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Primera sesión de preguntas y respuestas en Ojai

30 Noviembre 1980

Este es un encuentro de preguntas y respuestas. Me han entregado más de cincuenta preguntas y no es posible contestarlas todas. Por eso hemos elegido, quizá, las más representativas de todas ellas.

Hemos examinado juntos por qué los seres humanos, que, según parece, han vivido durante millones y millones de años, no han sido capaces de resolver sus conflictos, tanto externos como internos; por qué están destruyendo la tierra, contaminando el aire; por qué los seres humanos se vuelven más y más crueles, violentos. Y, aparentemente, ninguna de estas cuestiones se ha resuelto. Se supone que somos seres humanos muy civilizados, y uno empieza a dudar si realmente lo somos. Estas preguntas que se han presentado, tal vez, al responderlas empecemos a comprender una manera de vivir que sea totalmente diferente.

Primera pregunta: « ¿Cuál es la importancia de la historia en la educación de la juventud? » « ¿Cuál es la importancia de la historia en la educación de la juventud? ».

Creo, si uno ha leído libros de historia, que es bastante claro que el hombre ha luchado contra la naturaleza, la ha conquistado, destruye y contamina todo lo que toca. Ha habido guerras, reyes, el Renacimiento, la industrialización, la lucha del hombre por ser libre y, aun así, se ha vuelto un esclavo de las instituciones, de las organizaciones, y, aunque trata de liberarse de ellas, nuevamente crea otra serie de instituciones, otra serie de organizaciones. Existe esa lucha incesante por ser libre. Probablemente, esa es la historia de la humanidad, de acuerdo con los libros. También están las guerras tribales, las guerras feudales, las guerras nobiliarias, las guerras de los reyes, de las naciones, que todavía perduran. Esa mente tribal, que se ha vuelto nacional y sofisticada, sigue siendo una mente tribal.

Y eso, más o menos, tal vez lo estamos simplificando, es la historia, con la cultura, la música, la pintura; ya saben, todo eso. ¿Cómo puede enseñarse todo eso a la juventud? Sin duda, la historia es la historia de la humanidad. La humanidad, el ser humano, ha pasado por toda clase de sufrimientos, por diferentes enfermedades, por guerras, por religiones, creencias, dogmas, persecución, por la Inquisición, torturas, en nombre de Dios, en nombre de la paz, en nombre de los ideales. ¿Y cómo puede enseñarse todo eso a la juventud? Esa es la pregunta.

Si esa es la historia de la humanidad, de los seres humanos, tanto el educador como el joven son seres humanos; por tanto, ¡esa es la historia de ellos! No la historia de los reyes y las guerras; es su historia. Es decir, ¡la historia de ellos mismos! ¿De acuerdo? Ahora bien, ¿puede el educador ayudar al estudiante a comprender la historia de él mismo? No sé si entienden todo esto. Él es el resultado de esa historia, de ese pasado; ¿no es cierto? Entonces, ¿puede el educador ayudar al estudiante a que se comprenda a sí mismo, porque él es la historia? Ese es el problema. ¿Están de acuerdo?

O sea, si usted es el educador y yo el estudiante, ¿cómo me ayudaría, si soy un joven estudiante, a comprender toda la naturaleza y estructura de mí mismo? Yo mismo soy la totalidad de la humanidad. Mi cerebro es el resultado de muchos millones de años. ¿Cómo me ayudará a comprenderme a mí mismo, que soy la historia, el pasado, todo eso está en mí: la violencia, la competición, la agresividad, la brutalidad, la violencia, la crueldad, el miedo, el placer, la alegría pasajera y aquel leve perfume de amor? ¿Cómo me ayudará a comprender todo esto? Lo cual significa que el educador también debe comprenderlo. Él también necesita comprenderse a sí mismo, ¿no es verdad?, y así ayudarme, como estudiante, a que me comprenda a mí mismo. De modo que en esa comunicación entre el profesor y yo, en ese proceso de comunicación, él se comprenda a sí mismo y me ayude a que yo me comprenda. Me pregunto si lo ven. No es que el profesor o educador deba primero comprenderse a sí mismo para luego enseñar, eso quizá tomaría el resto de su vida, sino que en la relación entre el educador y la persona que educa haya una relación de investigación mutua. ¿Es posible hacer eso con el niño, con el joven estudiante? ¿Y cómo lo harán? Esa es la pregunta; ¿de acuerdo?

¿Están interesados en ello? Interlocutor:Sí. Krishnamurti:¿Cómo usted, si es padre, lo investigará? ¿Cómo ayudará a su hijo o a su hija a que comprenda tota la naturaleza y estructura de su mente, sus deseos, sus miedos, ¿entiende?, toda la inercia de la vida? ¡No me miren a mí! [Risas] ¿Cómo lo afrontará? No digan inmediatamente que debemos tener amor y toda esa clase de cosas. Debido a que es un problema enorme, ¿estamos preparados, como padres o profesores, para crear una nueva generación de personas? Esto es lo que está implicado. Una generación de personas totalmente diferente, de mentes y corazones completamente diferentes. ¿Estamos preparados para ello? Si son padres, ¿están dispuestos a soltar, por el bien de su hijo o hija, el alcohol, los cigarrillos, la marihuana, ya saben, toda esa cultura de la droga, y ver que ambos, padre e hijo, sean unos buenos seres humanos?

La palabra « bueno » quiere decir equilibrado, psicológicamente sin ninguna fricción, equilibrado como una buena puerta, ¿entienden?, como un buen motor. Pero también quiere decir íntegro, no dividido, no fragmentado. Y bien, ¿estamos nosotros, la gente mayor, preparados para producir a través de la educación un buen ser humano, un ser humano sin miedos? Sin miedo a los demás, sin miedo al futuro, sin miedo a tantas y tantas cosas, enfermedad, pobreza, sin miedo. Y también, ¿estamos preparados, en la búsqueda del bien o en establecer lo bueno, preparados para ayudar al niño y a nosotros mismos a ser... íntegros? Integridad. La palabra « integridad » quiere decir ser completo. E integridad también significa decir algo y ser consecuente, no decir una cosa y hacer algo distinto. Integridad implica honestidad. Y bien, ¿estamos preparados para eso? ¿Podemos ser honestos si tenemos alguna ilusión, alguna idea romántica, especulativa, o ideales? Si tenemos fuertes creencias, ¿podemos ser honestos? Puede que sea honesto con la creencia, pero eso no significa integridad. ¿Estamos preparados para todo ello? ¿O traemos hijos al mundo, los mimamos hasta que tienen 2 o 3 años y luego los arrojamos a los lobos? ¿No es cierto? Los preparamos para la guerra; ya saben lo que sucede en el mundo.

Esto demuestra que la historia no enseña a los seres humanos. ¿Cuántas madres deben haber llorado a sus hijos muertos en guerras? ¿Entienden? Y, aun así, somos incapaces de detener ese movimiento monstruoso de matarnos entre nosotros.

De modo que si ustedes quieren enseñar a la juventud, deben tener ese sentido de... la exigencia del bien. El bien no es un ideal, ¿entienden? La traducción de « bien », significa ser completo, tener integridad, no tener miedo, no estar confundido. Lo cual no son ideales sino hechos; ¿entienden? Así, ¿podemos ser objetivos? O sea, producir un buen ser humano a través de la educación. Si decimos que sí, entonces, ¿qué harán los padres, ustedes, al respecto? ¿Entienden? ¿Cuál es su responsabilidad? Porque seguramente tienen hijos. Si los tienen, ¿qué harán? ¿Entienden el problema?

Así que uno pregunta: ¿queremos realmente una cultura diferente, un ser humano diferente, con una mente que no esté confundida, que no tenga miedo, que tenga esa cualidad de integridad? Espero haber respondido la pregunta.

Segunda pregunta: « ¿Por qué el conocimiento siempre es incompleto? Cuando uno observa, ¿es consciente de que observa o solo es consciente de la cosa que observa? ¿Conduce el ser consciente al análisis? ¿Qué es el conocimiento psicológico? » Lo leeré de nuevo. « ¿Por qué el conocimiento, como usted dice, siempre es incompleto? Cuando uno observa, ¿es consciente de que observa o solo es consciente de la cosa que observa? ¿Conduce el ser consciente al análisis? ¿Qué es el conocimiento psicológico? »

¿Quién esperan que conteste estas preguntas? [Risas] ¡El Oráculo del Delfos, [risas] los sacerdotes supremos, los astrólogos, los adivinos, la lectura de las hojas de té! [Risas] ¿Quién esperan que conteste esta pregunta? Si no esperan que alguien conteste la pregunta, porque ustedes la han formulado, ¿podemos examinarla juntos? ¿Entienden? Examinarla juntos, sin esperar que el orador la conteste para luego aceptarlo o negarlo, e irse a su casa insatisfechos, diciendo: « He desperdiciado la mañana ». Pero si podemos, con seriedad, examinar juntos estas preguntas, entonces ambos profundizaremos en el problema y será su propia respuesta, no la respuesta de alguien que contesta las preguntas y ustedes lo escuchan; en ese caso no sería algo de ustedes, ¿entienden? Es como un hombre que tiene cáncer. Pueden hablar del cáncer si no lo tienen, pero si lo tienen están involucrados en ello; hay dolor, ansiedad, miedo.

Así pues, ¿podemos examinar estas cuestiones, todas, no solo esta sino también la anterior? « ¿Por qué el conocimiento, como usted dice, siempre es incompleto? ». ¿Qué es el conocimiento? ¿Qué queremos decir cuando decimos « yo sé »? Por favor, investiguen conmigo, juntos, despacio. Cuando digo « sé matemáticas », « sé medicina o cirugía », y también sé..., a través de la experiencia he reunido ciertos datos. Cuando decimos « yo sé », ¿sabemos qué queremos decir con eso? ¿Entienden mi pregunta? Saberlo. Pueden decir: « Conozco a mi esposa, a mi esposo, a mi chica, a mi novia o a mi chico », pero ¿realmente los conocen? ¿Pueden conocerlos? Por favor, sigan esto paso a paso. ¿O ustedes tienen, como dijimos el otro día, una imagen de ellos? ¿Es la imagen un hecho? ¿Entienden lo que digo? ¿Nos entendemos mutuamente? Así que la palabra « saber » es muy, muy limitada, ¿verdad? Y el conocimiento adquirido a través de la ciencia, no solo del área tecnológica sino también los científicos tratando de descubrir a través de la materia qué hay más allá, cuál es el origen de todo esto. Han acumulado gran cantidad de conocimiento, y hasta ahora no han sido capaces de descubrir qué hay más allá. Por tanto, el conocimiento, según la ciencia, es limitado, estrecho; en consecuencia, el conocimiento y la ignorancia siempre van juntos. La ignorancia, que es no saber, y el conocer siempre van juntos, ¿no es cierto? Creo que eso está bastante claro.

Pero, contestando un poco más, los científicos dicen que a través de la materia encontrarán ese algo que está más allá. Nosotros, los seres humanos, somos materia; ¿entienden? ¿Por qué no vamos a través nuestro en lugar de lo otro? ¿Entienden lo que digo? ¿Siguen lo que digo? ¿Estamos hablando juntos? Porque, si la mente puede investigarse a sí misma, la posibilidad de encontrar aquello que es el origen de todas las cosas es mucho más probable que lo otro. No sé... De modo que conocerse a uno mismo siempre es limitado. No sé si lo entienden. Si digo « debo conocerme a mí mismo », puedo estudiar psicología, puedo hablar con los psicólogos, los psicoanalistas, los psicoterapeutas, los psicobiólogos, etc., etc., pero eso siempre es limitado. Mientras que si me comprendo a mí mismo, si profundizo en esta entidad llamada « yo », existe la posibilidad de ir infinitamente más lejos; ya hablaremos de ello, y tal vez seamos capaces de avanzar durante las siguientes charlas, porque es algo muy importante. De lo contrario, la vida tiene muy poco sentido, ¿entienden? Es lógico. Nuestra vida es placer, dolor, ya conocen todo su ciclo, premio y castigo; ese es el patrón en el cual vivimos. Y ese patrón ha creado el conocimiento, que psicológicamente hemos adquirido. Ese conocimiento que hemos adquirido ha creado el patrón en el cual estamos atrapados; ¿no es verdad? Así pues, el conocimiento, ya sea de biología, de medicina, de ciencia, siempre es limitado. Así de simple, ¿no?

« Cuando uno observa, ¿es consciente de que observa o solo es consciente de la cosa que observa? ¿Conduce el ser consciente al análisis? ». Primero que todo, hablemos juntos de lo que significa observar. Existe el observar visual, el árbol, el escuchar, no solo con el oído sino también escuchar internamente; ¿entienden? Ya saben esto. De manera que cuando observamos, ¿estamos realmente observando? ¿O estamos observando con la palabra? ¿Entienden? ¿Están siguiendo? Es decir, observo algo y digo « árbol »; eso es observar con la palabra. No sé si lo entienden. ¿De acuerdo, señor? Es un observar a través de la palabra. Por tanto, ¿podemos averiguar cómo observar sin la palabra? ¿Entienden lo que estoy diciendo? ¿De acuerdo? ¿Estamos avanzando juntos? De lo contrario, la palabra se vuelve más importante que el ver; ¿no es cierto? Si tenemos esposa o esposo, observamos con todos los recuerdos, imágenes, sensaciones, enojos, etc., que tenemos uno del otro; por tanto, ¡nunca observamos!

El paso siguiente es: ¿podemos observar la persona con la que vivimos sin la imagen, sin el retrato, sin la idea? ¿Pueden hacerlo? Puede que seamos capaces de percibir esa cosa que llamamos árbol sin la palabra; eso es bastante fácil. Si lo han hecho, resulta bastante fácil. Otra cosa es observar a la persona con la que vivimos, observarla sin la acumulación de recuerdos sobre ella. Si lo han investigado, si están interesados en... No, antes que nada, ese observar a través de la imagen, del retrato, de las sensaciones, etc., de los recuerdos acumulados, no es realmente relación. Es la relación de una imagen con otra imagen, pero nosotros llamamos a eso relación. Sin embargo, si lo examinan con detenimiento, no es relación; es mi idea y la idea del otro.

Ahora bien, ¿podemos, al observar, no hacer ninguna abstracción de lo que observamos en forma de idea? ¿Entienden todo esto? No se confundan, señores. No están acostumbrados a todo ello, ¿verdad? Esto es lo que llamamos conocimiento psicológico. O sea, psicológicamente he acumulado enorme cantidad de información sobre mi esposa, si tengo esposa, o novia; he acumulado conocimientos sobre ella, correcta o erróneamente, dependiendo de mi sensibilidad, de mi ambición, de mi codicia, de mi envidia, de todo eso, dependiendo de mi actividad egocéntrica. ¿Entienden todo esto? Ese conocimiento impide el verdadero observar a la persona, que es algo viviente; ¿no es cierto? No quiero contactar con esa cosa viviente porque tengo miedo; es mucho más seguro tener una imagen de esa persona en lugar de ver la cosa viviente. ¿Entienden? ¿Están siguiendo?

Mi conocimiento psicológico me impide observar de forma limpia. Entonces, ¿puede uno liberarse de eso? ¿Entienden? ¿Puede terminar esa maquinaria que fabrica estas imágenes? ¿Entienden mi pregunta? Es posible que digan: « ¿Cómo voy a terminarla? ». ¿Entienden? « Tengo una imagen de mi amigo, o de quien sea; es tan real como un hecho tremendo, como una piedra alrededor de mi cuello; ¿cómo voy a desembarazarme de ella? ». ¿De acuerdo? ¿Es la piedra, la imagen [risas] alrededor de mi cuello diferente del observador? Voy a investigarlo más despacio. ¿Es esa imagen, ese peso alrededor de mi cuello, diferente del observador que dice: « Tengo una imagen »? Me pregunto si lo entienden. ¿Entiende mi pregunta, señor? Contacte conmigo, señor, hablemos juntos, movámonos.

¿Es el observador que dice: « Tengo la imagen », que dice: « ¿Cómo voy a liberarme de ella? », es ese observador diferente de aquello que observa? ¿Entienden? Es evidente que no. ¿De acuerdo? O sea, el observador es quien fabrica la imagen. Me pregunto si lo ven. ¿Sí? ¿Lo captan?

Bien, ¿qué es el observador? ¿Quién es el observador que fabrica la imagen y luego se separa de esa imagen y dice: « ¿Qué voy a hacer con ella? » ¿Entienden? Así es como vivimos. Ese es el patrón de nuestra acción y nuestro condicionamiento, al cual estamos acostumbrados; lo aceptamos como algo natural. Pero nosotros estamos diciendo algo del todo diferente, que es: el observador es lo observado. Permítanme investigarlo un poco más. Observo el árbol pero no soy el árbol, ¡gracias a Dios! Sería muy estúpido decir que soy el árbol, o me he identificado con el árbol, etc., etc. Todo ese proceso de identificación todavía es el observador tratando de ser algo, de llegar a ser algo. De modo que debemos investigar qué es el observador, quién es el observador. El observador es el resultado de todo el conocimiento pasado; ¿verdad? Es su experiencia, su conocimiento, sus recuerdos, sus miedos, sus ansiedades: el pasado. Por eso el observador siempre vive en el pasado. Si lo observan, podrán verlo en ustedes mismos. El observador todo el tiempo se modifica, afronta el presente pero todavía sigue enraizado en el pasado; ¿no es cierto? Así pues, existe ese movimiento del tiempo, que es el pasado modificándose a sí mismo en el presente hacia el futuro. Esa es la inercia, el movimiento del tiempo. Por el momento no voy a investigar eso.

Cuando observamos, estamos observando a través de esa imagen que hemos creado de algo o de esa persona. ¿Podemos observar esa cosa sin la palabra, podemos observar esa persona sin la imagen? Eso significa: ¿puede el observador no interferir en la observación? ¿De acuerdo? ¿Lo captan? ¿Lo están trabajando? Cuando miran a una persona, por supuesto, si es un extraño no tienen una imagen; dicen: « Oh, es extranjero, que se vaya ». [Risas] Pero si miran a alguien que conocen muy íntimamente, cuanto más íntimamente conocen a ese alguien, mayor es la imagen. ¿Pueden mirar a esa persona sin la imagen? Eso significa: ¿pueden mirar a esa persona sin el observador? ¿Entienden? Me pregunto si... Eso es observación pura.

Seguimos: « ¿Conduce el ser consciente al análisis? ». Es obvio que no. ¿Entienden la pregunta? O sea, ¿qué queremos decir con análisis? ¿Qué es analizar? ¿Quién analiza? ¿Entienden? Me analizo a mí mismo, ¿de acuerdo?; voy a investigarlo. Me analizo a mí mismo o me analiza el analista. Si me analizo a mí mismo, ¿quién es el analizador? ¿Entienden? ¿Es el analizador diferente de aquello que analiza, o sea, yo? ¿Entienden? ¿Es el analizador diferente de mí? Oh, vamos, señor. Es obvio que no. Miren... En nuestras charlas y en las preguntas y respuestas, estamos eliminando la misma estructura del conflicto entre los seres humanos. La estructura del conflicto existirá mientras haya división. La división en mí crea la división externa. Hay división en mí porque digo que soy hindú, y el identificarme con esa imagen de ser hindú me da seguridad; por eso me aferro a ella. Lo cual es una tontería: ¡no hay seguridad en una imagen! Y la otra persona hace lo mismo: él es musulmán, árabe o judío; hace lo mismo. De modo que entre nosotros estamos como perro y gato. Así pues, el analizador es lo analizado, ¿entienden? ¿Qué sucede, entonces? Si el observador psicológicamente es lo observado, entonces no hay conflicto, ¿entienden?, porque no hay división. Si ven esto claramente, es decir: nuestras mentes han sido entrenadas, educadas para tener esa división. Yo y la cosa somos diferentes. Yo, con mi ira, con mis celos. Yo y los celos somos diferentes; por tanto, debo hacer algo al respecto: controlarlos, suprimirlos, superarlos; actúo sobre ellos. Pero si yo soy los celos, la ansiedad, ¿qué sucede? ¿Entienden mi pregunta? Termina el conflicto. Y luego, ¿qué sucede? Vamos, señor. No quiero... Vamos, ¿qué sucede? Si mientras hablamos realmente lo está haciendo, si termina esa división entre ambos, ¿qué sucede? Si la ansiedad soy yo, yo soy la ansiedad. Es obvio. ¿Qué sucede, entonces? No esperen que yo lo conteste.

Primero que todo, ¿puedo proseguir?, porque... En primer lugar, se ha roto el patrón, ¿no es cierto? El patrón, que es el condicionamiento de mi mente, ese patrón se ha roto; ¿de acuerdo? ¿Qué significa eso? Terminar algo, ¿verdad?, ¡es el comienzo de algo más! Me pregunto si lo captan. Si rompo el patrón, si se rompe el patrón, termina la lucha; ¿qué sucede, entonces? Surge un nuevo impulso, ¿entienden?, surge un nuevo movimiento; ¿no es cierto, señor? No sean escépticos. Si lo hacen, lo averiguarán, siempre que pongan su mente, su energía, si lo investigan. Cuando observan el árbol, la palabra « árbol » interfiere. En el momento de ver algo, dicen: árbol, mariposa, ciervo, montaña, río, ¿entienden?; la reacción es inmediata. Pueden observar esa reacción y tal vez eliminarla, y solo observar el árbol, su belleza, su perfil, ¿entienden?, su gracia, la cualidad que tiene.

Ahora bien, hagan lo mismo con la persona con la que viven, con la que tienen intimidad. No tener ni una sola imagen de esa persona. Entonces la relación es algo extraordinario, ¿no es cierto? Me pregunto si lo ven. ¿No? No lo hacen; por eso no lo descubren. Estamos tan anclados en nuestro pasado, en nuestro condicionamiento, en nuestros patrones. Solo Dios sabe cómo podrán romperlos. ¿De acuerdo? ¡Deben romper los patrones! Es como un hombre que vive en una ilusión y dice que esa ilusión es una realidad.

Interlocutor: Señor, si el observador es lo observado, ¿cómo puede uno ir más allá de ello? Uno no puede salirse de eso.

Interlocutor: Si el observador es aquello observado, aquel que observa también es lo observado. ¿Cómo puede salirse de eso? Porque... [inaudible]

Krishnamurti: Señor, un momento, señor. ¿Está realmente...? No lo digo personalmente por usted, no estoy siendo personal; ¿se da uno cuenta de esa realidad, de la realidad, no de la idea? El hecho de que el observador tiene una imagen de la persona que está observando: su esposa, etc. ¿Es consciente de ese hecho, de esta división? ¿Y se da cuenta de que esa división la crea esa imagen que hace de él o ella? ¿De acuerdo? ¿Se dan cuenta de ese hecho? ¿O yo les expongo ese hecho y, seguidamente, ustedes lo aceptan? De ser así, no es algo verdadero; tan solo es una idea. Pero si dicen: « Sí, es un hecho ». O sea, esa imagen de él o de ella existe; me doy cuenta de esa imagen, de ese retrato, de esa idea; entonces, lo siguiente es: ¿es esa imagen, ese retrato, la verdadera persona que vive con usted? Es evidente que no. Por tanto, ¿quién crea esa imagen? ¿Entiende? Si sigue la secuencia, la respuesta es muy simple; ¿entiende?

Ahora bien, señor, primero observe el árbol, vea si puede mirarlo sin la palabra. Cuando ve esa cosa que llama rosa, ¿puede mirar esa flor sin nombrarla? ¿Entiende, señor? ¡Pruébelo! Seguidamente, descubra si tiene una imagen de una persona. Ahora espere un momento. Tiene una imagen de mí, ¿verdad? Porque los periódicos lo comentan, o alguno de estos libros tontos, ¿no? Tiene una imagen de mí. Por tanto, ¿está escuchando a través de esa imagen, del retrato, a través de los artículos o de los libros que ha leído? ¿O está escuchando directamente sin la imagen? ¿Entiende? Oh, vamos, señor.

Interlocutor: Señor, ¿qué sucede cuando la conducta de la otra persona confirma la imagen?

Krishnamurti: Supongamos que la esposa no tiene ninguna imagen del esposo; ¿cuál es, entonces, la relación entre el esposo y la esposa que no tiene ninguna imagen? ¿Entiende la pregunta? Eso es lo que pregunta. ¿Entiende, señor? Si usted es violento y la otra persona no lo es, ¿cuál es, entonces, la relación? ¿Está usted relacionado? Aparte, tal vez, de lo sensorial, lo sexual, ¿tiene alguna relación? Es obvio que no. Sin embargo, están viviendo en la misma casa. [Risas] Y bien, ¿qué harán? Señores, no lo están afrontando, no están moviéndose con los hechos; miren, por eso están viviendo con ideas; esa es la dificultad de este asunto.

Muy bien, señor, vamos a investigarlo. Mi esposa no tiene ninguna imagen de mí. Primero que todo, esa es la manera más extraordinaria de vivir. ¿Entiende? Ahí puede haber, quizá, un amor realmente profundo. Ella no tiene ninguna imagen de mí, pero yo sí tengo imágenes, retratos, ideas; todo eso está en mí, acumulado, y estamos viviendo en la misma casa. ¿Qué sucede? Ella es libre y yo no. Soy yo quien crea el conflicto, no ella; ¿verdad? Quiero que ella tenga una imagen de mí, porque estoy acostumbrado a eso, de manera que inicio una relación de lo más destructiva, ¿no es cierto? Hasta que ella dice « basta ». ¿Se divorciará de mí? Vamos, señores, este es su trabajo, afronten todo eso. ¿Me dejará? O ella, al no tener una imagen de mí, genera una atmósfera totalmente diferente en la casa; ¿entiende, señor? Nunca hacen esto; ¡pruébenlo, señores! Hay una total y diferente... Empiezo a darme cuenta, debido a que ella es inamovible, ¿entienden?, de que me muevo de un lado a otro. Empiezo a ver que, cuando afronto algo inamovible, algo me sucede. ¿No les sucede eso ahora? ¡Oh, vamos, señores!

Señor, alguien va de una religión a otra, de un gurú a otro, de una filosofía, ya sabe, jugando, jugando, jugando, y alguien más dice: « Ya he pasado por todo eso; fuera, se terminó ». Esa persona es inamovible, ¿entiende? Y bien, ¿qué sucede? ¡Pruébelo!

Interlocutor: ¿Cómo eliminar la imagen?

Krishnamurti: ¿Cómo eliminar la imagen? Mire, no lo ha entendido. No puede eliminar la imagen porque usted ha creado esa imagen; ¿no es verdad? ¿Se da cuenta de eso? ¡Tendría que eliminarse a sí mismo! [Risas] Es decir, a su pensamiento, que ha creado la imagen de usted mismo. No voy a hablar de todo el movimiento del pensamiento, porque eso requiere mucho... Ya saben. Hay demasiadas preguntas; lo veremos a medida que hablemos.

Tercera pregunta: « ¿No surge el pensar como una defensa contra el dolor? El niño empieza a pensar para separarse del dolor físico. ¿Qué es primero, el pensamiento, que es conocimiento psicológico, el resultado del dolor, o el dolor es el resultado del pensamiento? ¿Cómo uno supera las defensas desarrolladas en la niñez? ». « ¿No surge el pensar como una defensa contra el dolor? El niño empieza a pensar para separarse del dolor físico. ¿Qué es primero, el pensamiento, que es conocimiento psicológico, el resultado del dolor, o el dolor es el resultado del pensamiento? ¿Cómo uno supera las defensas desarrolladas en la niñez? ».

¿De acuerdo? ¿Entienden la pregunta? ¿Qué hora es, señor?

Interlocutor: Las cinco y media.

Krishnamurti: ¡Dios mío! Se dan cuenta del tiempo que necesitamos para una o dos preguntas. Como saben, en realidad solo existe una pregunta. Si observan todas estas preguntas, solo existe una pregunta fundamental. ¿Cuál es? Pregúnteselo, señor. Una, si usted tuviera... Por favor, despacio, señor. Un ángel se acerca y dice que tan solo puede hacer una pregunta, y debe ser una pregunta fundamental, no cómo ser rico, con quién tengo que casarme, ¿entiende?, sino una pregunta profunda y fundamental.

Interlocutor: ¿Cómo eliminar el pensamiento?

Krishnamurti: ¿Quién es la entidad que dice « cómo voy a... »? Usted no lo...

Interlocutor: ¿Quién soy yo?

Krishnamurti: No contestaré esa pregunta porque no lo ha investigado. Ya lo descubrirá.

Interlocutor: ¿Por qué no hace usted la pregunta?

Krishnamurti: Yo la he hecho.

Interlocutor: No lo entiendo.

Krishnamurti: Oh, no es lo suficiente rápido. Señor, esa es la pregunta: ¿crea el pensamiento el dolor o es el dolor que crea el pensamiento? ¿Entiende? Si clava un alfiler en esa pierna, eso se transmite al cerebro y entonces hay dolor y la ansiedad de terminar ese dolor. Todo eso es el movimiento del pensar, ¿no? Una reacción nerviosa, me identifico con esa reacción y esa identificación dice: « Espero que ese dolor termine y no vuelva a tenerlo en el futuro ». Todo eso es parte de la totalidad del impulso, ¿no?, de la totalidad del movimiento. ¿Por qué los separa: si el pensamiento es primero o el dolor es primero? ¿Entiende? « ¿Qué es primero, el huevo...? »; ya saben esa cuestión. ¿Primero está la gallina o el huevo? Señor, no lo está captando. No es el momento de investigar eso. ¿Es el miedo, que es parte del dolor, el resultado del pensamiento? ¿Entiende? ¿Existe el miedo sin el pensamiento?

Interlocutor: ¿Es posible liberarse del miedo incluso con el pensamiento?

Krishnamurti: Señor, el pensamiento crea al « yo ». Es obvio. Los sucesivos incidentes, las ideas, la herencia genética, etc., etc.; el « yo » es el resultado del pensamiento: soy hindú, soy católico, soy esto o aquello, ¿entiende?, soy americano, tengo éxito, soy médico, soy... Todo eso es un manojo creado por el pensamiento.

Estoy preguntando, señor, la mayoría hemos tenido dolor. ¿Ha experimentado el separar el pensamiento del dolor? ¿Lo ha hecho? Claro que lo ha hecho. Mirar el dolor, no identificarse con él y decir: « Oh, tengo dolor ». ¿Entiende? Al sentarse en el sillón del dentista durante cierto tiempo, observar lo que sucede, de manera que su mente observe sin identificarse. Puede hacer eso, señor. Yo me senté en el sillón del dentista durante 4 horas. Les contaré qué sucedió. En ningún momento ni un solo pensamiento cruzó mi mente. Lo descubrí después de haber estado sentado durante cuatro horas.

¿Cómo uno va más allá de las defensas cultivadas en la niñez? ¿Visitará a un psicoanalista? ¿Lo hará? No, espere, no diga que no. Ese es el motivo de que existan. [Risas] Ellos son los sacerdotes modernos. Ahora bien, ¿irá a un psicólogo, psicoterapeuta, psico... etc.? Existen muchas clases de estos curanderos. Lo siento, no estoy siendo rudo con ellos; solo pregunto: ¿acudirá a ellos? Ese es el camino más fácil, ¿no es cierto? Y creemos que ellos solucionarán todos los problemas de la niñez, pero ellos no pueden hacerlo. Pueden modificarlos ligeramente; eso es lo que ellos dicen. Bien, ¿qué hará? No hay nadie a quien pueda acudir, ¿verdad? Señor, ¿lo afrontará? ¡No hay nadie! Su gurú, su dios, su sacerdote, su psicoanalista, incluyendo a Krishnamurti, nadie a quien acudir; ¿qué hará? ¿Alguna vez ha afrontado ese hecho de no poder? Puede ir a ver a un médico, si tiene cáncer; ese es un asunto diferente. El conocimiento psicológico que usted ha desarrollado desde la niñez, que se vuelve neurótico, que... La mayoría de la gente es neurótica, de alguna manera, pero... No hay nadie en la tierra o en el cielo a quien acudir; ¿qué hará? ¿Cómo averiguará que usted es neurótico? No que alguien le diga que usted es neurótico, porque la mayoría de gente es neurótica. Si alguien me dice que soy neurótico, es como si la sartén le dijera al cazo: « Apártate, que me tiznas »; ¿no? Bien, ¿cómo averiguaré que soy neurótico? ¿Quiero averiguarlo? Si lo hago, ¿cómo lo sabré, cómo lo veré? ¿He eliminado realmente de mi pensamiento, de mi mente, la idea de que alguien me ayudará? ¿Entiende, señor? Mire lo que he hecho. ¿Entiende? Acudir a alguien para que me ayude puede ser la esencia de ser neurótico. ¡Me pregunto si lo ve! No importa.

Bien, ¿qué haré? ¿Cómo voy a saberlo, en un mundo que prácticamente es neurótico, mis amigos, mis relaciones, todos están ligeramente desequilibrados? Seguramente, yo también estoy desequilibrado. Así pues, ¿qué haré, sabiendo que no hay nadie a quien acudir? Ni la confesión, nada de eso, nadie. Bien, ¿qué haré? Observe lo que me sucede. ¡No lo capta! Debido a que no puedo acudir a nadie, ¿qué sucede, entonces, en mi mente, cuando siempre he dependido de otros? De libros, de psicólogos, ¿entiende?, de la autoridad; ¿qué le sucede a mi mente?

Interlocutor: [Inaudible]

Krishnamurti: Siga, señor: ¿qué le sucede a su mente si realmente se da cuenta de que es imposible acudir a alguien?

Interlocutor: Debe hacerlo por sí mismo.

Krishnamurti: No, mire, señor, no responda; ¿qué le sucede a su mente? ¿Es la neurosis el resultado de la dependencia? Dependo de mi esposa, dependo del médico, dependo de Dios, dependo de los psicólogos, ¿entiende? Establezco una serie de dependencias alrededor mío, con la esperanza de estar seguro en esa dependencia; ¿no es cierto? Pero, como no puedo depender de nadie, descubro lo que sucede. Oh, vamos, ¿qué sucede cuando no depende?

Interlocutor: Resuelvo el problema.

Krishnamurti: Hágalo, señor. Hágalo. ¿Lo entiende, señor? Estamos generando una tremenda revolución, una revolución psicológica, ¿no es cierto? ¿De acuerdo? Y no están dispuestos a encararla. Dependo de mi esposa, ella me anima a depender de ella, o yo..., etc., ambos lo hacemos. De modo que usted me dice: eso es parte de su neurosis. Yo no lo descarto sino que lo examino, digo « tiene razón », lo veo. Y bien, ¿puedo ser libre, dejar de depender de mi esposa, psicológicamente, por supuesto? ¿Lo hará? No, señor, no lo hará porque tiene miedo. Quiere algo de ella: sexo, esto o aquello. O ella estimula sus ideas, le ayuda a que sea dominante, a ser ambicioso, ¿entiende? Le dice: « Eres un filósofo maravilloso ». [Risas] Ver que ese mismo estado de depender de otro puede ser la profunda neurosis psicológica. Y si rompe ese patrón, ¿qué sucede? Que estará en su sano juicio. Si está libre de la Iglesia, de los sacerdotes, de los papas, ¿sigue?, de todo ese asunto, entonces es... ¿Entiende lo que le sucede, cuál es el estado de su mente? Señor, debe tener una mente así para averiguar qué es la verdad.

La dependencia ha sido, desde la niñez, un factor contra el dolor, contra las heridas, para el consuelo, para el sustento emocional, para alentar. Todo eso ha sido establecido en usted; usted es parte de ello. Si dice: « No más autoridad, autoridad religiosa », ¿sabe lo que sucede?

Interlocutor: ¿Por qué Cristo dijo...?

Krishnamurti: Oh, señor. Mire, es imposible discutir con usted. Señor, antes de Cristo estuvo Buda, 500 a.C., y antes de él fue alguien más, de modo que no es solo esa persona que de repente lo descubrió. Ese es su condicionamiento de dos mil años, igual que en la India tienen tres mil años de condicionamiento. Esa mente condicionada nunca podrá averiguar qué es la verdad. Puede venerar imágenes, disfrutarlas, pero eso no es la verdad. ¡No tiren bombas! [Risas]

Así pues, señor, eso significa, no depender de nada significa que usted está solo. ¿Sabe qué significa la palabra « solo »? Indivisible. Eso es sensatez. Esa sensatez genera racionalidad, claridad, integridad.

Señor, siento no contestar el resto de preguntas.

30 Noviembre 1980

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