Sugerencia
Subscribe to the Subscribe
And/or subscribe to the Daily Meditation Newsletter (Many languages)
Print   pdf Pdf
                         Diaspora      rss 

¿Qué le ha sucedido a la humanidad?

Segunda charla pública en Brockwood Park, 1982

Domingo 29 Agosto 1982

¿Podemos continuar con lo que hablamos ayer? Antes de empezar, quien les habla les recuerda que no es un entretenimiento de fin de semana. No están aquí para divertirse o estimularse intelectualmente. Esto de ninguna manera es una forma de entretenimiento. Más bien somos serios y espero que ustedes también lo sean.

Ayer decíamos que en la consciencia humana, a saber, lo que somos, no superficial sino profundamente, existe una base común sobre la cual todos nos apoyamos. Nuestra consciencia, más o menos, es similar a toda la humanidad. Donde quiera que vayan siempre hay dolor, ansiedad, incertidumbre, una gran sentido de vacío, la búsqueda de placer y un interminable dolor de 1000 años de lágrimas. Este es el destino común a todos los seres humanos, ya sea que vivan en diferentes climas, que vivan en China, en Rusia, en Estados Unidos o en cualquier otra parte del mundo, este es el destino común a todos los seres humanos. Y esta es la consciencia, con su contenido, de todos los individuos que creen que están separados, pero son similares a toda la humanidad. Pienso que esto es irrefutable, tanto lógica, intelectual como factualmente, es así. No es una afirmación dogmática, porque si uno observa de cerca lo que de hecho son los seres humanos, no como una idea, una fantasía o románticamente, sino en realidad, cada uno de nosotros sufre, cada uno tiene enormes dificultades, gran dolor. Somos inseguros, frustrados, lastimados, y donde quiera que vayan es así con todos los seres humanos. Si bien en la superficie estamos divididos en nacionalidades, en diferentes culturas religiosas, en lo externo estamos recubierto de afanes internos, agonías, placer, gozo, etc. Si lo observamos con cuidado, ¿qué lugar ocupa el individuo en todo esto? Estamos condicionados como individualidad, estamos condicionados a pensar que estamos separados de los demás, que tenemos almas separadas, lo que quiera que eso signifique. Tenemos que triunfar separadamente, eso es mero condicionamiento, ¿o es una ilusión, algo que superficialmente , porque en lo superficial somos diferentes, usted es alto y yo soy bajo, o yo soy negro y usted moreno, etc., superficialmente podemos ser diferentes a un nivel periférico, pero eso no significa individualidad. Puede que tengan capacidades distintas, puede que yo sea artista y usted político, esas son vestimentas y recubrimientos externos. Tomamos los efectos y las apariencias externas como individuales.

Como decíamos ayer, no estamos meramente escuchando a quien les habla, sino pensando juntos sobre este asunto. Quien les habla no se basa en ninguna declaración dogmática, estamos cuestionando, inquiriendo, y la duda, el escepticismo es parte de esta investigación. No sólo duden de lo que piensan, cuestionen sus creencias, conclusiones, no sólo cuestionen lo que dice el orador, eso es bastante sencillo y bastante superficial, sino duden de su propio comportamiento, cuestionen como viven, toda la estructura religiosa, duden de ella, cuestiónenla; duden de todas las nacionalidades,de por qué matamos seres humanos como nosotros, por qué aceptamos la guerra, etc. El escepticismo tiene un lugar en nuestra investigación. Estamos investigando juntos, no se trata de que esté inquiriendo y ustedes sigan, o que digan que es absurdo y se alejen del punto. Sino que juntos estamos investigando este asunto, no es un tema unilateral. Si está muy claro que juntos estamos investigando esa cuestión, ¿qué le sucede al hombre que se supone ha evolucionado durante millones de años? A través de esa evolución, de ese tiempo, de ese período, somos más o menos tan bárbaros como antes, matándonos unos a otros, en eterno conflicto, religiones divididas, etc.

De modo que, como dijimos ayer, nuestra consciencia, que es lo que somos, es la consciencia de la humanidad. Y nos preguntamos si esa consciencia con todo su contenido, las creencias, conclusiones, la fe, el aceptar, los miedos, los placeres, la agonía, la soledad, la desesperación, el dolor y el constante inquirir, ¿existe algo más allá de todo esto, del contenido de nuestra consciencia? Eso es lo que somos. Y el pensamiento, como dijimos, no es un pensamiento individual, el pensamiento es común a toda la humanidad. De nuevo, es algo bastante obvio. El pensamiento ha creado todo este mundo en el que vivimos. No la naturaleza, ni el tigre, ni los preciosos árboles o las montañas, sino la sociedad en la que vivimos, el pensamiento ha creado todo eso. Y como lo ha creado, entonces el pensamiento trata de resolver los problemas de esa sociedad, que somos nosotros. Nosotros somos la sociedad, la sociedad no es diferente de nosotros, lo que somos, eso es la sociedad. Si somos ambiciosos, codiciosos, envidiosos, competitivos, violentos, creamos una sociedad a la medida. Si observan, todos son hechos obvios si lo han investigado. Espero, uno espera que lo hagan, sin aceptar lo que el orador dice, sino que juntos investiguemos este asunto tan serio. No es una seriedad de fin de semana, de unos días, de esta mañana, de una hora o que estén un poco serios para luego olvidarlo todo y volver a la rutina, a la tradición, al hábito, al proceso mecánico del vivir. Estamos inquiriendo juntos por qué los seres humanos, usted y esa gente que vive a miles y miles de millas de distancia, han creado esa sociedad, y, ¿es posible producir un cambio radical en esa sociedad, a saber, un cambio radical en nosotros porque somos la sociedad. El mundo no es diferente de nosotros, nosotros hemos creado este mundo. A menos que nuestro mundo, que es el mundo que está dentro de nosotros, en el área psicológica, si ese mundo no se transforma, seguiremos matándonos unos a otros en nombre de Dios, en nombre de las religiones, por razones patrióticas. Todo eso demuestra que pensamos en términos de separación, el inglés, el francés, el tibetano, etc., pensamos por separado, esperando encontrar seguridad tanto física como psicológica, intentamos encontrar seguridad en esta separación. Pero en la separación no puede haber seguridad, es tan obvio. No puede haber seguridad en la división religiosa. No hay seguridad en las comunidades porque están separadas. No trae seguridad pensar que estamos separados del resto de la humanidad.

La separación es un problema muy complejo, porque estamos condicionados a vivir y a funcionar en la separación, esa es nuestra tradición, esa es nuestra cultura. Si usted es un artista, es un artista separado del resto de personas, del hombre de negocios o del sacerdote, está separado. Y las religiones en todo el mundo cultivan esa separación. Este es un asunto muy serio, por favor, presten atención, porque el mundo empeora cada día más. La gente se prepara para la guerra, no es una amenaza, es así. Y nosotros, como seres humanos, estamos atrapados en esto. Los políticos no escucharán nada de esto porque ellos promueven la separación, la gran mayoría de gente en el mundo piensa y cree, tiene fe que con nacionalidades separadas habrá paz, pero la historia demuestra que la separación no trae paz, sin embargo, no cambiamos. En este país han pasado una guerra, sigue habiendo guerras en diferentes partes del mundo... porque todos ya sea ideológica, individual y nacionalmente, trabajan para sí mismos, ven seguridad en la separación. Como decíamos ayer, para observar este hecho, esta realidad, para percibirla, no emocionalmente, o como un concepto intelectual, sino como una realidad, una realidad ardiente, mientras pensemos en términos de separación habrá conflicto, conflicto en nuestras relaciones, tal como señalábamos ayer. Y esa separación genera odio, esa separación trae consigo la sensación de una entidad separada que debe trabajar para sí misma, cultivar su egoísmo, atender sus propios negocios, su propia capacidad. Eso es lo que están haciendo los científicos. Los científicos se interesan por una o dos cosas, los grandes científicos estudian la materia, lo que hay más allá de ella, pero aquellos que son empleados del gobierno, estos científicos mantienen las guerras, como lo hacen todos los sacerdotes del mundo; ¿no es cierto? Todo esto son hechos.

Como decíamos ayer, percibir los hechos no es analizar el hecho, uno observa eso, lo observa. Y ayer nos hicimos brevemente esa pregunta, ¿qué significa observar? Observar lo que está sucediendo en lo externo, fuera de nuestra piel, en la sociedad, en el mundo, donde la tecnología avanza tan rápidamente, casi destruyendo el cerebro. Y en Oriente, como dijimos ayer, o sea, en el Lejano Oriente está ahora siendo completamente mecanizado, en lo tecnológico avanza mucho más que cualquier otro país, lo vemos en Japón: automóviles, radios, televisores, etc. El cerebro en su mayor parte ha estado ocupado con eso. Y si ahora no observamos con sabiduría, cuidado e inteligencia, la profunda cualidad del cerebro, la profunda cualidad del ser humano, entonces el cerebro de forma natural se deteriorará, como lo hace ahora. El cerebro tiene infinita capacidad pero nuestra vida actual lo limita. Está limitado por nuestro deseo de realizarnos como individuos, limitado por el afán, por la agonía, la desesperación, la soledad, por el estado terrible en que vive el ser humano, todo eso, todas esas actividades limitan el cerebro. Si eliminamos esa limitación el cerebro tiene infinita capacidad; ¿de acuerdo? Estamos inquiriendo en todo eso, viendo si es posible eliminar, liberarse de este condicionamiento como el odio, porque los seres humanos se odian; puede que no odie a su vecino, pero odia a quien interfiere en sus ideas particulares, o lo tolera, que viene a ser lo mismo.

También investigamos las heridas psicológicas de los seres humanos. Observar esas heridas y no arrastrarlas el resto de nuestras vidas. Ver las consecuencias de haber sido herido psicológicamente, lo cual produce soledad, resistencia, más temor. Observar todo eso. La observación es como una llama, es atención, y con esa capacidad de observar la herida, la sensación de agravio, el odio, todo eso se elimina, desaparece, si observa con atención.

Y también hablamos de la relación, de la relación humana, íntima o no íntima. Estamos en un constante conflicto en la relación, el hombre y la mujer. Estoy seguro que conocen todo esto. Pero toleramos ese conflicto, lo soportamos, nos han educado para aceptar el conflicto, y consideramos que el conflicto es necesario, es una forma de progreso. Sin embargo, si hay conflicto no puede haber amor. Ayer también hablamos brevemente de esto. ¿Tiene el conflicto una causa y tiene el amor una causa? Si le amo porque me da alimento, sexo, comodidad, dependencia, si estoy aferrado a alguien por diferentes razones, económicas, sociales, de salud, ¿es eso amor? Por favor, estamos haciendo una pregunta, quien les habla puede preguntarlo, pero debe preguntarse a sí mismo, ¿tiene el amor una causa? Las dos palabras son contradictorias porque eso que ahora llamamos amor tiene causa y, por tanto, siempre está la semilla del conflicto. Así pues, lo que tiene causa puede terminar, un efecto puede terminar.

Esta mañana, juntos debemos hablar de tantas otras cosas, como el temor, el placer, la soledad, ver si el dolor puede terminar. Como saben, el hombre nunca ha entendido o puesto fin al dolor, después de millones de años todavía sigue viviendo con dolor y temor, persigue algo que cree real, verdadero, siempre está descontento, y para alcanzar esa realidad, esa verdad, lucha, utiliza el conflicto para lograr aquello que está más allá del tiempo. Nos han entrenado y educado, es nuestro hábito, nuestra tradición es luchar, vivir en conflicto. El conflicto no sólo es personal, también está el conflicto con otras personas, otras naciones. Estamos preguntando, ¿cuál es la raíz, la causa de este conflicto? Por favor, están haciéndose esa pregunta conmigo, no esperen una respuesta de quien les habla, ambos estamos examinando la causa de este interminable conflicto entre seres humanos: conflicto de entre religiones, nacionalidades, esa destrucción de los seres humanos que creen en algo diferente de lo que uno cree, el conflicto ideológico, las conclusiones. ¿Puede terminar ese conflicto o el ser humano debe vivir siempre con él?

¿Cuál es la raíz de este conflicto, su causa? Si uno puede descubrir la causa, entonces, el efecto puede ser neutralizado con naturalidad, erradicado, eliminado. Pero si no damos con la causa, la causa profunda, entonces intentarán afectar y alterar la causa. ¿Entienden? Si no encuentro la causa de mi infelicidad siempre viviré con ella, si no encuentro la causa de mi sensación de soledad siempre la toleraré, la soportaré, estaré atemorizado por ella, pasaré por distintas dificultades implicadas en la soledad, pero si puedo encontrar la causa podré ponerle fin. Así que juntos lo intentaremos sin aceptar lo que dice quien les habla, quien les habla es totalmente anónimo, quien les habla no es importante, lo que dice es lo importante.

Bien, ¿cuál es la causa de este conflicto? En primero lugar veamos las ideologías que el hombre ha creado, la ideología rusa, la de Marx, Lenin o Mao Tse Tung, la ideología cristiana, hindú, budista, tibetana, la democracia americana, ¿son las ideologías una de las causas de ese conflicto? ¿Entienden? Por favor, háganse a sí mismos esa pregunta. Si son cristianos, eso es una ideología, con una forma de culto en la misa y todo el resto de tradición que le acompaña, los peculiares atuendos, etc., y como hindú, yo no lo soy, como hindú, si lo soy, tengo mis propias ideologías peculiares, mis propias creencias, mi propia fe, mis propias supersticiones. De manera que estamos en conflicto, nos toleramos pero aun así hay tensión entre nosotros. Ustedes creen en una cosa y yo creo en otra. Existe un grupo de ideologías totalitarias y otro democráticas, y estas ideologías están en guerra; ¿no es cierto? Así que preguntamos, ¿es una de las causas del conflicto la ideología, las conclusiones intelectuales basadas en estudios, en investigaciones llegan a conclusiones, y al llegar conclusiones diferentes estudiando lo mismo, eso produce enfrentamiento entre nosotros? ¿De acuerdo? O sea, estamos viendo si las ideologías son una de las causas de conflicto en el mundo y también en nosotros. Lo cual es llegar a una conclusión a partir de mi experiencia. Si tengo cierta experiencia particular y me aferro a ella, y usted tiene otra, eso genera cierta diferencia, genera conflicto. ¿Puede uno, si las ideologías son una de las raíces del conflicto, puede uno vivir sin ideologías? Vamos señores, resuélvanlo, piensen juntos, háganlo, por favor, mientras estamos sentados aquí inquieran, háganlo. Vean si es posible liberarse, si piensan que las ideologías son una de las causas de las guerras, los disturbios, conflictos, cuestionen si son realmente necesarias. Las ideologías son una proyección del pensamiento. Ese pensamiento investiga, estudia, acumula enormes conocimientos históricos y llega a una conclusión a la que se aferra. Y otro pensamiento hace lo mismo. De manera que hay dos campos diferentes, divididos, que se arman, que se matan unos a otros; ¿no es así? Y hacemos lo mismo en nuestra vida privada, en nuestras relación con los demás.

Ahora bien, ¿es posible liberarse de todas las ideologías? Vemos su causa, la causa es que pensamos que con ideologías, ideas, e ideales, estaremos seguros, protegidos. Pero descubrimos que esas ideologías que el hombre crea, inevitablemente generan conflicto; ¿verdad? Existe una causa, el aislamiento. El aislamiento puede ser 200 millones de personas de un lado, y 10 millones de personas de otro lado. O dos personas de un lado y diez del otro. De modo que, cuando se descubre la causa, a saber el deseo de vivir según un patrón, un patrón tradicional, ideológico o un patrón noble, esas ideologías, sin duda, producirán aislamiento. Esa puede ser una de las mayores causas de conflicto. Ahora cuando uno observa este hecho y su causa, al liberarse de la causa, es decir, al liberarse del deseo, del afán, de las ideas, conclusiones, conceptos e ideales, surge la seguridad. Vamos señores. O ven el hecho o no, si no lo ven es una conclusión errónea. Entienden, conclusión, una vez más, significa separación. (Risas) No sé si lo ven. En el momento en que llegamos a una conclusión, se produce aislamiento. Yo creo en Cristo y usted no; yo creo en el sistema de vida budista y usted no. Por tanto esa lucha constante que significa que el cerebro acepta un patrón de vida basado en un ideal, concepto, símbolo, con la ilusión de que eso trae seguridad y, por tanto, me aferro a ello. Pero cuando me señala la naturaleza de este movimiento, o bien lo rechazo, lo cual es natural, o si soy sensible, si soy consciente de cómo está el mundo, entonces empiezo a inquirir, empiezo a ver que los hechos son mucho más reales que las conclusiones sobre los hechos; ¿entienden? ¿Es posible liberarse de la causa de ese concepto de vida ideológico? Esa es una pregunta muy, muy seria, porque desde Platón, Aristóteles, desde los antiguos indios, los ideales se han vuelto extremadamente importantes, y vivimos según los griegos y sus conclusiones, aunque nos hemos expandido lo hemos limitado, etc. Así pues, eso mismo, esta idea de vida basado en un ideal, inevitablemente genera conflicto; ¿de acuerdo? Es decir, el hecho es « lo que es » y no « lo que debería ser », el « debería ser » no es ningún hecho, el hecho es « lo que es »; ¿entienden?

También preguntamos, ¿hay otros factores de conflicto en nuestras vidas? Hacemos esta pregunta, no por algo, sino de con naturalidad, ¿existe una manera de vivir una vida diaria pacífica, dinámica, activa, libre de todo conflicto, sin problemas? Los problemas son otro factor de conflicto; ¿verdad? Estamos tratando de descubrir una forma de vida completamente diferente de la que estamos viviendo ahora. El mundo está cada vez más demente, y aquellos que quieren ser sanos lo tienen difícil en este mundo.

Así pues, ¿es el miedo una causa de conflicto en nuestra vida? Decíamos que los ideales podían ser un factor de conflicto, porque nos impiden afrontar la realidad. Y nos preguntamos, ¿es el miedo uno factor de conflicto? ¿Es el aislamiento, que es parte del miedo, una causa del conflicto? Aislarse, usted y yo, nosotros y ellos, el enemigo y los aliados; ¿entienden? Este constante proceso de aislamiento. La identificación con un grupo en contra de otro grupo, el grupo budista, el grupo cristiano; ¿comprenden? ¡Es tan absurdo! ¿Es el miedo un factor importante? ¿Cuál es la causa del miedo? Porque, como dijimos, si descubren la causa el efecto puede eliminarse, sin embargo, siempre tratamos con los efectos. Tengo miedo de esa persona, tengo miedo a los truenos, tengo miedo de mi esposa, esposo, una docena de miedos diferentes. Queremos eliminar los efectos del miedo, nunca nos preguntamos si el miedo puede terminar por completo, lo cual implica encontrar la causa del miedo; ¿de acuerdo? ¿Podemos avanzar juntos?

Por favor, háganse esta pregunta a sí mismos, no se limiten a escuchar a quien les habla. Siempre queremos que nos guíen esa es nuestra... naturaleza animal. Todos queremos que nos digan qué hacer, Marx les dice qué deben hacer, Cristo les dice qué hacer, los psicólogos les dicen qué hacer, los políticos les dicen qué hacer, los gurús, ya conocen todo esto. Siempre buscamos algún líder, un líder político que sea mejor que el actual. Y el mejor líder político nunca es lo suficiente bueno, pero el siguiente será mejor, esa es la idea que tenemos. De modo que nos preguntamos, aquí no existe líder, por favor, seamos claros en esto, no hay ningún líder, al menos por mi parte. Pueden hacer del orador un líder, ...lo cual será una tremenda insensatez, el orador no es un líder. Juntos cooperamos para descubrir la causa de toda la desdicha humana. Han tenido ya miles de líderes, todos ellos han fracasado; ¿no es cierto? No se trata de auto confianza o que debamos confiar en en nosotros, también hemos hecho eso y no nos ha conducido muy lejos. Pero juntos podemos cooperar en nuestra investigación y averiguar por qué los seres humanos son lo que ahora son. Vemos la constante desdicha, el conflicto, y decimos que el miedo,

que el temor es una de las causas del conflicto, pero ¿cuál es la causa, la raíz del miedo? No estamos hablando de las ramas del miedo, no se trata de podar las ramas, sino la raíz misma del miedo. El árbol tiene muchas ramas, muchas hojas, muchas flores, no estamos interesados en eso, sino en la raíz. ¿Es esa eterna búsqueda de, « estoy viviendo aislado »? Lo cual significa vivir en la periferia. Tienen ciertas características, cierta cultura, manera, cierta tradición, y se conforman con eso, ser británicos, ¿bien? ¿Lo toleraremos? Y en Francia somos franceses, Si van a España es lo mismo, o si van a cualquier parte del mundo, es la misma reafirmación. Externa e interiormente estamos aislados, mi deseo, mi satisfacción, mis carencias, etc. ¿Es ese aislamiento una de las causas del conflicto? Es obvio. Políticamente, mientras sean británicos o franceses, etc., no habrá una relación global y, por consiguiente, no habrá paz real en el mundo; ¿no es cierto? Díganle eso a los políticos y responderán: « ¡Fuera »! (Risas) ¡Y nosotros elegimos a esos políticos!

Estamos viendo si las ideologías, el aislamiento, y ahora si el miedo es un factor de conflicto en nuestra vida. Es evidente que lo es. Le tengo miedo a usted porque es más listo que yo, es más atractivo que yo, ya saben, esa constante comparación. Y bien, ¿es la comparación uno de los factores? Por supuesto que lo es. ¿Puede uno vivir una vida sin compararse, a saber sin medir? « Soy esto, pero seré aquello », eso es medir. El « yo seré eso » genera miedo; ¿verdad? ¡Oh!, no sé si entienden todo esto.

Así, ¿cuál es la raíz del miedo, su causa? ¿Es el tiempo? ¿Es el pensamiento? ¿Es el deseo? Si estas son las causas, si lo son, estamos diciendo que el deseo es una de las causas del miedo. Vamos a investigarlo. ¿Es el pensamiento la raíz del miedo? ¿Es el tiempo? Siendo el tiempo un movimiento de « lo que es » a « lo que debería ser », un estado del cerebro que dice, « soy esto pero perseguiré un ideal ». ¿Es el pensamiento la raíz del miedo? Recuerdo el dolor de ayer y espero que no se repita de nuevo. El pensar, ¿es una de las causas del temor? No digan, « ¿si no pienso qué sucederá? » Ese no es el punto. El punto es que estamos tratando de ver si el pensamiento produce miedo. Por supuesto que lo hace. ¿Es el deseo el terreno en el cual el miedo florece? Así pues, tenemos que investigar estos factores. ¿Qué es el deseo? ¿Qué es el pensamiento? ¿Qué es el tiempo? ¿Podemos continuar? ¿No están cansados?

¿Qué es el deseo, eso que moldea nuestra vida, que tiene esa tremenda vitalidad, ese empuje? Vivimos de deseos, y los objetos del deseo varían de tiempo en tiempo, pero no nos interesan los objetos, sino la raíz del miedo. Es decir, preguntamos si el deseo es uno de los factores, no si deseamos esto o aquello, sino el mismo deseo; ¿entienden? ¿Qué es el deseo? Tenemos que investigar qué es la sensación táctil, el tocar, ¿qué es la sensación? ¿Cuál es la función de los sentidos? ¿Están los sentidos en sí mismos separados? Si están separados no pueden hacer nada. Pero ¿es posible, por favor escuchen, puede que no lo hayan pensado, es posible actuar con todos los sentidos totalmente despiertos? ¿Entienden mi pregunta? Puede que tenga una muy buena vista, o muy buen gusto para el vino, o que sea sensible a esto o aquello, pero estoy preguntando, ¿es posible potenciar todos los sentidos y que actuen juntos y a la vez? ¿Entienden? ¿Entienden mi pregunta? ¿Alguna vez han mirado, alguna vez han tratado no estoy preguntando, por favor, lo estoy haciendo cortésmente, han tratado de mirar un árbol con todos sus sentidos? ¿O al mar con todas sus precioasas olas, sus colores y profundidad, su tremenda vitalidad? Mirar algo con todos sus sentidos, es decir, tener una sensación total, no parcial.

La sensación, sí, ¿qué es la sensación? Dolor, dolor físico, incomodidad física, mala salud, y también la sensación psicológica, el sentimiento de estar herido, de estar solo, de sentirse deprimido, de euforia, esa sensación de profunda soledad interna del hombre. Cuando hablamos del hombre también incluimos a la mujer, de manera que, ¡no se alteren por eso! (Risas) Vivimos de sensaciones, de forma sólo parcial. ¿Es la sensación una de las causas del deseo? Deseo un coche, un traje, una camisa, una túnica o un vestido. Lo veo en un escaparate. Lo percibo, lo percibo ópticamente, entro y toco el material, es un buen material, eso produce una sensación; ¿no es cierto? De ese modo empiezo a descubrir el ver, el tocar, el contacto, a partir de esa sensación; ¿de acuerdo? ¿No es así? Ver visual, contacto y sensación. ¿Qué sucede, entonces? Entonces surge el pensamiento y dice: « Qué bonito sería subirme en ese coche e ir a gran velocidad ». O tener esa camisa, ese vestido, ese... El pensamiento crea una imagen de mi llevando esa camisa u otra cosa, y cuando el pensamiento crea la imagen, entonces surge el deseo. ¿Entienden todo esto? Vamos, señores.

Esto es parte de la meditación, siempre que estén interesados, no se trata de sentarse con las piernas cruzadas y perderse en fantasías. Parte de la meditación es inquirir muy hondamente en la naturaleza del conflicto, en la naturaleza del deseo, y no en lo que otra gente dice del deseo. Todo el concepto, el concepto cristiano de suprimir el deseo para poder servir al Señor, de no tener ningún deseo excepto el deseo de ser como él, o lo que sea.

Es decir, ver, tocar, sentir, entonces el pensamiento crea la imagen y en ese momento nace el deseo, ¿verdad?, con todos sus problemas: Controlarlo, no controlarlo, aceptarlo, disfrutarlo, con todas las consecuencias y problemas del dolor, también podemos incluirlo ahí, porque puede ser una de las causas del miedo, puedo no obtener lo que quiero y eso me deprime, me frustra, temo no conseguirlo, etc. Así pues, descubro que una de las causas del miedo es el deseo. No estoy preguntando cómo liberarme del deseo, veo la causa, percibo la causa, y al percibir la causa, algo sucede. No voy a decir que debo o no debo liberarme del deseo, es muy importante comprender esto. Y bien, ¿qué eliminará el deseo? Sin duda, el mismo deseo, ¿no es verdad? Suprimo el deseo porque busc otra forma de deseo, por tanto, es el mismo movimiento. Estamos diciendo, no discutiendo, sino investigando la cuestión de reprimir, de evadirnos o de trascenderlo. Ver el movimiento del deseo, observarlo.

Seguidamente preguntamos, ¿es el tiempo el factor del miedo? El tiempo. Mañana puedo morir, o dentro de diez años, ahora estoy bien pero Dios sabe qué sucederá mañana. El mañana es tiempo; ¿no es cierto? En el universo existe el tiempo, es decir, el amanecer y el atardecer, la noche, el día, etc. Y también existe el tiempo interno, el tiempo interno que es, el otro día fui feliz y espero serlo en el futuro. O tuve una experiencia y me aferro a esa experiencia esperando que nada la perturbe. O tuve un dolor, físico o psicológico, y espero que nunca más se repita. El tiempo es movimiento; ¿verdad? El pensamiento también es un movimiento y nace del conocimiento, y el conocimiento es el resultado de la experiencia. Somos el resultado de miles de años de experiencia, miles de años de conocimiento, psicológico. Se necesita tiempo para aprender un idioma, para adquirir habilidades. Es decir, existe el tiempo externo y el tiempo interno. El pensamiento es también el resultado del tiempo, es conocimiento acumulado de siglos guardado en el cerebro como memoria, y esa memoria responde como pensamiento. Todo esto son hechos reales, no es un invento mío, es así.

Deseo, aislamiento, pensamiento, tiempo, todos son factores del miedo, es la raíz que causa el miedo. Ahora bien, ¿cómo afronta uno la causa? ¿Entienden mi pregunta? He descubierto por mí mismo la causa del miedo y, ¿es posible eliminar esa causa sin esfuerzo? En el instante en que me esfuerzo, eso es otra forma de conflicto; ¿no es cierto? Por tanto, ¿es posible estar totalmente libre de la causa o de la causalidad que genera todo esto? Sólo es posible, por favor, estamos hablando juntos, sólo es posible cuando observan el hecho. Es decir, cuando se comprende que la causa produce todos estos efectos. Y uno también sabe que donde existe una causa hay un final. Si la tuberculosis tiene una causa, esa causa me produce tos y todas esas cosas. Hoy en día hay medicinas para curar la tuberculosis, para terminarla. Si hay una causa podemos eliminar el efecto. Así que pregunto, al encontrar ahora la causa, ¿como voy a afrontarla, qué sucederá con ella? ¿Entienden mi pregunta? Cualquier movimiento mío, o sea, cualquier movimiento del deseo que diga: « Debo liberarme del miedo, debo liberarme de la causa », es otra forma de deseo; ¿de acuerdo? De modo que me doy cuenta de que cualquier movimiento del pensamiento, cualquier movimiento de urgencia para ser libre es parte de lo mismo. ¿Puedo observar sin la actividad del pensar o del tiempo, sólo observar? O sea, permanecer con la causa, no alejarme de ella. ¿Entienden todo esto? Eso requiere una atención muy intensa.

Así que uno debe inquirir mucho más en la naturaleza de la atención. No lo haremos hoy, lo haremos otro día. Ser consciente de la causa sin elección: ir más allá, no suprimirla o escapar de ella, sino tan solo mirarla, estar con ella. Cuando uno pone toda su atención a la causa, esa misma atención actúa como un fuego que elimina la causa. Bien, es suficiente por hoy.

¿Puedo levantarme ahora, por favor?

Segunda charla pública en Brockwood Park, 1982

Domingo 29 Agosto 1982

© 2016 Copyright by Krishnamurti Foundations

Sauf mention contraire, le contenu de ce site est mis à disposition
selon les termes de la Licence CC BY-SA 4.0
Web Statistics