿entienden? « Nada » significa « ninguna cosa ». Es decir, cosas creadas por el pensamiento, por la mente. Me pregunto si siguen todo esto. No, es demasiado.

Y bien, ¿es esa la razón por la que reconocemos que estamos heridos y nos aferramos a ello porque es algo que tenemos, algo precioso a lo que nos aferramos, sea una creencia, la creencia en algún dogma o imagen religiosa, etc.; nos aferramos a eso porque, sin ello, qué somos?

¿Podemos, al pensar juntos, ver ese simple hecho de que nuestra vida es un total sinsentido? ¿Entienden? No están dispuestos a afrontarlo. Un total y profundo sinsentido; por eso crean todas las imágenes, creencias, dogmas, rituales, Papas, gurús, y se sienten heridos. Una persona que ve esto, que lo observa, de inmediato se libera de ello; ¿de acuerdo? Me pregunto si lo ven. Está libre de la imagen.

La siguiente pregunta es: ¿quién es el creador de toda esta desdicha? ¿Qué hora es, señor? Interlocutor:Las doce y media.

Krishnamurti: Una hora pasa muy rápido. ¿Podemos seguir con ello?

Interlocutor: Sí.

Krishnamurti: Estamos preguntando: ¿quién es el creador de toda esta desdicha? Debemos investigarlo con mucho cuidado. El hombre ha dado, los seres humanos han dado... Por favor, cuando digo el hombre incluyo a la mujer; ¡no se alteren por eso! ¡Dios mío!, las palabras tienen tanta carga que no se puede hablar libremente de nada. Los seres humanos han dado enorme importancia al pensamiento durante siglos; ¿no es cierto? El pensamiento ha creado las guerras, ha creado el contenido de las iglesias y su arquitectura, ha creado esta sociedad, ¿no?, ha creado todo el complejo mundo de la tecnología, ha credo la división entre el árabe y el judío, entre el americano y el inglés, el alemán, el italiano, el hindú, el budista: el pensamiento ha creado eso. Y vivimos con ello, con esa división que hemos aceptado como normal, natural, sana, y el pensamiento es el creador de toda esa división; por consiguiente, si hay división debe haber conflicto.

Nuestra intención, al reunirnos juntos estas mañanas, es eliminar el conflicto. Miren: solo cuando estamos libres del conflicto podemos amar. No todas estas tonterías que se dicen del amor. Tan solo cuando la mente y el corazón están realmente libres de todo conflicto, solo entonces es posible conocer la compasión y el amor.

Creo que es mejor detenernos, ¿no creen? Ya sé que quieren seguir, lo haremos el próximo sábado, o pasado mañana, preguntando. Señor, este es un problema muy complejo, que es todo el movimiento del pensamiento. Lo investigaré un poco más y otro día seguiremos.

Observe que el pensamiento es el responsable de esta división, de las imágenes religiosas, a las cuales atribuimos toda clase de virtud, etc., en todo el mundo. Cuando el orador viaja a la India, cada año, dice: « Ustedes son la gente más supersticiosa del mundo ». Y cuando llega aquí también ve lo mismo. Adorar la imagen, al predicador, a los gurús, ¿entienden? Así que el pensamiento ha creado el mundo tecnológico, psicológico, el mundo de la desdicha, del desorden, de la ansiedad, del miedo, de la destrucción, ¿siguen?; el pensamiento es el responsable. Por eso preguntamos: ¿qué es pensar? ¿Cuál es la naturaleza del pensar? Debido a que vivimos en base al pensamiento, todo lo que hacemos es el resultado del pensar; la relación con otro, íntima o no, es la actividad del pensamiento. Y, sin comprender la naturaleza y la estructura del pensar, seguiremos repitiendo el patrón del conflicto, cambiando un patrón por otro, esperando que ese patrón resuelva el conflicto. Pero estos patrones, sean comunistas, capitalistas, democráticos, etc., etc., los crea el pensamiento. De modo que el pensamiento se vuelve enormemente importante. Y debemos descubrir qué es el pensar, lo cual ha creado tanta desdicha en el mundo; ¿entienden, señores?

Para hacer algo, deben pensar: si quieren regresar a su casa, tomar un autobús, conducir un auto; deben pensar, sea de forma automática, con un propósito, con claridad, de lo contrario no pueden hacer nada. Y el pensar es el factor central de nuestro ser. Eso es un hecho. Y a su alrededor construimos cualquier placer, dolor, miedo, amor, celos; ese es el núcleo, el corazón de nuestra existencia. Y bien, ¿qué es pensar? ¿Y qué es la memoria? Sin memoria no es posible pensar; ¿entienden? Un hombre en estado de amnesia... Así que la memoria es el núcleo; ¿no es cierto? La memoria de la esposa o del esposo, de la chica o de quien sea; la memoria. Esa memoria se ha acumulado a través de la experiencia, ¿no?, y se convierte en conocimiento. Y el cerebro, el cerebro que no es ni suyo ni mío, es el cerebro de los seres humanos, que es algo maravilloso, si ven ese hecho, no es su pequeño cerebro, sino el cerebro que se ha cultivado, ha crecido, evolucionado, vivido, ha sufrido, ha tenido placer, dolor: ese cerebro es nuestro factor común. Ese cerebro contiene muchas células que guardan la memoria, como una computadora. Y esa memoria es el resultado de la experiencia, del conocimiento.

Esa memoria es absolutamente necesaria en el mundo tecnológico, de lo contrario no podemos escribir una carta, no podemos hablar en inglés unos con otros, podemos hacerlo si hablamos el francés, el latín, etc., pero este es otro tema. De modo que la memoria, en cierto nivel, es necesaria. Y el pensar, que ha hecho este mundo tal como es: inmoral, feo, cruel, destructivo, ¿qué lugar tiene el pensar? ¿Entienden? Si solo es importante en el mundo tecnológico, entonces, ¿qué lugar tiene el pensamiento? ¿Entienden lo que digo? ¿Tiene realmente algún lugar? Estamos pensando juntos; no estén o no de acuerdo.

Mire, señor, debemos detenernos; seguiremos; termino en un minuto. ¿Están trabajando junto conmigo? ¿Están cansados? No, no están cansados porque no hablan. No están poniendo demasiada vitalidad, ¿verdad? No ponen toda su energía, su corazón, su mente en ello, por eso no están cansados. Debido a que para ustedes el conflicto es natural, lo aceptan, no quieren soltarlo, resolverlo. Si no les importa, seguiremos mañana. No mañana; cuando sea.

Segunda Charla pública en Ojai, 1980

30 Noviembre 1980

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