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Las organizaciones no han salvado al hombre

Segunda charla pública, Madras - 1979

Domingo 31 Diciembre 1978

Supongo que tengo que hablar. Me alegra que sea una tarde agradable. Tenemos siete charlas y un par de diálogos, y deberíamos investigar todos nuestros problemas lo más profundo posible. Por eso creo que debemos tener muy claro, desde el principio, lo que ustedes y yo vamos a hacer juntos.

En primer lugar, me gustaría señalar, si me lo permiten, que esto no es propaganda, tampoco un conjunto de ideas nuevas, un conjunto de creencias nuevas, o establecerme como gurú, sino que juntos vamos a hablar de nuestros problemas. Las implicaciones de hablar juntos son que, como son tantos, uno no puede comunicarse con cada uno en concreto, pero si somos capaces de pensar juntos, sin estar o no de acuerdo, sino ser capaces de pensar con claridad, con objetividad, cordura, lo cual implica no tener prejuicios, no empezar con un montón de opiniones, juicios, argumentos antagónicos. No vamos a tratar con argumentos u opiniones, sino que intentaremos, de hecho lo haremos, trataremos de encontrar una manera de vivir en la cual comprendamos toda la complejidad de nuestras vidas.

De modo que, si puedo señalarlo, pensar juntos implica, de hecho, que aborden los problemas, que los aborden sin ninguna conclusión previa, sin ideas preconcebidas ni creencias. Vamos a pensar juntos, y eso implica que deben ejercitar sus cerebros, no dormirse ni aceptar. Primero, debemos mirar los problemas que nos rodean, externamente e internamente también. Primero debemos examinar claramente cómo están las cosas externas, lo que está sucediendo en el mundo, porque tenemos que pensar globalmente, no provincialmente, no con una mente clasista o con una mente sectaria, creyendo una cosa y actuando en contradicción con lo que cree, etc. De manera que juntos examinaremos, con claridad, si podemos, lo que está sucediendo en el mundo, ahí fuera, no solo el medio ambiente, sino la política, la religión, la ecología. Porque, si no examinamos lo externo con precisión, tanto como sea posible, será muy difícil examinarse uno mismo con exactitud. Así que debemos empezar desde lo externo hacia lo interno, como el flujo y el reflujo de la marea. Es un único movimiento; el mundo externo no es diferente de nosotros. Por lo menos podemos observar claramente lo que sucede a nuestro alrededor, y como mínimo tener un criterio desde donde trabajar internamente. Espero que esto esté claro.

Primero, juntos vamos a examinar lo que está sucediendo alrededor nuestro, de todas las formas posibles, si podemos, y con los hechos que tenemos. No disponemos de demasiados hechos porque estamos tratando con políticos, con los así llamados gobernantes, en todo el mundo. Ellos nos gobiernan, y, si observamos cada país, hay un grupo de personas que se preocupa por su pequeña área particular y personal. Eso es obvio. Y, si examinamos más aún, no solo están interesadas en su pequeña área de ese vasto campo que es el mundo, sino que esa pequeña área es dividida a su vez, fragmentada ad infinitum.

Así, el mundo está fragmentado, en lo nacional, lo religioso, en lo político y en lo económico. Hay división, es algo tan obvio en este país y en el resto del mundo. De manera que existe fragmentación, no solo política, sino también dentro de uno. Somos seres humanos divididos, no somos un todo, eso está claro. Cada nación pelea contra la otra: el hindú, el musulmán, etc., etc., y uno confía, espera, que la política salve al hombre. Pero la política no ha salvado al hombre; todo lo contrario, ha generado mucho más sufrimiento con sus guerras y divisiones. Tenían la esperanza que la ciencia traería una salida al hombre, pero eso también ha fracasado, la economía, etc. Hemos confiado en la política para salvar al hombre, hemos confiado en las religiones para salvar al hombre, hemos confiado en la ciencia, que es la acción de los conocimientos acumulados, hemos confiado en ello pero nada de todo eso ha ayudado al hombre. Posiblemente le hayan dado al hombre un pequeño respiro aquí y allá, pero ha sido una constante lucha, eso es obvio.

También hemos visto que ninguna clase de organización, sea de izquierda, de derecha, del centro, comunista o socialista, ninguna clase de organización puede salvar al hombre, ¿verdad? Espero que entiendan eso, ni siquiera las pequeñas comunidades salvarán al hombre, porque al ser un problema mundial, un problema global, debe tratarse globalmente, con una mente global, y no con una mente pequeña, estrecha, sectaria, provinciana.

De manera que las organizaciones han fracasado, las instituciones han fracasado, los gurús que se multiplican « como hongos », diríamos, en todo el mundo, ellos no salvarán al hombre; todo lo contrario, crean su pequeño alboroto, su pequeño ruido, insignificante, ya saben lo que hacen, no tengo que repetirlo. Y bien, ¿qué salvará al hombre? Porque ahora, si observamos lo que está sucediendo en el mundo, nos preparamos para la guerra, 400 miles millones de dólares se gastan los gobiernos en armamento cada año. Los gobiernos juntos gastan 400 mil millones de dólares cada año, eso es una locura, ¿no es cierto?

De modo que, al ver todo esto, ¿qué puede hacer el hombre? ¿Entienden mi pregunta? ¿Qué harán, ustedes? ¿Por dónde empezaremos a reformar al hombre? Hemos intentado resolver este problema por todos los medios, hemos tenido principios, ideales extraordinarios, grandes teorías, libros sagrados, los llamados libros sagrados, ningún libro es sagrado, incluyendo el Gita, los Upanishads o la Biblia, incluso el Corán.

Lo hemos intentado todo para resolver nuestros problemas, la gente de Mao en China, Lenin y su grupo en Rusia, los capitalistas, socialistas, liberales, lo hemos intentado todo. Viendo todo esto, viendo todas esas divisiones, esa fragmentación, esa confusión, y cada ser humano en lucha contra otro ser humano, un gurú contra otro gurú, « mi gurú es mejor que el suyo, es más pacífico que el suyo, él sabe y usted no sabe », etc., etc. Espero que se den cuenta de lo serio que es todo esto.

Así pues, esta no es una reunión de una tarde a la que casualmente asisten y luego se olvidan. Nos hemos reunido con un propósito serio, y esa cualidad de seriedad depende de ustedes, depende de si sienten el reto, si aceptan el reto, o simplemente lo pasan por alto. Las diferentes culturas han fracasado, incluyendo la cultura de este país. Por tanto, cuando observan todos estos signos externos de violencia, el terrorismo, la brutalidad, esa enorme crueldad, esa tortura, los políticos peleándose por el poder, etc., cuando ven todo esto y sienten el reto: ¿qué hará el ser humano? ¿Qué harán, ustedes? ¿Por dónde empezarán? El hombre, los seres humanos como ustedes y yo, tenemos ante nosotros una gran crisis de la humanidad, no sé si se dan cuenta, y debemos responder a esa crisis, lo cual es un reto, efectivamente.

Así, al darnos cuenta de todo esto, ¿quién salvará al hombre? ¿Entienden mi pregunta? ¿Quién les salvará, quién les salvará de su confusión, de sus conflictos, de su sufrimiento, de sus constantes contradicciones, de su envidia, de su nacionalismo mezquino, entienden, de los gurús y de la autoridad que han aceptado de ellos? De modo que cuando observan eso, sin duda, existe una única respuesta. Como las organizaciones ya no tienen ningún valor, como los líderes no pueden ayudarnos, como ningún libro nos dará la libertad a ninguno de nosotros, por tanto, uno solo puede empezar consigo mismo; ¿de acuerdo? Espero que estemos comunicándonos mutuamente. Comunicación implica compartir, compartir nuestro pensamiento, nuestros sentimientos, observar lo que está sucediendo, y exigir de nosotros la máxima capacidad para actuar adecuadamente. Así que de lo externo pasamos a lo interno, ¿de acuerdo? Es el mismo movimiento, el mundo no es diferente de nosotros, nosotros hemos creado este mundo miserable; ¿no es cierto? Lo hemos creado, no han sido los dioses ni los organismos externos; nosotros los seres humanos hemos creado esta sociedad en que vivimos, con toda su corrupción, con todas sus malignas supersticiones, con todos sus absurdos dioses. Nosotros lo hemos creado, esas divisiones nacionales de clase. Por favor, vean todo esto.

Por tanto, debemos empezar por nosotros mismos, ¿correcto? Nadie en la tierra o en el cielo nos salvará, ningún libro, gurú, sistema, método, líder, héroe, ni principio; ¿verdad? Tenemos que empezar por nosotros mismos y ver si podemos transformarnos, si podemos cambiar radicalmente desde la misma raíz de nuestro ser, para así tener una mente libre, no una mente fragmentada, corrupta, temerosa, ansiosa, codiciosa, acongojada; ¿es eso posible? ¿Entienden mi pregunta? ¿De acuerdo, señor? ¿Estoy siendo claro? ¿Quien les habla está siendo claro?

Así, para ir muy lejos deben empezar muy cerca, y « muy cerca » son ustedes. Por eso preguntamos: ¿cuál es la cualidad de su pensamiento, cuál es esa cualidad de su mente que está dispuesta, viendo lo que está sucediendo, exige que cambie la sociedad en la que vivimos, exige una educación diferente, diferentes clases de gobiernos mundiales, etc., etc.? Por tanto, ¿estamos como seres humanos, ustedes, dispuestos, deseosos, somos suficientemente serios para averiguar o investigar toda la estructura humana, psicológica y religiosa, y ver si es posible que cada ser humano dispuesto a escuchar todo esto pueda investigarlo dentro de sí mismo? ¿Entienden, señores? ¿De acuerdo?

Entonces pregunto: ¿cuál es el estado de su mente, de su consciencia, que está dispuesta, que es lo bastante seria para investigar? ¿Entienden mi pregunta? ¿Son serios? O prefieren pasar una agradable tarde bajo estos árboles, no que no sea hermosa después de esas lluvias, ese cielo despejado. ¿Conocen por sí mismos el estado de su propia existencia, de su vida cotidiana, la manera que piensan y lo que sienten, si son codiciosos, envidiosos, etc., toda la estructura humana, ¿son conscientes de ello? ¿Saben lo que piensan y por qué piensan? ¿Conocen sus sentimientos, sus prejuicios, sus ansiedades, sus miedos, lo cual es nuestra vida, nuestra vida diaria? Su relación con otro, íntima o cualquier otra, ¿cómo es esa relación, es superficial o profunda, es meramente sexual, sensorial, o en la relación existe afecto, cariño, ternura y amor?

Así que preguntamos: ¿se dan cuenta de su propia vida diaria con todas sus complejidades? Uno solo puede empezar desde ahí, no desde una creencia, un ideal o una conclusión; creer en Brahman, en Dios, en Jesús, en uno o en otro; todo son ilusiones. Por eso uno pregunta, por favor, escuchen, uno se pregunta si su mente es presa de una ilusión. De ser así, no es posible generar un cambio radical en uno mismo, porque uno es el mundo, uno no es diferente del resto de la humanidad, porque uno sufre y la gente que vive a 10.000 millas también sufre. Ellos tienen miedo, igual que ustedes, buscan seguridad pero encuentran muy poca; tanto en el mundo como en lo psicológico existe muy poca seguridad. Ellos quieren felicidad pero son desdichados, son ingenuos, igual que ustedes. Así, en esencia son iguales que el resto de seres humanos. No se trata de un concepto intelectual, algo para discutir; es un hecho. Puede que sean morenos, negros, blancos o rosados, pero, a parte de la división racial, los seres humanos en todo el mundo experimentan la misma realidad física y psicológica, ¿no es cierto? Tienen miedo a la muerte igual que los demás; creen en la reencarnación porque eso les hace sentirse bien y otros tienen sus propias teorías de la vida después de la muerte. Es exactamente lo mismo que otro ser humano en el mundo, así que, en esencia, uno es el mundo.

Darse cuenta de ese hecho no es un asunto intelectual, no es una idea, por buena o mala que sea. Tienen que sentir con toda su sangre, su cerebro y entrañas que son el mundo, y, por tanto, para producir un cambio en el mundo, tendrán que cambiar radicalmente, ¿no es cierto? ¿Podemos empezar a partir de ahí? Lo cual significa estar atento, conocer sus pensamientos, sus sentimientos, sus creencias, sus ideales, su corrupción, sus miedos, sus placeres, etc.; ¿conocen todo eso? Tanto si lo conocen como si no, tienen que investigar por qué vivimos de la manera que lo hacemos. ¿Por qué aceptamos vivir de esa manera? ¿Entienden mis preguntas?

Lo estamos viendo juntos, y quiero decir juntos, juntos vamos a examinar, a explorar dentro de nosotros. Pero no se trata de una terapia de grupo, lo cual es una abominación, exponer a los demás nuestros defectos y esperar aclararlos. Nosotros vamos a conversar juntos, a examinar la cualidad de nuestras mentes, la cualidad de nuestros corazones, la cualidad de nuestro cerebro, y para examinar debemos tener libertad para mirar, ¿de acuerdo, señores? Libertad para mirar dentro de uno mismo, eso significa que no debe haber ninguna conclusión, ¿comprenden? No puede haber ninguna sensación de autoridad, no puede haber una persona que les diga cómo mirar, porque entonces mirarán de acuerdo con esa persona. No puede haber ningún guía; deben tener libertad para escucharse a sí mismos, para observarse, para aprender a medida que observan y actuar a medida que observan.

Así que primero tenemos esa dificultad, saber lo que realmente está sucediendo ahora en nuestra mente, en nuestro corazón, en la vida diaria, ser capaces de escuchar nuestros propios susurros, nuestros propios miedos y desdichas, escucharlos. Y observar nuestras reacciones en la relación con los demás, porque esa es la única guía. Observar nuestra reacción ante otra persona, cómo respetamos a aquellos que están por encima nuestro, que tienen una mejor posición, estatus o poder, y pisoteamos a aquellos que están debajo, ¿no es verdad? Podemos ver lo que sucede en este país, esa falta total de afecto, esa falta de respeto por los seres humanos. De modo que tienen que averiguar por sí mismos, reflexionando juntos, igual que lo estamos haciendo ahora, cómo observarse a sí mismos. No qué pensar, sino cómo pensar. No mi manera de pensar o la suya, o la del profesor, del gurú o del especialista, sino pensar juntos sin prejuicios, sin ninguna opinión, ¿de acuerdo? De lo contrario no es posible pensar juntos, ¿no es cierto? ¿Pueden ver eso? Sabemos que si usted tiene una opinión y yo tengo otra opinión, nuestro pensar se distorsiona, ¿no es cierto? Entonces, ¿es posible pensar sin tener una opinión? Por favor, investínguenlo conmigo, voy a ir despacio. ¿Es posible observar sin ninguna conclusión? ¿Es posible simplemente escuchar sin ninguna distorsión? Vamos a investigarlo despacio, paso a paso.

Es un atardecer encantador, es muy agradable sentarse bajo los árboles y hablar de cosas serias, sin olvidarse de mirar las hojas, las ramas y el cielo azul a lo lejos, ver la puesta de sol, su belleza y su color, las nubes y el reflejo de la luz sobre ellas, y también mirarnos exactamente como somos. Uno no puede cambiar las nubes, no puede cambiar la puesta de sol; de igual manera, mirarse a sí mismo sin el deseo de corregirse, porque el mismo deseo de corregirse nace de un motivo, ya sea de la codicia o para mejorar y alcanzar algún principio, algún ideal. Y bien, ¿pueden observarse sin un solo movimiento del pensamiento? ¿Entienden mi pregunta?

Primero vamos a averiguar qué significa escuchar. No digan: « Ya le he oído decir eso antes ». Aquí hay mucha gente que, por desgracia, viene año tras año sin haber cambiado, convierten esto en un juego, no son serios. A pesar de que han estado aquí varias veces y han escuchado al orador, por favor, olviden lo que han escuchado previamente, olviden por completo todo lo que él ha dicho y empiecen de nuevo. Como saben, si miran una flor día tras día ven cambiar la flor, ¿no es cierto? La belleza de la flor varía de un día para otro. De la misma manera, aquellos que han escuchado a quien les habla durante muchos años, háganlo como si fuera la primera vez; entonces, estarán aprendiendo y no memorizando, sino aprendiendo de ustedes mismos. Sin aprender de sí mismos no tienen una base para actuar adecuadamente, para responder correctamente, para comprender con objetividad.

Así que primero vamos a averiguar juntos, no estoy diciendo lo que deben hacer, sino que juntos vamos a descubrir qué significa escuchar. ¿Alguna vez han escuchado a alguien? ¿Están escuchando lo que estoy diciendo ahora? ¿Lo hacen? Si son honestos, ¿están escuchando? O su mente está muy ocupada en otras cosas, o están aquí por la reputación de quien les habla y están pendientes de lo que les dirá. Todas esas expectativas impiden realmente escuchar, ¿no es verdad? Por eso es muy importante aprender el arte de escuchar, aprender ese arte, no el memorizar, porque si meramente memorizan cómo escuchar, entonces no estarán escuchando. Y bien, ¿qué significa escuchar, no solo la palabra que decimos, sino también escuchar el profundo susurro en uno, las ansiedades profundas, los miedos profundos? ¿Qué significa escuchar? Podemos escuchar con el oído, con el oído y también podemos escuchar sin la intervención de las reacciones nerviosas; ¿entienden lo que digo? ¿Lo estamos viendo juntos? ¿Estoy hablando griego, chino, o nos entendemos unos a otros? Es muy importante descubrir qué significa escuchar, observar, porque vamos a observar, sin ninguna distorsión, lo que sucede realmente en nosotros. Para observar así, es necesario ese gran arte de escuchar, y juntos estamos aprendiendo ese arte. No soy su maestro, quiero dejarlo claro, no soy su autoridad, sino como dos amigos que hablan juntos de sus problemas, sus miedos, sus ansiedades, cada amigo habla de sus propios problemas, y juntos los abordan, resuelven sus problemas. De modo que hacemos lo mismo, quien les habla no necesita resolverlos, él ya lo ha hecho, sino que estamos intentando comunicarnos, estamos compartiendo juntos.

En primer lugar, ¿qué significa escuchar? Escuchar una afirmación, escuchar el ruido de ese cuervo, escuchar la bocina de ese automóvil, escuchar su propio pensamiento, sus propios sentimientos. Escuchar implica que no interfiere el pensamiento, porque cuando interviene el pensamiento y dice: « Esto es bueno o malo, ese ruido me gusta o no me gusta », entonces no están escuchando, ¿entienden? Por favor, háganlo ahora mientras están aquí, a medida que lo explico, háganlo ahora y no cuando lleguen a su casa; entonces será demasiado tarde, no habrán escuchado.

Quien les habla está haciendo muchas declaraciones, pero tienen que descubrir por sí mismos si son verdaderas o falsas. Si escuchan con lo que han aprendido de los libros, de las autoridades, de esa o aquella experiencia, entonces estarán bloqueando realmente escuchar lo que la otra persona está diciendo. ¿Entienden la responsabilidad que tienen, escuchar al mundo y su propia ansiedad, inseguridad, incertidumbre y sufrimiento? Vamos a examinar paso a paso la totalidad del miedo, del dolor, del sufrimiento, de la ansiedad, de toda la vida humana, lo haremos. Pero primero debemos aprender cómo escuchar todo esto,

y también cómo observar, qué significa observar. Me están observando, a quien les habla, ¿cómo me observan? Examinen ese simple hecho, están sentados ahí, quien les habla aquí, están mirando, lo están viendo, pero ¿están realmente viéndolo o tienen imágenes, conclusiones o ideas sobre él? Porque las conclusiones, la reputación, la imagen les impide ver en realidad a la persona, ¿no es cierto? ¿Entienden este hecho tan sencillo? Si dicen: « Es socialista », no están mirándolo; si dicen: « Oh, es comunista », esa etiqueta les impedirá observar; o si dicen: « Es musulmán », « es hindú », se acabó.

O sea, ¿pueden observar, por favor, escuchen, pueden observar sin un solo movimiento de su prejuicio? Ese prejuicio es un producto del pensamiento. Si quiero conocerle a usted, debo olvidarme de todas mis etiquetas, sea que usted me guste o no, esto o aquello, solo mirarle, porque al observar aprendo y ese es el principio de la sabiduría: observar, no desde los libros. Esa es una cosa, escuchar, observar y aprender.

¿Qué significa aprender? Desde los cinco o seis años vamos a la escuela, allí aprendemos hechos, aprendemos mucha información y la acumulamos en el cerebro como memoria, ¿verdad? ¿No es verdad, señores? Acumulamos memoria y con esa memoria actuamos: para conseguir una profesión, un trabajo, dinero, etc.; acumulamos conocimiento de biología, de física, matemáticas, etc.; acumulamos toda esa información de estudios pasados, de toda la gente que ha reunido información, y ellos la ponen a nuestra disposición, la pasan de generación en generación, y la almacenamos en el cerebro. Y llamamos a eso aprender. Aprender, acumular información, acumular lo que otra gente ha dicho de Dios, del cielo, de cómo debería o no debería vivir, lo que está bien, etc. Acumular todo eso, almacenarlo en nuestros cerebros, a eso lo llamamos conocimiento. Esa es una manera de aprender; ¿verdad?

También existe otra manera de aprender, salir y actuar, y de esa acción aprender, lo cual se convierte en conocimiento. De esa manera siempre actuamos desde el conocimiento, siendo el conocimiento algo del pasado, aquello que ha sido; ¿de acuerdo? Eso es a lo que llamamos conocimiento, aprender de la experiencia de otras personas o de la propia experiencia, de los hábitos, de las costumbres, de la tradición transmitida de generación en generación, que se acumula en el cerebro. Nuestros cerebros son muy, muy viejos. Generalmente, llamamos aprender a todo eso. De modo que actuamos con el conocimiento, que es el pasado; ¿no es cierto? Por favor, vean esto, porque estamos investigando lo que significa aprender.

Ahora bien, existe otra manera de aprender que no es una acumulación de conocimientos. Voy a explicarlo ahora. Pero primero debemos comprender muy bien dónde el conocimiento es del todo necesario: conducir un automóvil, hacer alguna actividad, hablar un idioma, saber dónde está su casa; para eso el conocimiento es necesario, pero el conocimiento siempre es parte del pasado; en consecuencia, vivimos en el pasado; ¿no es verdad?

Sin embargo, existe otra manera de aprender que no consiste en acumular conocimientos. ¿Tendrán la amabilidad de escuchar lo que voy a decir? Escuchar, no se tata de estar de acuerdo o no, de aceptar o negar, solo escuchar como escuchan a ese pájaro. Como he dicho, como ha dicho quien les habla, solo conocemos un método de aprender, que es acumular conocimientos, y a partir de este conocimiento actuamos, funcionamos, conseguimos trabajo, una casa, etc. Pero ese conocimiento se vuelve un peligro en la relación; ¿entienden? Si el conocimiento, que es memoria, es lo más importante en la relación de unos con otros, ese mismo conocimiento divide a la gente. Ya lo investigaremos, solo escuchen.

Estamos diciendo que existe otra manera de aprender; ¿puedo continuar? Eso significa... No trato de pasarme de listo ni de impacientarles, más bien quiero comunicarlo para que realmente lo comprendan, que lo comprendan no solo con su cerebro, sino también intelectualmente y con su corazón; ¿de acuerdo? Con su mente, con su cerebro, con esa cualidad del cerebro que escucha, con esa capacidad intelectual de razonar con lógica y cordura, y también tener esta cualidad de afecto, de cuidado, de amor, porque todo eso es necesario si quieren descubrir algo nuevo; ¿entienden? Si quieren averiguar algo del todo nuevo, debe haber completa armonía, no solo el intelecto funcionando por sí solo, o el cerebro recordando todo los incidentes pasados, los acontecimientos, las conclusiones, aferrándonos a todo eso, sino también tener..., tal vez, lo que resulta más difícil, tener cariño, amor, afecto.

Así que juntos vamos a averiguar si existe una manera diferente de vivir, que consista en aprender y actuar. Tan solo vean la diferencia entre lo que voy a decir y lo que generalmente hacemos: acumulamos conocimiento y actuamos desde ese conocimiento. Por tanto, existe un intervalo, por favor, escuchen, existe un intervalo de tiempo entre la idea y la acción; ¿verdad? ¿Entienden todo esto? Es decir, tienen un ideal y tratan de plasmar ese ideal en la práctica, pero ahí existe un espacio entre el principio, el ideal, la creencia, y la realidad; ¿verdad? Ahora bien, estamos diciendo que ese intervalo de tiempo entre el ideal y la acción no exista. Es algo un poco complicado, por favor, presten atención si les interesa; si no, sigan con su camino.

Por favor, vean lo que en realidad hacemos. Concebimos una idea y tratamos de poner esa idea en acción, de manera que existe un intervalo de tiempo, un espacio entre la idea y la acción. Está bastante claro; ¿verdad? ¿Están en desacuerdo con eso? Bien, pero nosotros estamos diciendo que existe una manera de actuar, una manera de aprender sin ese intervalo de tiempo, en la que, por tanto, aprender es actuar, no se actúa desde un conocimiento previo. Voy a explicarlo, iré despacio. Primero, quiero establecer una comunicación entre nosotros.

Un buen ingeniero conoce muy bien lo que es un motor alternativo, la máquina de combustión interna. Y quiere descubrir algo nuevo; como es natural, su cerebro está lleno de lo que ha aprendido, lleno de conocimientos sobre el motor de combustión, ¿correcto?, y, si quiere descubrir algo totalmente nuevo, tiene que dejar todo eso a un lado, su mente debe tener libertad para observar, para escuchar, para captar algo que puede estar justo ahí. De manera que el requisito para aprender, que no es solo la acumulación de conocimientos, es tener una mente libre de conocimientos. Pero nuestros cerebros están sobrecargados de conocimientos, ¡tan solo vean el hecho! Cuanto más tradicionales, cuanto más leen, ya sea el Gita, o lo que hayan leído, todo eso se almacena, se registra en su cerebro, por eso nunca encuentran nada totalmente nuevo. Una vez, estando con un amigo, un autor muy renombrado, estábamos hablando, era mi amigo, y dijo: « Sabe, he leído tanto, he leído toda la filosofía oriental, la china, por supuesto, la europea, sé todo sobre el comunismo, he leído a Marx, etc., y no tengo espacio para lo nuevo »; ¿entienden? Una mente tradicional, como lo son la mayoría, que hereda de generación en generación costumbres, hábitos, rituales, puja, ya saben, todo eso, ¿cómo puede una mente así encontrar algo nuevo? ¿Entienden mi pregunta?

Así, para encontrar una forma de aprender que no sea una acumulación de conocimientos, lo conocido debe dejarse por completo a un lado, y eso significa ninguna tradición; ¿están dispuestos a hacerlo? No, señor, la tradición es muy reconfortante; como máquinas, siguen y siguen, presos de la rutina.

Les estoy diciendo algo, que es: la mente, el cerebro, debe estar totalmente libre de prejuicios, de opiniones, de creencias, de todas las cosas que el pensamiento ha acumulado en el cerebro; ¿lo entienden? Y bien, ¿es eso posible? ¿Están siguiendo? Un profesor, un científico, si quiere descubrir algo nuevo, no puede seguir repitiendo su propio conocimiento; es absolutamente inútil. Quiere descubrir, quiere encontrar algo nuevo que no haya creado el pensamiento. Por tanto, lo primero es aprender, lo cual no es la simple acumulación de conocimientos, la mente debe estar libre para observar; o sea, la mente, aunque tenga enormes conocimientos, debe ser capaz, tener la sutileza, la energía, para dejar eso a un lado y ser libre, de manera que pueda percibir, percibir lo que realmente está sucediendo. ¿Entienden mi pregunta? ¿La entienden? ¿Me expreso con claridad? Si no, por favor, me lo dicen, lo expondré de forma diferente.

Vivimos en el pasado, por eso destruimos siempre el presente. El pasado se modifica a sí mismo en el presente y se convierte en el futuro, pero todavía es pasado; ¿de acuerdo? Me pregunto si están siguiendo todo esto. Por favor. Nuestra vida, la vida diaria, se basa en la rutina, ir a la oficina los próximos 50 años, ¡solo obsérvenlo! La tradición, los hábitos sexuales, la soledad, todo eso forma parte de esa enorme acumulación de conocimientos, y, desde ese conocimiento, que es el pasado, actuamos. Ahora bien, quien les habla está diciendo que existe una acción que no depende del pasado; eso significa una mente, un cerebro que ha dejado a un lado toda la memoria. Se lo mostraré, lo investigaré y captarán su significado.

Al no interferir la memoria, surge la capacidad de observar instantáneamente y actuar de inmediato, la observación misma es acción, no es: « Aprendo, luego actúo », porque eso implica un intervalo de tiempo, y en ese intervalo de tiempo intervienen otros factores, en ese intervalo surge la contradicción, el dolor, etc., etc. Sin embargo, estamos hablando de percibir toda la estructura de mi consciencia, de su consciencia. Voy a investigarlo. Se trata de percibir toda su consciencia, y esa misma percepción es la acción que disipa el contenido de la consciencia, lo que constituye la consciencia. Espero que entiendan todo esto, ¡lo dudo!

Miren, señores, ¿qué es la acción en su vida, si la observan? Siento tener que regresar a eso, es necesario hasta que no quede del todo claro. Nuestra acción se basa en la memoria, en el conocimiento, o en un motivo, en algún interés personal, etc. El conocimiento tiene su lugar, pero, en la relación con los demás, ¿tiene el conocimiento algún lugar? Es muy importante descubrirlo. Significa que en la relación solo existe memoria, pero ¿es la memoria, el recuerdo, amor? Cuando dicen « mi esposa », esto es un recuerdo, tienen una imagen de ella, o del esposo, o de la muchacha, tienen una imagen de ella, ese recuerdo es el resultado de incidentes pasados, de experiencias, de memorias, y si en esa relación interviene la memoria no puede haber amor; es lógico.

Por eso decimos que tener una percepción no es dar continuidad a la memoria o al recuerdo. Voy a explicar lo que eso significa. Nuestro cerebro, no soy un especialista del cerebro, lo he observado en mí mismo, háganlo, si lo observan no tienen que leer ningún libro, lo verán todo por sí mismos. Nuestros cerebros tienen la capacidad de registrar, de registrar un incidente, un evento, un suceso, un insulto, un halago, una herida, el cerebro tiene la capacidad de registrar como un ordenador, y, mientras el ordenador opere, no será posible observar en libertad. Por favor, escuchen esto. Si el cerebro está registrando, y, por tanto, reteniéndolo en la memoria y actuando desde esa memoria, esa acción es, entonces, un producto del pasado; eso es así. Con lo cual entre la acción y el pasado hay un espacio; por tanto, existe conflicto, y, por tanto, un ajuste, un esfuerzo y una lucha constante para amoldarse. Ahora bien, ¿puede el cerebro, por favor, escuchen, presten dos minutos de concentración, de atención, puede el cerebro registrar solo lo que es necesario y nada más? Lo necesario son las necesidades físicas, lo necesario es tener conocimientos para actuar en la vida diaria, dónde viven, qué idioma hablan, cómo conducir un auto, cómo diseñar una casa, etc., o cómo diseñar una máquina para matar gente, todo eso, esa es la función del cerebro, registrar. Y nosotros decimos: registrar solo lo necesario y no registrar nada psicológico. ¡Inténtenlo, háganlo! Porque ahí es donde empiezan los problemas. Estoy apegado a otra persona, en lo psicólogo, internamente, porque me da dinero, es mía, esto o aquello, me da satisfacción, confort, sexo o lo que sea; psicológicamente estoy apegado,

pero el apego es totalmente innecesario, mientras que lo otro es necesario. ¿Entienden todo esto? Entonces, ¿pueden, pueden ver la importancia de poner el conocimiento en su justo lugar y psicológicamente no tener ningún conocimiento? ¿Entienden todo esto? Si lo hacen, encontrarán que es muy divertido. El cerebro solo registra lo que es necesario y nada psicológico; en consecuencia, el cerebro es libre, ¿entienden?, porque ha asentado lo que es necesario, no la necesidad ostentosa, solo lo necesario, y está libre de contenido psicológico. No se dan cuenta de la belleza de esto. Y así, como el cerebro es libre, puede percibir instantáneamente y actuar; la misma percepción es acción.

Ahora les voy a enseñar algo. Seguramente pertenecen a una organización religiosa, y esa organización en concreto es diferente de cualquier otra organización religiosa; ¿verdad? De manera que hay conflicto entre ambas; o bien toleran las dos o se amoldan, pero siempre están las dos, y, por tanto, inevitablemente debe haber conflicto; todas las organizaciones religiosas tienen este elemento. Ahora bien, si lo perciben dejarán de pertenecer a una organización religiosa; ¿entienden lo que estoy diciendo? De forma que esa misma percepción elimina la ilusión de pertenecer a algo, a una organización religiosa. Esto es percibir, lo cual es observar en libertad, de manera que toda la naturaleza de las organizaciones se les revela y termina; nunca más pueden pertenecer a ninguna organización religiosa, o incluso política, que es más importante hoy en día, porque ven el hombre como un todo, un problema global, no el problema de la India, de América o de Rusia, sino el problema global, que es el problema humano.

Bien, si he logrado transmitirles esto, si quien les habla ha transmitido la verdad de la percepción, que no puede..., por favor, sean cuidadosos con eso porque no es algo constante que puedan mantener, en ese caso se convierte en memoria, se esfuma, termina. No pueden utilizarlo para beneficio personal; ¿entienden? Tener una percepción del miedo, lo cual veremos en los próximos días a medida que avancemos. Tener una percepción del placer, de la muerte, ver la verdad de eso, no sus creencias, sus prejuicios, sus conclusiones, sus proyecciones ilusorias e imaginarias, sino ver la verdad real de algo. Esa es la manera, la manera de aprender, aprender de instante en instante; ¿entienden? Eso es amor.

Hemos hablado durante una hora y 25 minutos; es suficiente, ¿no creen? Seguiremos mañana por la tarde a las 5 en punto.

Segunda charla pública, Madras - 1979

Domingo 31 Diciembre 1978

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